¡¡MIRAD COMO SE AMAN!! Rafa Boix

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684728Juan 17:20-23  Mas no ruego solamente por éstos, sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos, para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste. La gloria que me diste, yo les he dado, para que sean uno, así como nosotros somos uno. Yo en ellos, y tú en mí, para que sean perfectos en unidad, para que el mundo conozca que tú me enviaste, y que los has amado a ellos como también a mí me has amado.

¿Qué estaríamos dispuestos a hacer para que la gente conociera a Jesús? Para que fuesen salvos.

- Evangelizamos de todas las formas posibles

- Gastamos dinero, fuerzas y energías.

- Realizamos cultos, vigilias donde buscamos ser llenos de Él, de su gloria para tener algo que dar.

Vamos a ver dos cosas que Jesús hizo para alcanzar un mismo propósito:

JESÚS ORÓ

- Mateo 6:5 Jesús no nos enseñó a predicar, o cómo preparar un sermón. Pero sí nos enseñó a orar. Nos enseñó a no orar como los hipócritas, a no hacer vanas repeticiones, sino a orar desde el corazón.-

- Mateo 6:9 vemos la oración del Padre Nuestro.

- Mateo 14:23 vemos a Jesús despidiendo a la multitud para retirarse sólo al monte a orar.

- Lucas 6:12 vemos a Jesús orando durante toda la noche para luego a la mañana siguiente escoger a los 12 apóstoles.

- Lucas 9:28 nos muestra que Jesús fue al monte a orar y se llevó a Pedro, Juan y Jacobo donde se transfiguró delante de ellos.

- Lucas 18:1 nos refirió parábolas sobre la necesidad de orar siempre sin desmayar usando la figura de una viuda y un juez injusto. Y también nos enseño a orar desde el corazón usando la figura de un publicano y un fariseo.

- Mateo 26:36 nos muestra a un Jesús en su hora más oscura orando en el Huerto de Getsemaní por la posibilidad de que pasara aquella copa.

- Mateo 26:53  cuando Jesús iba a ser arrestado, declara que podría si quisiera orar a su Padre y en un instante recibiría más de doce legiones de ángeles.

Rogar: Solicitar algo formalmente; Pedir algo con súplicas o con mucha humildad.”

POR LOS APÓSTOLES

Juan 17:20 “Mas no ruego solamente por éstos…”

¿A quién se estaba refiriendo? A los apóstoles. Jesús sabiendo que su hora había llegado para ir al Padre, decidió orar por los apóstoles, los discípulos que Él mismo había escogido y entrenado.

Oraba por Pedro, Juan, Jacobo, Andrés, Felipe, Bartolomé, Mateo, Tomás,  Jacobo hijo de Alfeo, Simón, Judas hermano de Jacobo.

  POR NOSOTROS

Juan 17:20 “sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos.”

El motivo de la oración de Jesús no sólo eran los apóstoles que hemos mencionado sino que hubo un motivo más que impulsó a Jesús a levantar sus ojos al cielo y comenzar a orar: “Por los que han de creer en mí…”

En Juan 17:20 vemos a Jesús orando con un propósito específico, con un fin determinado, con la idea de que Dios le concediera una petición. Jesús estaba orando no sólo por Pedro, Juan, Jacobo, Andrés y cada uno de los apóstoles. Jesús estaba orando por: Manuel, Vanesa, Luis, Alberto, Rosa, Griselda, Nelly, Richard, Salva.

Más no ruego solamente por éstos, sino por los que más adelante creerán en mí, por Rocío, Kino, Matías, Raquel, Andrés, Floraida y por cada uno de los que habéis creído en Jesús. Jesús estaba orando por los apóstoles y estaba orando por ti con un motivo específico:

POR NUESTRA UNIDAD

Juan 17:21 “para que todos sean uno;

Jesús nos enseñó en el Padre Nuestro a orar con propósito, no con palabrería, sino con dirección. Nos enseñó por medio del grano de mostaza a orar con fe  y sin dudar. A creer que Dios nos concedería lo pidamos.

Y ahora Jesús está orando con dirección, con propósito y con fe para que todos sean uno. Para que los apóstoles sean uno. A pesar de sus diferencias:

Andrés: El apóstol afable

En el evangelio figura como hermano de Pedro. Hombre de segunda clase: sonriente, amigable, cordial, sosegado. Se le menciona tres veces y cuando esto ocurre, lo vemos trayendo una persona a Jesús (Jn 1:40-41; 6:8-10; 12:22) Es el hombre de un solo talento, el de la amistad, de ganar almas para Cristo. Cristo lo escogió porque los hombres de un solo talento son imprescindibles en el reino.

Bartolomé: el apóstol visionario

Olvidadizo, extrovertido, visionario, místico, el hombre de otro mundo, soñador, se conducía como quién está enamorado. Estaba enamorado de una visión, de una persona, de un reino. Es el hombre sin engaño, sin hipocresía, sin tapujos. Así lo vemos en el momento de su elección: (Jn 1:43-51) Es el precursor de aquellos hombres que se han entregado totalmente a Dios.

Felipe: el apóstol práctico

Siempre cauteloso, con sumo cuidado, conquistaba el terreno poco a poco, lleno de sentido común, meticuloso. Felipe no busca a Jesús como otros discípulos; era demasiado práctico y no iba a creer en cualquier movimiento religioso. Fue Jesús el que buscó a Felipe. Lo encuentra en Galilea y le dice: Sígueme.  En sus conversaciones plantea cuestiones prácticas y exige respuestas también prácticas (Jn 6:7; 12:22; 14:6-11) La víspera de su muerte, Jesús lo reprocha porque aún no lo conoce y se le revela como “camino” para llegar al Padre.

Mateo: el apóstol rescatado

Hombre de mente ágil, buen estadista, matemático de gran talento, agudo, perspicaz, hábil. Se fija metas y llega a lograrlas. Publicano, recolector de impuestos, tenido por avaro, duro de corazón y corrompido. Jesús lo llama y la respuesta es cerrar los libros, salir de su trabajo, abandonar su caseta y de publicano y estafador pasa a ser discípulo y seguidor Cristo (Mt 9:9-13) Después de la resurrección se dedicó a predicar a los judíos y para ellos escribió el Evangelio.

Simón: el apóstol celoso

Pertenece a la secta de los Zelotes, partido político caracterizado por el fanatismo. Lucas lo llama Zelote (Lc 6:16) Quizá se decidió a seguir a Cristo abrigando la idea de un Mesías libertador, con la esperanza de una victoria política. Pero a medida que caminaba con Jesús, iba cambiando. Sus ambiciones políticas, se transforman en ambiciones pacíficas. Su mentalidad militar se transformó en mentalidad misionera. Hizo suyas las metas y motivos del Maestro. Mt 10:34; 26:52; 10:38

Santiago el mayor: El apóstol ambicioso

Era pescador y trabajaba con su padre. Jesús lo llamó hijo del trueno. Era de recia personalidad y temperamento ardiente. Esto explica su reacción con los samaritanos cuando no quisieron hospedar a Jesús (Lc 9:54) Fue el apóstol que con su hermano pretendió el primer puesto en el Reino (Mr 10:35-40) Así fueron los hombres que Jesús escogió: envidiosos, egoístas, codiciosos, pero en su reino Él les cambió el corazón. Santiago fue el primer apóstol que selló con su sangre la verdad de la religión cristiana (Hch 12:2)

Juan: El apóstol del amor

Está dotado de un espíritu sensible, pero era propenso al enojo, a la explosión; tenía mal genio, era irritable, impulsivo. Tuvo que recorrer un largo camino para hacerse amable. Era pescador y trabajaba con su padre; el negocio había prosperado pero Juan estaba intranquilo. Jesús lo encontró dispuesto a dejar la barca y a su padre, para ir en su compañía: (Mt 4:18-22) Estuvo junto a Jesús en los momentos de mayor intimidad y en los más amargos sufrimientos: (Jn 13:23-25; 19:25-27) Después de la resurrección, Juan siguió dando testimonio de Cristo con un amor enérgico y decidido: (Hch 4:13-22) Pasó su vida anunciando a los hombres el mandamiento del amor (Jn 13:34-35; 15:12-17) Sus últimos años los pasó en Efeso de donde escribió el Evangelio y las Epístolas. Desterrado por el emperador Domiciano y luego fue puesto en libertad. Murió en Efeso siendo de avanzada edad.

 

Pedro: El apóstol del riesgo

Gran pescador de Galilea. Impulsivo, impetuoso, extrovertido; había nacido para ser líder. Al llamarlo para el Reino, Cristo le dio el nombre de “Roca”; pero el evangelio nos muestra, que no actuó siempre como “Roca” (Mt 14:27-30; 16:21-23) Esta impulsividad lo lleva a responder de primero al Maestro, a tomar la iniciativa, a actuar en nombre de los doce: Mt 16:16; 14:28; Jn 21:16; Lc 5:4-11) Negó a su maestro pero su humildad lo libró de la desesperación Mr 14:27-31) Después de la  resurrección hace la triple profesión de fe y amor en su Maestro y Cristo lo confirma entonces como líder de su Iglesia: (Jn 21:15-17) Entregando la vida llega a realizar el nombre que le había dado su maestro: “Roca”. Murió crucificado en Roma.

Judas Tadeo: El apóstol constante

Hermano de Santiago el menor. En la última cena hizo una pregunta a Jesús. La respuesta que recibe se convierte para él en norma de vida (Jn 14:22-24) En la carta que escribe a los cristianos los exhorta a la fidelidad, a no dejarse llevar por falsas doctrinas.

Tomás: El apóstol de la duda

Fue el más pesimista, el más melancólico, el más áspero y por lo tanto el más terco de todos los discípulos. Miraba el mundo, los sufrimientos, la vida, con un extremo realismo. Era la encarnación de la duda. En tres momentos el Evangelio registra sus palabras y en ninguno de ellos se desmiente: Tomás es siempre el mismo abatido, escéptico, obstinado (Jn 11:16; 14:2-4; 20:24-29) Sólo después de la experiencia del resucitado, Tomás se transforma  y exclama en un profundo acto de fe: Señor mío y Dios mío.

Santiago el menor: el apóstol desconocido

Es el más desconocido de todos. Aparece en la lista de los doce, pero no más. Fue escogido para oír, andar y testificar. Es el símbolo de los millares de “nadies” que llegan a ser “alguien” por la elección de Dios.¿Podían ser más diferentes unos de otros? ¿A quién se le ocurre juntar a un Zelote anti Roma con un cobrador de impuestos? A un hombre temperamental como Pedro con alguien tan amoroso como Juan.

Pero Jesús ora por ellos y ora con dirección, con fe y con propósito y con la Esperanza de que sean uno.

Tertuliano: (160 – 220 d.C.) En su Apología contra los gentiles, Tertuliano nos ofrece un testimonio de primera mano sobre la vida de los primeros cristianos. Allí leemos que los paganos, admirados de la fraternidad que se entablaba entre los seguidores de Jesús, murmuraban envidiosos: “Mirad como se aman”. Sin duda, esta concepción de la iglesia como comunidad fundada en el amor, donde todos con sus flaquezas e imperfecciones tienen cabida, fue el fermento que facilitó la expansión de la fe. Y deberíamos preguntarnos, con espíritu crítico, si no habrá sido precisamente el decaimiento de este amor y la sustitución por el legalismo lo que ha determinado a la postre su retroceso.

Cada uno de nosotros, como los apóstoles, tenemos diferentes personalidades, temperamentos, cualidades. Tímidos, extrovertidos, vergonzosos, sociables y menos sociables. Con diferentes puntos de vista. De diferentes países, culturas, costumbres y entornos sociales.

Sólo a Jesús se le ocurriría juntar en un mismo cuerpo a Chilenos con Argentinos, Ecuatorianos, Bolivianos, Paraguayos, Colombianos, Españoles, Peruanos, etc. Tan diferentes unos de otros. Pero la oración de Jesús sigue siendo:

Mas no ruego solamente por éstos (los apóstoles), sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos (por nosotros), para que todos sean uno (para que todos seamos uno); como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros;

 1ª Corintios 12:18-27 Pero nuestro cuerpo tiene muchas partes, y Dios ha puesto cada parte justo donde él quiere. ¡Qué extraño sería el cuerpo si tuviera solo una parte! Efectivamente, hay muchas partes, pero un solo cuerpo. El ojo nunca puede decirle a la mano: <<No te necesito>>. La cabeza tampoco puede decirle al pie: <<No te necesito>>. De hecho, algunas partes del cuerpo que parecieran las más débiles y menos importantes, en realidad, son las más necesarias. Y las partes que consideramos menos honorables son las que vestimos con más esmero. Así que protegemos con mucho cuidado esas partes que no se deberían verse, mientras que las partes más honorables no precisan esa atención especial. Por eso Dios ha formado el cuerpo de tal manera que se les dé más honor y cuidado a esas partes que tienen menos dignidad. Esto hace que haya armonía entre los miembros a fín de que los miembros se preocupen los unos por los otros. Si una parte sufre, las demás partes sufren con ella y, si a una parte se le da honra, todas las partes se alegran. Todos ustedes en conjunto son el cuerpo de Cristo, y cada uno de ustedes es parte de ese cuerpo.

 Efesios 4:16 El hace que todo el cuerpo encaje perfectamente. Y cada parte, el cumplir con su función específica, ayuda a que las demás se desarrollen, y entonces todo el cuerpo crece y está sano y lleno de amor.

 PROPÓSITO DE LA UNIDAD

“para que el mundo crea que tú me enviaste.” Para que Cuenca crea que Cristo fue enviado por Dios necesitamos ser uno, buscar la unidad, por la cual Cristo oró tan fervientemente.

¿Quiere ver a Cuenca rendida a los pies de Cristo? Busquemos la unidad, seamos uno. Que Cuenca pueda decir: “Mirad como se aman” A pesar de ser tan diferentes, hay algo que los une.

 Pero Jesús no sólo se limitó a orar por nosotros, Jesús hizo algo más que orar.

NOS ENTREGÓ SU GLORIA

Juan 17:22  “La gloria que me diste, yo les he dado…”

¿A qué gloria se está refiriendo? ¿Qué es la gloria que Jesús recibió y que nos ha dado a nosotros?

En el v. 22 Jesús afirma que nos ha dado la misma “gloria” que su Padre le dio a él. ¿En qué consiste esta “gloria”? La expresión aparece varias veces en el evangelio de Juan, comenzando por el prólogo donde se afirma que “vimos su gloria” (1:14). Luego en Caná, al transformar el agua en vino, Jesús manifiesta su gloria (2:11). En más de una ocasión expresa que no busca la gloria de los seres humanos ni que tampoco la quiere recibir, sino que solamente busca la gloria de Dios (7:18; 8:50; 8:54; 12:43). Es una gloria que ha compartido con el Padre desde antes de la fundación del mundo (17:5). La palabra “gloria” (en griego doxa) puede significar la opinión o el juicio que se tiene de alguien, pero en el Nuevo Testamento suele vincularse con la idea del esplendor o la luz de Dios. Se trata de una adaptación del concepto hebreo de kabod, es decir, de la luz inefable que caracteriza la magnificencia y la perfección de Dios (ver 2 Co 3:7-8) así como de la shekinah o la presencia de Dios en la tierra acompañando a su pueblo (Ex 24:17). Jesús ofrece compartir esa gloria divina con cada uno de nosotros.

Es su favor como vemos en Lucas 2:40 y en 2:52. Es esa gloria manifestada en gracia, en favor como vemos en Juan 1:14. Es su complacencia como vemos en Mt 3:17 y en 17:5 Satisfacción, placer y contentamiento que resulta de algo.

 Jesús obtuvo ese favor, esa gracia, esa complacencia, esa gloria y lo hizo andando en una total rendición y obediencia al Padre, renunciando a todo lo que fuese pecaminoso, resistiendo a toda tentación.

Pero a nosotros Jesús nos lo ofrece gratuitamente: La Gloria que me diste, el favor, la complacencia por haber llevado una vida de obediencia y rectitud, yo se las he dado a ellos gratuitamente.

Sin hacer nada, sólo creyendo y recibiendo el sacrificio de Jesús obtenemos el favor de Dios, su Gracia, su contentamiento, su poder.

 ¿Para qué? ¿Cuál fue el propósito de que Jesús nos entregara su gloria? ¿Qué trataba de conseguir con darnos de esa gloria que el Padre le había dado? ¿Qué hiciéramos milagros? ¿Qué el mundo viera que somos especiales?

 PARA QUE SEAN UNO

Juan 17:22  La gloria que me diste, yo les he dado, para que sean uno, así como nosotros somos uno.

Jesús no sólo levantó sus ojos al cielo y rogó al Padre por nosotros, sino que nos entregó su gloria, su favor, su poder, el contentamiento de Dios para que SEAMOS UNO. PARA QUE VIVAMOS EN UNIDAD.

 La Gracia te hace ver que no eres mejor que tu hermano/a. Que somos diferentes, con diferentes habilidades y cualidades, pero todos pecadores. Ninguno merecemos el favor de Dios, pero Cristo nos lo otorgó gratuitamente para que al mirarnos hacia dentro podamos expresar: ¡¡Lo que soy, lo que tengo y lo que puedo hacer no es porque sea mejor o peor que tú, sino que es por su gracia!!

- Yo puedo declarar: Todo lo puedo en Cristo, pero tú también.

- Yo puede declarar: Soy más que vencedor en todo. Pero tú también.

- Puedo amar a alguien sin conocerlo porque el Espíritu Santo me capacita, y tú también.

Gálatas 2:20  He sido crucificado con Cristo, y ya no vivo yo sino que Cristo vive en mí. Lo que ahora vivo en el cuerpo, lo vivo por la fe en el Hijo de Dios, quien me amó y dio su vida por mí.

  PARA QUE EL MUNDO CONOZCA

Juan 17:23  Yo en ellos, y tú en mí, para que sean perfectos en unidad, para que el mundo conozca que tú me enviaste, y que los has amado a ellos como también a mí me has amado.

 Una vez más, le pregunto ¿Quiere ver Cuenca para Cristo? ¿Su vecino para Cristo? ¿Sus amigos para Cristo? Viva en unidad. Acepte las diferencias de su hermano. Amelo tal y como es. No se crea mejor o mayor. Y Cuenca conocerá que Cristo es el Señor.

 CONCLUSIÓN

Juan 13:34-35  Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros. En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros.

Fue en ese contexto de unidad de la primera iglesia que Dios añadía cada día los que habían de ser salvos.

Hechos 2:41-47  Así que, los que recibieron su palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel día como tres mil personas. Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones. Y sobrevino temor a toda persona; y muchas maravillas y señales eran hechas por los apóstoles. Todos los que habían creído estaban juntos, y tenían en común todas las cosas;  y vendían sus propiedades y sus bienes, y lo repartían a todos según la necesidad de cada uno. Y perseverando unánimes cada día en el templo, y partiendo el pan en las casas, comían juntos con alegría y sencillez de corazón,  alabando a Dios, y teniendo favor con todo el pueblo. Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos.

Que el mundo pueda decir de nosotros: “Mirad como se aman”.

Efesios 4:16 El hace que todo el cuerpo encaje perfectamente. Y cada parte, el cumplir con su función específica, ayuda a que las demás se desarrollen, y entonces todo el cuerpo crece y está sano y lleno de amor.

Jesús Oró por nosotros y además nos dio su Gloria, su Gracia y su Favor con el propósito de que SEAMOS UN SOLO CUERPO SANO Y QUE SE REPRODUCE.

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TE CAMBIO TU PIEDRA (Rafa Boix)

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INTRODUCCIÓN

Juan 8:1-11 (leer)

 …Y en la ley nos mandó Moisés apedrear a tales mujeres. Tú, pues, ¿qué dices?

Mateo 5:21 Oísteis que fue dicho… v.22) Pero yo os digo

Mateo 5:27 Oísteis que fue dicho… v.28) Pero yo os digo

Mateo 5:38 Oísteis que fue dicho… v.39) Pero yo os digo

Mateo 5:43 Oísteis que fue dicho… v.44) Pero yo os digo

Alguien dijo una vez, que en el momento en que nacemos, comenzamos nuestro viaje a casa. Y a lo largo de este viaje (que es la vida) vamos a escuchar un montón de voces sugiriéndonos lo que debemos hacer en cada momento.

- El mundo te dará su propio mensaje sobre cómo dirigir tu matrimonio y qué hacer en momentos de crisis.

- El mundo te dirá como olvidar tus problemas, aunque sea por un breve momento.

- Ahí fuera encontrarás gente que te dirá que hacer cuando vayas a hacer un examen.

- Encontrarás personas que te dirán como actuar cuando alguien te ofende, te dirán que hacer para no pagar ciertos impuestos, te mostrarán como ellos actuarían y te animarán a hacerlo.

Oísteis que fue dicho. Oirás lo que dicen, Oirás el mensaje que tus amistades susurran a tus oídos; Oirás como actuar cuando alguien te falla; Oirás como pensar cuando alguien te hiere.

Pero tendrás que decidir escuchar el mensaje que esta sociedad te está gritando, o escuchar las Palabras de Jesús diciéndote: ¡¡Pero yo os digo…!!

Decide seguir el modelo de vivir que esta sociedad te propone, (Oísteis que fue dicho), hacer la voluntad de la carne, o como este viernes el Señor (por medio de Vanesa) nos animaba a seguirle a Él, hacer su voluntad. (Pero yo os digo)

Vamos a ver dos clases de piedras en dos tiempos diferentes, y qué hacer con ellas…

PIEDRAS EN TIEMPOS BÍBLICOS

 - Entre los hebreos, el condenado era, generalmente, apedreado. Se usaba en aquellos delitos que eran castigados con la pena de muerte. Entre los que merecían esta cruel pena estaban: la idolatría (Lv. 20:2; Dt. 17:2-5), la blasfemia (Lv. 24:10-16), el quebrantamiento del sábado (Nm. 15:32-36), la hechicería (Lv. 20:27), el falso ejercicio de la misión profética y el inducir al pueblo a la idolatría (Dt. 13:1-11), la apropiación de un objeto sagrado (Jb. 6:17-19; 7:1; Lv. 27:28), la desobediencia obstinada (Dt. 21:18-21) y varias clases de impureza.

- El lugar del apedreamiento o lapidación estaba en las afueras del campamento o de la ciudad (Lv. 24:14; 1 R. 21:9-13).

- El criminal era invitado a confesar su pecado (Jos. 7:19), y a continuación uno de los testigos arrojaba una piedra grande sobre el pecho del culpable, y si este golpe no era suficiente para darle muerte, intervenían los demás testigos, y si esto no era aún suficiente, entonces arremetían todos los espectadores (Dt. 17:7).

- Los ajusticiadores se quitaban la ropa para tener mayor libertad de movimiento (Hch. 7:58). A veces al ajusticiado se le arrojaba desde una altura considerable. La lapidación era a menudo un recurso al que el populacho de las distintas épocas recurría cuando no podía soportar el mensaje o los hechos de algún personaje (Éx. 8:26; 2 Cr. 24:31; Lc. 20:6; Jn. 8:59; Hch. 5:26; 14:5; 19:2; 2 Co. 11:25). El primer mártir cristiano, Esteban, murió lapidado.

Vemos que era una práctica muy habitual entre los judíos.

 En el pasaje que hemos leído (Juan 8:1-11) encontramos la siguiente situación:

Contexto anterior

Era el último día de la fiesta de los Tabernáculos. Era un ambiente de ruido, fiesta, celebración, júbilo, recordando cómo los Israelitas habían vivido en el desierto después de haber sido liberados de Egipto.

En este último y gran día, Jesús alzó la voz declarando las palabras: ¡¡Si alguno tiene sed, venga a mí y beba…!!”

- Estaban quienes creyeron en Él.

- Aquellos que dudaban y se confundían con sus palabras.

- Aquellos guardias que habían sido enviados por los religiosos para prender a Jesús. Pero que regresaron con las manos vacías maravillados al escucharle hablar.

Contexto inmediato

Debido a que era el último y gran día de la fiesta, la gente se retiró tarde a sus casas queriendo disfrutar el último momento de aquella gran noche.

Pero Jesús, en lugar de ir a casa a descansar, se fue el monte a Orar hasta la mañana siguiente que volvió al Templo donde el pueblo vino a él y sentados Jesús les enseñaba.

Mientras Jesús enseñaba a la multitud, sobre el amor, la paciencia, la bondad, la misericordia, etc… fue interrumpido por un barullo de ruido, quejas, gritos y dolor.

Los fariseos, los escribas, los religiosos traían a una mujer sorprendida en adulterio.

- El ambiente tierno, de paz, de gozo que habría en el círculo donde Jesús estaba contrastaba con el ambiente que venía con los religiosos, ira, contienda, rabia, justicia, dolor, miedo.

Traían dos cosas en sus manos: una mujer adúltera, que merecía el castigo de sus actos, y piedras lo suficiente grandes como para herir pero sin matar a la primera.

NUESTRAS PROPIAS PIEDRAS

“Palos y piedras pueden romper mis huesos, pero las palabras no pueden hacerme daño.”

Realmente, esto no es verdad, ni a la luz de la psicología, ni a la luz de la Biblia. Santiago 3 lo demuestra.

- Cuéntale al mundo tus problemas matrimoniales y pondrá piedras en tus manos.

- Habla a tus amigos sobre las normas en tu casa y te darán piedras contra tus padres.

Oísteis que fue dicho… son las piedras que esta sociedad pondrá en tus manos, contra los políticos por toda la corrupción, contra tu jefe por la nómina atrasada, contra el director de tu banco por no entender tu situación, contra tu vecino cuando no te deja dormir.

Oísteis que fue dicho… son las piedras que el mundo utiliza hacia un doctor por un mal diagnóstico; hacia un esposo o una esposa cuando los problemas aprietan; son las piedras guardadas en el corazón y lanzadas con ira a personas que nos han mirado mal, nos han malentendido o nos han hecho sentir mal con razón o sin ella. Oísteis que fue dicho: Piedras.

- Teniendo en cuenta que sólo entre los meses de Enero a Marzo de este año se han roto más de 33.500 matrimonios en España, para el mundo es normal lanzar piedras de odio, rencor, iras, contiendas, celos, etc.

- Teniendo en cuenta que los casos abiertos de corrupción entre personas que nos representan (de alguna manera u otra) alcanzan los 1700 actualmente y que sólo 20 estén cumpliendo cárcel, hace que para muchos sea normal tomar piedras en sus manos.

- Teniendo en cuenta que desde Franco hasta nuestros días el dinero que se ha robado desde el gobierno alcanza la cifra de unos 150.000 millones de € hacer que muchos tomen piedras de todo tipo.

- Teniendo en cuenta que ya son más de 400.000 las familias desahuciadas que han perdido un hogar o un local en España desde 2008 hace que sea normal para muchos, lanzar piedras de odio, rencor, ira, etc.

Así podríamos hablar del incremento de la delincuencia, de los que han sido abusados de cualquier manera, del maltrato familiar, de los vacíos en nuestra ley, del incremento de impuestos, etc., y tantas otras cosas que hacen común que la gente lleve piedras en sus manos.

Al fin y al cabo, alguien que no ha entregado su vida a Cristo, no puede manifestar el fruto del Espíritu sino más bien las obras de la carne, que son: inmoralidad sexual, impureza, pasiones sensuales, idolatría, hechicería, hostilidad, peleas, celos, arrebatos de furia, ambición egoísta, discordias, divisiones, envidias, borracheras, fiestas desenfrenadas y otros pecados parecidos. (Gal 5:19-21)

Y según la Biblia, cualquiera que lleve esa clase de vida no heredará el reino de Dios.

Oísteis que fue dicho, son cada uno de los consejos que cada una de estas personas te daría. Piedras manifestadas en ira, envidia, dolor, resentimiento, maldiciones, etc.

Ya lo dijo Jesús: “Ustedes saben que los gobernantes de este mundo tratan a su pueblo con prepotencia y los funcionarios hacen alarde de su autoridad frente a los súbditos.”

Pero yo os digo: Entre ustedes será diferente. No debe ser así. (Mt. 20:25)

Ya lo dijo el Espíritu Santo por medio de Pablo: “Timoteo, es bueno que sepas que, en los últimos días, habrá tiempos muy difíciles. Pues la gente solo tendrá amor por sí misma y por su dinero. Serán fanfarrones y orgullosos, se burlarán de Dios, serán desobedientes a sus padres y malagradecidos. No considerarán nada sagrado. No amarán ni perdonarán; calumniarán a otros y no tendrán control propio. Serán crueles y odiarán lo que es bueno. Traicionarán a sus amigos, serán imprudentes, se llenarán de soberbia y amarán el placer en lugar de amar a Dios. Actuarán como religiosos pero rechazarán el único poder capaz de hacerlos obedientes a Dios.” (2ª Ti. 3:1-5)

Oísteis que fue dicho: Piedras, piedras justificadas por la razón, por el odio, por el rencor, por el daño causado. Piedras en las manos listas para ser lanzadas y en el corazón albergando más dolor y más crueldad.

Estas son las piedras que encontramos en nuestra actualidad. Oísteis que os fue dicho.

Pero ¿y nosotros? ¿Qué de los hijos de Dios? ¿De los que han conocido a Cristo, la Verdad? ¿Qué voces debemos escuchar? La voz de Jesús diciéndote: Oísteis que os fue dicho, que en el mundo todo esto es normal…, PERO YO OS DIGO…

  ENTREGANDO NUESTRAS PIEDRAS

Mateo 5:21-24 Oísteis que fue dicho a sus antepasados: No mates, y todo el que mate quedará sujeto al juicio del tribunal. Pero yo les digo que todo el que se enoje con su hermano quedará sujeto al juicio del tribunal. Es más, cualquiera que insulte a su hermano quedará sujeto al juicio del Consejo. Pero cualquiera que lo maldiga quedará sujeto al juicio del infierno. Por lo tanto, si estás presentando tu ofrenda en el altar y allí recuerdas que tu hermano tiene algo contra ti, deja tu ofrenda allí delante del altar. Ve primero y reconcíliate con tu hermano; luego vuelve y presenta tu ofrenda.”

Suelta hoy tu piedra y sé como Jesús

Mateo 5:38-48  “Ustedes han oído que se dijo: Ojo por ojo y diente por diente. Pero yo les digo: No resistan al que les haga mal. Si alguien te da una bofetada en la mejilla derecha, vuélvele también la otra. Si alguien te pone pleito para quitarte la capa, déjale también la camisa. Si alguien te obliga a llevarle la carga un kilómetro, llévasela dos.  Al que te pida, dale; y al que quiera tomar de ti prestado, no le vuelvas la espalda.  “Ustedes han oído que se dijo: Áma a tu prójimo  y odia a tu enemigo. Pero yo les digo: Amen a sus enemigos y oren por quienes los persiguen, para que sean hijos de su Padre que está en el cielo. Él hace que salga el sol sobre malos y buenos, y que llueva sobre justos e injustos. Si ustedes aman solamente a quienes los aman, ¿qué recompensa recibirán? ¿Acaso no hacen eso hasta los recaudadores de impuestos? Y si saludan a sus hermanos solamente, ¿qué de más hacen ustedes? ¿Acaso no hacen esto hasta los gentiles? Por tanto, sean perfectos, así como su Padre celestial es perfecto.”

Suelta hoy tu piedra y sé como Jesús

Gálatas 6:1-2  Hermanos, si alguno fuere sorprendido en alguna falta, vosotros que sois espirituales, restauradle con espíritu de mansedumbre, considerándote a ti mismo, no sea que tú también seas tentado. Sobrellevad los unos las cargas de los otros, y cumplid así la ley de Cristo.

Suelta hoy tu piedra y sé como Jesús

Marcos 12:29-33  Jesús le respondió: El primer mandamiento de todos es: Oye, Israel; el Señor nuestro Dios, el Señor uno es. Y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas. Este es el principal mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. No hay otro mandamiento mayor que éstos. Entonces el escriba le dijo: Bien, Maestro, verdad has dicho, que uno es Dios, y no hay otro fuera de él; y el amarle con todo el corazón, con todo el entendimiento, con toda el alma, y con todas las fuerzas, y amar al prójimo como a uno mismo, es más que todos los holocaustos y sacrificios.

Te invito a soltar hoy tu piedra y ser como Jesús

1ª Jn 2:7-11  Hermanos, no os escribo mandamiento nuevo, sino el mandamiento antiguo que habéis tenido desde el principio; este mandamiento antiguo es la palabra que habéis oído desde el principio. Sin embargo, os escribo un mandamiento nuevo, que es verdadero en él y en vosotros, porque las tinieblas van pasando, y la luz verdadera ya alumbra. El que dice que está en la luz, y aborrece a su hermano, está todavía en tinieblas. El que ama a su hermano, permanece en la luz, y en él no hay tropiezo. Pero el que aborrece a su hermano está en tinieblas, y anda en tinieblas, y no sabe a dónde va, porque las tinieblas le han cegado los ojos.

1ª Jn 3:10-11 Así distinguimos entre los hijos de Dios y los hijos del diablo: el que no practica la justicia no es hijo de Dios; ni tampoco lo es el que no ama a su hermano. Éste es el mensaje que han oído desde el principio: que nos amemos los unos a los otros.

14-24 Nosotros sabemos que hemos pasado de la muerte a la vida porque amamos a nuestros hermanos. El que no ama permanece en la muerte. Todo el que odia a su hermano es un asesino, y ustedes saben que en ningún asesino permanece la vida eterna. En esto conocemos lo que es el amor: en que Jesucristo entregó su vida por nosotros. Así también nosotros debemos entregar la vida por nuestros hermanos. Si alguien que posee bienes materiales ve que su hermano está pasando necesidad, y no tiene compasión de él, ¿cómo se puede decir que el amor de Dios habita en él? Queridos hijos, no amemos de palabra ni de labios para afuera, sino con hechos y de verdad. En esto sabremos que somos de la verdad, y nos sentiremos seguros delante de él: que aunque nuestro corazón nos condene, Dios es más grande que nuestro corazón y lo sabe todo. Queridos hermanos, si el corazón no nos condena, tenemos confianza delante de Dios, y recibimos todo lo que le pedimos porque obedecemos sus mandamientos (Pero yo os digo) y hacemos lo que le agrada. Y éste es su mandamiento: (lo que Él nos dice) que creamos en el nombre de su Hijo Jesucristo, y que nos amemos los unos a los otros, pues así lo ha dispuesto. El que obedece sus mandamientos permanece en Dios, y Dios en él. ¿Cómo sabemos que él permanece en nosotros? Por el Espíritu que nos dio.

Suelta hoy tu piedra y sé como Jesús

1ª Jn 4:7-8  Amados, amémonos unos a otros; porque el amor es de Dios. Todo aquel que ama, es nacido de Dios, y conoce a Dios. El que no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es amor.

1ª Jn 4:19-21  Nosotros le amamos a él, porque él nos amó primero.  Si alguno dice: Yo amo a Dios, y aborrece a su hermano, es mentiroso. Pues el que no ama a su hermano a quien ha visto, ¿cómo puede amar a Dios a quien no ha visto? Y nosotros tenemos este mandamiento de él: El que ama a Dios, ame también a su hermano.

Juan 13:34-35  Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros. En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros.

Juan 14:15 Si me aman, obedezcan mis mandamientos.

Te invito a soltar tu piedra hoy y ser como Jesús

Con piedras en sus manos y con ira, contiendas y juicio en sus corazones vinieron a Jesús: “Maestro, –le dijeron a Jesús –, esta mujer fue sorprendida en el acto de adulterio. La ley de Moisés manda apedrearla, (Oísteis que fue dicho…) ¿tú qué dices?

Pero Jesús se inclinó y escribió con el dedo en el polvo. Como ellos seguían exigiéndole una respuesta, él se incorporó nuevamente y les dijo: ¡Muy bien, pero el que nunca haya pecado que tire la primera piedra! Luego volvió a inclinarse y siguió escribiendo en el polvo. Al oír eso, los acusadores se fueron retirando uno tras otro, comenzando por los de más edad, hasta que quedaron sólo Jesús y la mujer en medio de la multitud. Entonces Jesús se incorporó de nuevo y le dijo a la mujer: –¿Dónde están los que te acusaban? ¿Ni uno de ellos te condenó? –Ni uno, Señor –dijo ella. –Yo tampoco –le dijo Jesús—. Vete y no peques más.

 CONCLUSIÓN

En esta mañana hay personas aquí que tienen piedras en sus manos y en su corazón. Piedras de resentimiento, quizás son de ira, contiendas, celos, pleitos, envidias, venganza, malos pensamientos, divisiones, etc…. Quizás tomaste esas piedras con razón, o quizás sin ella. Oísteis que fue dicho

Pero ya hemos oído lo que dice Jesús. ¿Qué vas a hacer?

Juan 13:34-35  Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros. En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros.

Juan 14:15 Si me aman, obedezcan mis mandamientos.

Te invito a soltar tu piedra hoy y ser como Jesús

Te cambio tu piedra, por el amor, el perdón, la benignidad, la misericordia, la bondad.

Ven, suelta tu piedra, y sé como Jesús.

Si aquí hay alguien a quién lanzaste piedras, ¿Por qué no dejas aquí tu piedra y vas y le pides perdón? Si la persona a quién heriste no está aquí, deja aquí tu piedra, y proponte pedirle perdón.

 

DECIDE NO SALIR DEL CIRCULO DE PROTECCIÓN (Rafa Boix)

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INTRODUCCIÓN

Existe un mundo espiritual invisible compuesto por ángeles de Dios que ayudan, protegen, guían, etc. Y también compuesto por ángeles caídos (demonios) que también interactúan en la vida de las personas causando todo tipo de daños emocionales, espirituales y físicos.

Si has hecho algún viaje a un país muy turístico organizado por alguna agencia, es muy posible que te marquen un recorrido de seguridad. En ese recorrido puedes visitar playas, hoteles, lugares paradisíacos de cierto lujo. Pero también es muy posible que te adviertan sobre el peligro de salir de ese recorrido de seguridad. “Si decides ir a la ciudad o a ciertos lugares, nosotros no nos hacemos responsables.” Todo queda bajo la decisión del turista. Dentro del círculo diseñado por la agencia – Seguridad. Fuera de ese círculo – Peligro.

De la misma manera, teniendo en cuenta que existen Satanás y los demonios y que su objetivo es matar, hurtar y destruir, Dios ha marcado un círculo de seguridad para toda persona. La Obediencia a su Palabra, la Biblia.

Santiago 4:7 Someteos, pues a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros.

“Por eso, obedezcan a Dios. Pónganle resistencia al diablo y él huirá de vosotros.”

Jesús fue tentado por Satanás en el desierto, pero Jesús decidió no ceder a esas tentaciones sometiéndose a la Palabra de Dios. El resultado fue que Satanás le dejó y ángeles vinieron a servir a Jesús.

En otras palabras, la mayoría de las cosas que nos suceden o experimentamos son producto de las decisiones que tomamos.

En la tentación de Jesús: El diablo era real, las tentaciones eran reales, la presión, la lucha interior por hacer lo correcto o lo incorrecto. El diablo sólo podía tentarle, seducirle, influenciarle por medio de imágenes seductivas, pero en ningún momento podía obligar a Jesús a tomar una decisión equivocada.

Pero Jesús escogió, decidió someterse a la Palabra de Dios. Y el resultado fue doble: 1) Satanás se marchó, le dejó, perdió fuerza, influencia. 2) Jesús experimentó la bendición de Dios, ángeles vinieron, le sirvieron.

La manifestación de la bendición fue el producto de una buena decisión por parte de Jesús.

Decidir:

Decisión viene del latín “decidere” que significa “cortar, amputar, separar”.  Así que cuando decidimos algo estamos cortando, amputando o separando.  Si decides bajar de peso debes cortar el impulso de comer, amputar la mitad del plato, o separar los alimentos que no son buenos para la salud.  Si decides estudiar para graduarte tienes que cortar las horas de salir a pasar un rato con amigos, amputar algunas horas de sueño, o separar las fantasías de las realidades para tomar con seriedad la vida.  Si decides ser fiel a tu cónyuge debes cortar con la persona que no es tu pareja, amputar de raíz las tentaciones dejando de ir a lugares incorrectos, o separar la vida de soltería de los principios que guían la vida matrimonial.  Y así puedes seguir aplicando este ejercicio a cualquier decisión en la vida.

Se supone que para tomar una decisión hay que analizar un problema por partes, separar los pros y contras.

Génesis 3:1-19

EL CÍRCULO DE SEGURIDAD

Génesis 2:15-17  Tomó, pues, Jehová Dios al hombre, y lo puso en el huerto de Edén, para que lo labrara y lo guardase. Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer; mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás.

La razón por la que Dios puso al hombre en la tierra era para que gobernara, para que estableciera el Reino de Dios, para disfrutar de todo lo que Dios creó.

- El sufrimiento no es la voluntad de Dios.

- La enfermedad no está en la voluntad de Dios.

- La escasez de alimentos, de ropa, de las cosas necesarias no es parte de la voluntad de Dios para nosotros.

- El sentimiento de soledad, no es parte de su voluntad.

Dios puso al hombre en el huerto de Edén para labrarlo: Trabajar, servir, cultivar, adorar, ministrar.

Y para guardarlo: cercar, proteger, cuidar, advertir, ser centinela, conservar.

Pero antes de que el hombre fuese puesto en ese Huerto, ya había alguien viviendo allí: Satanás. Él fue lanzado del cielo a la tierra por su rebeldía.

El diablo influenció a millones de ángeles a que se rebelaran contra Dios y Dios sabía que también lo intentaría con el hombre. Esa fue la razón por la que Dios marcó un CÍRCULO DE SEGURIDAD.

El v.16 Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer; mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás;

Dios le dio un mandamiento al hombre, una regla a seguir, y lo hizo por dos razones: 1) Por que el hombre fue creado con capacidad de decidir, con libre albedrío, con voluntad propia. 2) Dios sabía que el diablo trataría de influenciar al hombre a rebelarse contra Él

Esa fue la razón por la que Dios marcó UN CÍRCULO DE SEGURIDAD. Sus mandamientos, Su Palabra.

Dios nos ha puesto en esta tierra, como Adán, para cuidar, proteger, conservar, para adorar (a Dios) y ministrar (a los demás).

Pero antes de que nosotros existiéramos, antes de que naciéramos, ya había alguien esperándonos: Satanás.

Es por esa razón que Dios nos dejó su Palabra, sus Promesas, sus Advertencias, para que obedeciéndolas, sometiéndonos a su Palabra, podamos estar seguros, guardados de todo peligro.

Dios estableció un PACTO con Israel basado en los 10 Mandamientos:

  1. No tendrás dioses ajenos delante de mí. Este mandamiento evitaría que el pueblo se hiciera dioses basados en el pecado de la gente, dioses que reclamarían sacrificios humanos, orgías que producirían toda clase de enfermedades venéreas, etc.
  2. No te inclinarás a ellas ni las honrarás. (tiene que ver con el primero)
  3. No tomarás el nombre de Jehová tu Dios en vano. Esto evitaría que la gente perdiera el temor a Dios. Evitaría que la gente se hiciera otros ídolos y les llamara Dios.
  4. Acuérdate del día de reposo para santificarlo. Jesús dijo que el sábado se hizo para el hombre. Dios sabía que necesitamos descansar, tomar un respiro, dedicar un día para ser ministrados por Él, para recuperar fuerzas.
  5. Honra a tu padre y a tu madre. Esto evitaría contiendas en el hogar, rebeldía, falta de respeto. ¿Cuál es la consecuencia de no cumplir este mandamiento? Lo que estamos viviendo en los hogares.
  6. No matarás. Este mandamiento evitaba que la gente tomara su propia venganza o matara para obtener cosas.
  7. No cometerás adulterio. Matrimonios rotos, familias desestructuradas, heridas emocionales, celos, etc.
  8. Ho hurtarás. Evitaría las envidias, despojar a los más débiles de sus posesiones. Haría que cada uno trabajara y se ganara el pan con su esfuerzo.
  9. No hablarás contra tu prójimo falso testimonio. Este mandamiento evitaría que nos convirtiéramos en unos mentirosos. En personas con doble vida. Evitaría contiendas, murmuraciones, críticas.
  10. No codiciarás. Este mandamiento nos ayudaría a estar conformes con lo que tenemos. A ser agradecidos, a no tomar lo que no nos pertenece.

Cada uno de estos mandamientos conformaba un CÍRCULO DE SEGURIDAD para el Pueblo de Israel. No era para privarlos de libertad, sino para guardarlos de la influencia del pecado y de Satanás.

De la misma manera, Dios nos ha entregado un Nuevo Pacto basado en Jesucristo, en su vida, sus mandamientos, su Sangre.

Efesios 2:1-3 nos dice que al no obedecer a Dios ni su Palabra estábamos muertos en nuestros delitos y pecados. Que seguíamos la corriente de este mundo conforme al deseo de Satanás. Eramos guiados por los deseos de nuestra carne y eso nos convirtió en hijos de ira, personas sin libertad, controlados por las emociones, por los malos deseos, por los malos pensamientos, las malas actitudes.

Pero en el momento que escuchemos que Dios tenia un plan mejor y lo creímos y lo aceptamos y decidimos someternos a Él, entramos en ese círculo de seguridad y el diablo perdió todo su derecho sobre nosotros.

La Biblia, es el círculo de seguridad, obedeciéndola, estamos seguros, sanos y salvos.

LA INFLUENCIA DE SATANÁS

Génesis 3:1-5) Pero la serpiente era astuta, más que todos los animales del campo que Jehová Dios había hecho; la cual dijo a la mujer: ¿Conque Dios os ha dicho: No comáis de todo árbol del huerto? Y la mujer respondió a la serpiente: Del fruto de los árboles del huerto podemos comer; pero del fruto del árbol que está en medio del huerto dijo Dios: No comeréis de él, ni le tocaréis, para que no muráis. Entonces la serpiente dijo a la mujer: No moriréis; sino que sabe Dios que el día que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal

Estos versículos nos muestran varias cosas:

- Que el diablo tiene capacidad de influenciarnos usando LA ASTUCIA Y LA MENTIRA. Cuando alguien une la astucia con la mentira para dirigirse a nosotros, es que sus propósitos no son buenos.

- Que el diablo tratará de sacarnos de nuestro círculo de seguridad. Tratará de poner en duda los Mandamientos de Dios, Su Palabra. Trata de quitarle importancia a lo que Dios ha dicho. Trata de quitarle importancia al pecado. Usará la astucia y la mentira.

- Que sus artimañas estarán mezcladas con verdades, con personas honradas, con ropa cristiana y con la Palabra de Dios.

- Usará la lógica, la sabiduría, las señales, la ciencia, las personas más influyentes, y todo lo que esté a su mano para conseguir que salgamos de nuestro CÍRCULO DE SEGURIDAD: LA BIBLIA.

Porque él sabe que mientras seamos obedientes, no puede tocarnos, no tiene derecho sobre nosotros.

- Mateo 4:1  El diablo trató de influenciar a Jesús usando la lógica, la razón, las necesidades cotidianas, la sed de poder que el hombre tiene por naturaleza y aún usó la Palabra de Dios.

- Mateo 16:23 El diablo trató de influenciar a Jesús usando a Pedro, la lógica, la razón, la autocompasión.

Efesios 4:27 nos advierte de no darle lugar al diablo, a su influencia.

Efesios 6:11 nos anima a vestirnos de toda la armadura de Dios para poder estar firmes contra las asechanzas del diablo, su influencia, sus mentiras.

Lucas 8:12 habla de la influencia del diablo para quitar la Palabra sembrada en nuestro corazón: para que salgamos de nuestro círculo de seguridad.

1ª Pedro 5:8 nos anima a ser sobrios y velar porque el diablo anda alrededor nuestro tratando de influenciarnos.

Efesios 6:12  nos aclara que nuestra lucha es contra principados, potestades, gobernadores de las tinieblas, huestes de maldad.

No podemos negar que existe un mundo espiritual dañino que trata de influenciarnos continuamente para que desobedezcamos la Palabra de Dios y así tener influencia sobre nosotros.

El hombre y la mujer tenían un mandamiento junto a una advertencia (el círculo de seguridad); tenían una influencia exterior (el diablo) cuyo fin es hacer que el hombre aparte su mirada de la Palabra de Dios y la ponga en lo prohibído, fuera del círculo, en el peligro.

El diablo existe, su fin es matar, robar, destruir y sí, es responsable de muchas de las cosas negativas que suceden a nuestro alrededor.  Trata de que caigamos en los dos extremos:

1) Que no creamos en su influencia. Que no creamos que existe un mundo espiritual que trata de dañarnos.

2) Que creamos que él es el culpable de todo lo malo que nos sucede. A él no le importa que le echemos la culpa de todo.

NUESTRAS PROPIAS DECISIONES

- ¿Me han diagnosticado una enfermedad? El diablo me está atacando con enfermedad.

- ¿He perdido mi trabajo? El diablo ha influenciado a mi jefe.

- La gente que me rodea se aleja de mí y la culpa es del diablo.

- Me siento solo y nos ponemos a reprender espíritus de soledad.

- Sentimos ansiedad, depresión, dolor de cabeza, rechazo de la gente o de la familia y lo primero que pensamos es que el diablo nos está atacando.

Muchos cristianos han caído en la trampa de Satanás de espiritualizar todo lo que sucede a nuestro alrededor.

Hemos señalado al diablo como nuestro enemigo número uno, pero la sorprendente realidad es que nuestro enemigo número uno es nuestro propio corazón.

¿Cuántos saben que el diablo es mentiroso? ¿Qué es padre de mentira?

- Jeremías 17:9 Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá?

- Mateo 15:19 del corazón salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, las fornicaciones, los hurtos, los falsos testimonios, las blasfemias.

¿Quién puso eso ahí? ¿Fue el diablo?

Génesis 3:6-16  Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto, y comió; y dio también a su marido, el cual comió así como ella.

El hombre conocía su CÍRCULO DE SEGURIDAD, el Mandamiento de Dios. Conocía la Advertencia de salir de ahí. Tenía la capacidad de elegir Obedecer a Dios y disfrutar de los beneficios o Desobedecer a Dios y pagar las consecuencias.

El diablo conocía este libre albedrío del hombre y mediante la astucia y el engaño influenció al hombre para que escogiera desobedecer a Dios, y el hombre ESCOGIÓ, DECIDIÓ, TOMÓ SU PROPIA DECISIÓN, y las consecuencias no tardaron en venir:

7) Entonces fueron abiertos los ojos de ambos, y conocieron que estaban desnudos; entonces cosieron hojas de higuera, y se hicieron delantales.

La decisión de desobedecer a Dios puso en sus corazones VERGÜENZA, DESCONFIANZA, SEPARACIÓN.

8) Y oyeron la voz de Jehová Dios que se paseaba en el huerto, al aire del día; y el hombre y su mujer se escondieron de la presencia de Jehová Dios entre los árboles del huerto.

La decisión de salir del CÍRCULO DE SEGURIDAD puso en sus corazones CULPABILIDAD, CONDENACIÓN, NECESIDAD DE ESCONDER EL DAÑO, FALTA DE INTIMIDAD CON DIOS.

9-10) Mas Jehová Dios llamó al hombre, y le dijo: ¿Dónde estás tú? Y él respondió: Oí tu voz en el huerto, y tuve miedo, porque estaba desnudo; y me escondí.

La decisión del hombre de desobedecer a Dios puso en sus corazones el MIEDO A DIOS, AL PECADO, AL JUICIO.

11-13) Y Dios le dijo: ¿Quién te enseñó que estabas desnudo? ¿Has comido del árbol de que yo te mandé no comieses? Y el hombre respondió: La mujer que me diste por compañera me dio del árbol, y yo comí. Entonces Jehová Dios dijo a la mujer: ¿Qué es lo que has hecho? Y dijo la mujer: La serpiente me engañó, y comí.

La decisión del hombre puso en su corazón la necesidad de acusar a los demás, el juicio, el falso testimonio, la mentira, el esquivar la culpa, el juzgar a otros.

Génesis 3:14-19  Y Jehová Dios dijo a la serpiente: Por cuanto esto hiciste, maldita serás entre todas las bestias y entre todos los animales del campo; sobre tu pecho andarás, y polvo comerás todos los días de tu vida. Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar. A la mujer dijo: Multiplicaré en gran manera los dolores en tus preñeces; con dolor darás a luz los hijos; y tu deseo será para tu marido, y él se enseñoreará de ti. Y al hombre dijo: Por cuanto obedeciste a la voz de tu mujer, y comiste del árbol de que te mandé diciendo: No comerás de él; maldita será la tierra por tu causa; con dolor comerás de ella todos los días de tu vida.  Espinos y cardos te producirá, y comerás plantas del campo. Con el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra, porque de ella fuiste tomado; pues polvo eres, y al polvo volverás.

El dolor, la enfermedad, la falta de fruto, el cansancio, la soledad, la muerte, los problemas emocionales, etc. Son fruto de la decisión del ser humano, la decisión de no Obedecer a Dios, a Su Palabra, salir del CIRCULO DE SEGURIDAD.

Santiago 1:13-15  Cuando alguno es tentado, no diga que es tentado de parte de Dios; porque Dios no puede ser tentado por el mal, ni él tienta a nadie; sino que cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia es atraído y seducido. Entonces la concupiscencia, después que ha concebido, da a luz el pecado; y el pecado, siendo consumado, da a luz la muerte.

NVI: Que nadie, al ser tentado, diga: “Es Dios quien me tienta.” Porque Dios no puede ser tentado por el mal, ni tampoco tienta él a nadie. Todo lo contrario, cada uno es tentado cuando sus propios malos deseos lo arrastran y seducen. Luego, cuando el deseo ha concebido, engendra el pecado; y el pecado, una vez que ha sido consumado, da a luz la muerte.

Romanos 12:2  No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.

Deuteronomio 30:19  A los cielos y a la tierra llamo por testigos hoy contra vosotros, que os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición; escoge, pues, la vida, para que vivas tú y tu descendencia;

CONCLUSIÓN

Juan 8:1-11 nos relata la historia de una mujer sorprendida en adulterio. La ley dictaba que el adulterio se pagaba con la muerte por lapidación. La mujer conocía esta ley y la consecuencia de desobedecerla pero decidió salir del CÍRCULO DE SEGURIDAD y comprobar que pasaría si desobedecía el Mandamiento.

Fue sorprendida en adulterio y la iban a lapidar sino hubiera sido por la sabiduría y la misericordia con que obró Jesús. Pero la advertencia de Jesús hacia ella fue clara:

“Vete y no peques más”. Juan 8:11

Ella podría haberse puesto a reprender a un montón de demonios, a espíritus de muerte o de mentira, pero la realidad era que se estaba enfrentando a la consecuencia de una mala decisión.

Deut 30:11-20 El mandato que te entrego hoy no es demasiado difícil de entender ni está fuera de tu alcance. No está guardado en los cielos, tan distante para que tengas que preguntar: ¿Quién subirá al cielo y lo bajará para que podamos oírlo y obedecer? Tampoco está guardado más allá del mar, tan lejos para que tengas que preguntar: ¿Quién cruzará el mar y lo traerá para que podamos oírlo y obedecer? Por el contrario, el mensaje está muy al alcance de la mano; está en tus labios y en tu corazón para que puedas obedecerlo. (Mateo 11:30 Porque mi yugo es fácil y ligera mi carga) ¡Ahora escucha! En este día, te doy a elegir entre la vida y la muerte, entre la prosperidad y la calamidad. Pues hoy te ordeno que ames al Señor tu Dios y cumplas sus mandatos, decretos y ordenanzas andando en sus caminos. Si lo haces, vivirás y te multiplicarás, y el Señor tu Dios bendecirá a ti y también a la tierra donde estás a punto de entrar y que vas a poseer. Sin embargo, si tu corazón se aparta y te niegas a escuchar, y si te dejas llevar a servir y rendir culto a otros dioses, entonces te advierto desde ya que sin duda serás destruido. No tendrás una buena y larga vida en la tierra… Hoy te he dado a elegir entre la vida y la muerte, entre bendiciones y maldiciones. Ahora pongo al cielo y a la tierra como testigos de la decisión que tomes. ¡Ay, si eligieras la vida, para que tú y tus descendientes puedan vivir! Puedes elegir esa opción al amar, al obedecer y al comprometerte firmemente con el Señor tu Dios. Esa es la clave para tu vida.

- Si decidiste murmurar, criticar, juzgar o mentir sobre alguien no resolverás el asunto echando algunos demonios sino tomando la decisión de pedir perdón a la persona dañada y demostrarle con tus hechos que no lo harás más.

- Si estás en tu casa metido todo el día y no consigues empleo la culpa no es del diablo. Tienes que tomar la decisión de salir y buscar trabajo.

- Si tienes una alimentación desordenada no eches la culpa al diablo por las enfermedades, decide cuidar tu salud y tu alimentación.

- Si no sientes la presencia de Dios en tu casa, en tu vida, cuando vienes a la iglesia, examina tu vida para ver si has salido del CIRCULO DE SEGURIDAD, si hay algo en lo que estás contristando al Espíritu Santo y toma decisiones en este día.

- La mayoría de problemas familiares o matrimoniales poco tiene que ver con los ataques de Satanás. Más bien son el producto de lo que la Biblia llama las obras de la carne (Gal 5:19) las iras, contiendas, celos, mentiras, malos deseos, pleitos, etc.

El diablo puede influenciarnos, pero toda su influencia va a estar centrada en conseguir que desobedezcamos a Dios para así poder tener autoridad sobre nosotros. Su esfuerzo es engañarnos para que DECIDAMOS salir del CIRCULO DE SEGURIDAD.

Decisión viene del latín “decidere” que significa “cortar, amputar, separar”.  Así que cuando decidimos algo estamos cortando, amputando o separando. 

Decide hoy cortar con el pecado, amputar eso que está provocando que el enemigo te zarandé. Decide hoy no salir del CIRCULO DE SEGURIDAD.

Hay personas aquí que hoy necesitan tomar decisiones: Perdonar, pedir perdón, dejar la crítica, la murmuración, dejar relaciones ilícitas, dejar de mentir, dejar de robar a Dios en sus diezmos.

En el momento que tomes ciertas decisiones, que cortes con ciertos pecados entrarás en el CIRCULO DE SEGURIDAD DE DIOS y comenzarás a experimentar la bendición de Dios.

El diablo tratará de influenciarte, pero la última palabra siempre la tendrás tú.

Si no has entregado tu vida a Jesús, no puedes decidir, no tienes voluntad propia, el diablo hará contigo lo que quiera. Entrega hoy tu vida a Jesús y decide ser libre.

¿PARA QUÉ ESTOY AQUÍ? Rafa Boix

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INTRODUCCIÓN

Los tres enemigos:

1. El diablo: La Biblia dice en Efesios 2 que antes de creer y recibir a Cristo, seguíamos la corriente del príncipe de este mundo (el diablo). Sin saberlo, estábamos siendo dominados por él a través de la desobediencia a Dios, de los deseos malos en nuestra mente, a través de la mentira, engañados. Éramos, según Pablo, hijos de ira, sin libertad propia, sino esclavos de nuestra mente, de las mentiras y del pecado.

Nos presentaron a Cristo y el Espíritu Santo nos convenció de nuestro mal camino y voluntariamente decidimos seguir a Cristo y servirle cada día de nuestra vida dejando de practicar la vida de pecado en la que antes vivíamos. Fuimos reconciliados con Dios, lo cual significa que dejamos de estar enemistados con Él. Pasamos de ser enemigos de Dios a ser sus hijos amados.

En ese preciso momento en el que nos hicimos amigos de Dios, siervos suyos, hijos amados de nuestro Padre, nos constituimos enemigos del diablo.

La Biblia lo describe como nuestro adversario (1 P. 5:8). El propósito de todo enemigo es acabar con su adversario: nosotros. El viene a matar, hurtar y destruir (Juan 10:10).

2. El mundo: Además de tener a alguien continuamente a nuestro alrededor intentando destruirnos, Pablo mismo declaró que el que quisiera vivir piadosamente (refiriéndose a vivir de acuerdo a la Palabra de Dios) sufriría persecución (2 Ti. 3:12)

Jesús mismo dijo que nuestro propios enemigos serían los de nuestra casa (Mt. 10:36). Dijo que nos enviaba como ovejas en medio de lobos (Mt. 10:16) y que en el mundo sufriríamos aflicción (Jn 16:33).

3. Nuestra carne: Por si todo esto fuera poco, tenemos un enemigo quizás más peligroso que cualquiera de los dos anteriores por el hecho de que trabaja desde dentro de nosotros: Nuestra carne. Pablo lo describió como el pecado que mora en mí (Ro. 7:20). Santiago hacía referencia a este enemigo describiéndolo como nuestra propia concupiscencia (Sgo 1:14) que es nuestra naturaleza caída, nuestra carne, la manera de pensar errónea, que sólo puede alcanzar victoria sobre nosotros si la alimentamos.

Teniendo en cuenta toda esta lucha espiritual desde dentro y desde fuera que nos obliga a mantenernos continuamente velando y orando para no caer en tentación (Mt. 26:41 Jesús), me pregunto: ¡¡¿PARA QUÉ ESTAMOS AQUÍ?!!

Todas estas luchas hacen que muchos piensen ERRÓNEAMENTE que el propósito del creyente es perseverar hasta el final para ser salvos (Mr 13:13) y sí, son palabras de Jesús, y sí, debemos perseverar hasta el final, y luchar (1ª Co 9:25), y cuidar nuestra salvación con temor y temblor (Filp 2:12), y guardar todo nuestro ser, espíritu, alma y cuerpo irreprensible para cuando Jesús venga (1 Ts 5:23). Pero ¿Es este el verdadero y único propósito por el cual Dios nos mantiene aún en la tierra? ¿Para resistir? ¿Para aguantar hasta que Él venga? ¿Para probar si somos fieles? ¿Para probar hasta donde aguantamos?

DEFINITIVAMENTE Y ROTUNDAMENTE  ¡¡NO!!

¡¡Estás aquí para un propósito mayor!!

* Juan 15:16  No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca; para que todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, él os lo dé.

NTV: Ustedes no me eligieron a mí, yo los elegí a ustedes. Les encargué que vayan y produzcan frutos duraderos, así el Padre les dará todo lo que pidan en mi nombre.

I. DIOS TE ESCOGIÓ

“No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros”

El hecho de que hoy estés aquí en Manantial de Vida, esta mañana, es porque Dios te escogió. Tiene un propósito especial contigo.

* Jeremías 1:5  Antes que te formase en el vientre te conocí, y antes que nacieses te santifiqué, te di por profeta a las naciones.

* Salmo 22:10  Sobre ti fui echado desde antes de nacer; Desde el vientre de mi madre, tú eres mi Dios.

* Isaías 43:10 Vosotros sois mis testigos, dice Jehová, y mi siervo que yo escogí, para que me conozcáis y creáis, y entendáis que yo mismo soy; antes de mí no fue formado dios, ni lo será después de mí.

* 1 Juan 4:10 En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados.

No creo en la predestinación como doctrina, pero sí creo que Dios no quiere que nadie se pierda, sino que todos sean salvos (2 P. 3:9) y por lo tanto, Dios en su misericordia, se acercó a nosotros, nos amó, se nos reveló para que lo conociéramos a pesar de que estábamos muertos por causa de nuestros pecados (Ef 2:1 y 5:8). La Biblia dice que fue Él quién nos CREÓ. Fue Él quien nos FORMÓ. Fue Él quien nos REDIMIÓ. Fue Él quien nos PUSO NOMBRE. Y fue Él quién nos dijo: MÍO ERES TÚ.

¡¡¿PARA QUÉ ESTOY AQUÍ?!!

Tenemos que entender que el hecho de que estemos aquí aún después de ser salvos, es porque Dios nos escogió para un plan mayor. (Dile a tu hermano) ¡¡Dios tiene planes contigo!!

II. PARA QUE LLEVES FRUTO

y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca

* NTV: Les encargué que vayan y produzcan frutos duraderos,

* NVI: No me escogieron ustedes a mí, sino que yo los escogí a ustedes y los comisioné para que vayan y den fruto, un fruto que perdure.

A. NOS HA COLOCADO:

Cristo nos ha puesto (aquí en la tierra) para que vayamos. Nos ha hecho el encargo de ir. Nos ha comisionado para que vayamos.

La palabra “poner” viene de un término que significa “colocar”. Cristo nos ha colocado, no sólo en este mundo, en este país y en esta ciudad, sino que aún, te ha colocado en el lugar donde vives, en el lugar donde trabajas o estudias. No eres producto de una casualidad, sino de un propósito de Dios diseñado específicamente para ti.

B. PARA QUE VAYAMOS:

¿PARA QUÉ ESTOY AQUÍ? En la tierra, en España, en Cuenca… Dios te ha colocado estratégicamente… para IR.

¿A qué se refiere con que vayamos? Creo que todos los sabemos porque es parte de la Visión que hemos adoptado: IR

El propósito por el cual seguimos aquí en la tierra aún después de ser salvos, no es solamente para resistir al diablo o a las tentaciones sino que Dios nos ha colocado estratégicamente en el país y en la ciudad en la que estamos, Dios nos ha colocado en el lugar donde vivimos y en el lugar donde trabajamos o estudiamos para que vayamos y les prediquemos de Cristo, les demos testimonio, les contemos la Buena Noticia de Salvación.

¿PARA QUÉ ESTOY AQUÍ?

“Estás aquí porque Dios te ha puesto para que vayas y prediques”

C. PARA QUE LLEVEMOS FRUTO:

“y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca”

“produzcan frutos duraderos”

¿Es el propósito de un atleta resistir la carrera o ganarla? ¿Es el propósito de un luchador resistir los golpes o ganar la lucha?

El apóstol Pablo tenía bien claro su meta:

1. Filipenses 3:12-14 “No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto; sino que prosigo, por ver si logro asir aquello para lo cual fui también asido por Cristo Jesús. Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante,  prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús.”

2. 1 Corintios 9:22  “Me he hecho débil a los débiles, para ganar a los débiles; a todos me he hecho de todo, para que de todos modos salve a algunos.”

Jesús tenía bien claro su meta en esta tierra, y aunque también tuvo que resistir las tentaciones y las acechanzas del diablo así como la de los religiosos, no dejó que estas cosas opacaran la verdadera meta de porqué estaba aquí:

Juan 17:4 “Yo te he glorificado en la tierra; he acabado la obra que me diste que hiciese.”

Jesús trató de agradar a Dios, de permanecer puro, santo en toda su manera de vivir (1 P. 1:15) pero también trató de acabar la obra que recibió, la comisión, el propósito de porqué fue colocado en esta tierra:

Juan 17:6-8 “He manifestado tu nombre a los hombres que del mundo me diste; tuyos eran, y me los diste, y han guardado tu palabra. Ahora han conocido que todas las cosas que me has dado, proceden de ti; porque las palabras que me diste, les he dado; y ellos las recibieron, y han conocido verdaderamente que salí de ti, y han creído que tú me enviaste.”

¿PARA QUÉ ESTOY AQUÍ? En Cuenca, España, en mi lugar de trabajo o estudio, en el vecindario donde me ha tocado vivir…

“Estás aquí porque Dios te ha colocado estratégicamente para que vayas y prediques, para que lleves fruto.”

¿Fruto? ¿A qué se refiere? ¿Qué clase de fruto? No está hablando del Fruto del Espíritu Santo que es producto de una correcta comunión con Dios, sino que está hablando de:

“karpós = descendencia” espiritualmente hablando.

Dios te ha colocado y te mantiene para que vayas y prediques. Para que según las palabras de Jesús en Juan 17:4-8 “manifiestes su Nombre a las personas que te rodean; para que guarden Su Palabra; para que Conozcan que todo lo que tienes procede de Dios; para que les des las Palabras que Él te ha dado; para que Conozcan que eres un instrumento de Dios y crean en Él.

D. Y VUESTRO FRUTO PERMANEZCA

“y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca”

“produzcan frutos duraderos”

¿A qué se refiere esto? Es parte de la Gran Comisión. Cristo no sólo nos mandó que fuésemos y prediquemos. Mateo 28:18:20 Nos manda no sólo IR, sino también HACED, y esto se consigue ENSEÑÁNDOLES QUE GUARDEN TODO LO QUE NOS HA MANDADO.

Está hablando de DISCIPULAR.

La única manera de asegurar que el fruto permanezca es a través de un DISCIPULADO EFICAZ basado en los principios de la Palabra de Dios.

Cuando Jesús nos pide que vayamos y que llevemos fruto y que nuestro fruto permanezca, algunos lo ven como una promesa “que nuestro fruto va a permanecer”,  pero no es una promesa sino un mandato. Jesús nos manda no sólo que vayamos, que prediquemos, sino que nos aseguremos de que ese fruto permanece. Juan 17:4-8 “han guardado, han recibido, han conocido, han creído”.

¿Aún te preguntas? ¿PARA QUÉ ESTOY AQUÍ? Estás aquí para un propósito mayor que sólo permanecer. Estás aquí para que VAYAS, para que DES FRUTO y para que te asegures de que ese fruto PERMANECE a través de un correcto DISCIPULADO.

¿Has sido discipulado? ¿Estás siendo discipulado? ¿Estás discipulando a alguien? ¿Estás yendo?

CONCLUSIÓN

Dios cuenta contigo. Te colocó estrategicamente en el lugar donde estás, pensando en ti, en que tú podías hacerlo, en que tú serías capacitado.  Dios preparó las buenas obras de antemano, las oportunidades para que le dieses a conocer. Preparo a las personas que se encontrarían contigo.

El propósito de Dios para tu vida ahí donde estás es que VAYAS, DES FRUTO, Y HAGAS QUE ESE FRUTO PERMANEZCA.

El Señor te pregunta esta mañana ¿Estás dispuesto a ser enviado? No te conformes con Ir ¿Estás dispuesto a ser usado para discipular a otros?

Cuando entendemos que este es el propósito de Dios para nuestras vidas, todo comienza a funcionar correctamente y como prueba de ello, Jesús termina este mandato sellándolo con una promesa:

“para que todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, él os lo dé.” Juan 15:16

PREPARANDO LOS GRANEROS (Rafa Boix)

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INTRODUCCIÓN

* Génesis 41:37 al 57

Antes de su ascensión, Jesús comisionó a sus discípulos entre los cuales estamos nosotros. En Mateo 28:18 al 20 encontramos las palabras de Jesús diciéndonos: Id y haced discípulos a todas las naciones, bautizándoles en el Nombre del Padre, del Hijo, y del Espíritu Santo, y enseñándoles que guarden todas las cosas que yo os he mandado, y he aquí, yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo.”

En Hechos 1:8 encontramos una vez más el mandato de Jesús acompañado de una promesa: “Pero recibiréis poder cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en Judea, en Samaria y hasta lo último de la tierra.”

Por la Gracia de Dios podemos identificarnos como una Iglesia que está llevando el Evangelio a su “Jerusalén”. Estamos evangelizando Cuenca ciudad y queremos seguir haciéndolo. Pero al mismo tiempo, no podemos descuidar nuestra “Judea y nuestra Samaria.”.

Con nuestro apoyo económico, estamos también alcanzando “hasta lo último de la tierra” a través de cada ofrenda a nuestros misioneros, y por supuesto, también queremos seguir haciéndolo fielmente, pues es parte de nuestra Misión: CUENCA PARA CRISTO Y DE CUENCA A LAS NACIONES.

Damos gracias a Dios por la labor que la Iglesia está haciendo y queremos ir creciendo en esta tarea aumentando nuestra labor evangelizadora y misionera tanto dentro de nuestra ciudad a través de evangelismo personal, campañas, proyectos sociales, etc., como en las naciones a través de nuestros misioneros, pero seguimos sin alcanzar nuestra  Judea y nuestra Samaria  que serían los 289 pueblos que se encuentran en la provincia de Cuenca, y es ahí donde entra este proyecto.

La Palabra de Dios en Génesis 41:37 al 57 nos muestra la historia de José cuando fue ascendido al trono de Egipto por debajo de Faraón. En este relato encontramos algunos principios que Dios quiere aplicar a la Iglesia Manantial de Vida de Cuenca.

CONTEXTO: En el contexto encontramos que Faraón tuvo un sueño donde vendrían siete años de abundancia y siete años de escasez. José propuso al Faraón un plan estratégico que convertiría a Egipto en la proveedora de alimento al resto de las naciones poniéndola en un lugar de privilegio y de honor.

DIOS REVELA LA SITUACIÓN

El capítulo 41:1-24 nos muestra los dos sueños que Faraón tuvo: 2 vacas y 2 espigas.

Los versículos 25 al 36 José recibe la revelación de Dios en cuanto a los sueños del Faraón que hablan de siete años de abundancia y siete años de escasez. (Dios nos ha dado sueños que revelan el hambre espiritual de la Provincia de Cuenca)

También estos versículos muestran el plan de Dios revelado a José. Un plan  estratégico que pone a Egipto en una situación social de privilegio, de honor, de gobierno, de provisión, de posibilidades. (Hablaremos sobre este PLAN más adelante)

LA RESPUESTA DE FARAÓN AL PLAN DE JOSÉ

- Los versos 37 al 39 muestran que el asunto (el plan) de José pareció bien a Faraón.

La Iglesia Manantial de Vida ha tenido en cuenta el hambre espiritual que sufre la provincia de Cuenca.

289 pueblos sin apenas presencia evangélica. Alrededor de 211.000 personas.

La Iglesia Manantial de Vida de Cuenca ha planeado un plan de ayuda, de reparto de alimento espiritual que alcance a cada pueblo. Podemos sentir que el asunto, (el plan) ha parecido bien a Dios. (Hablaremos de este Plan más adelante)

- Los versos 40 al 44 nos muestran la respuesta de Faraón hacia José. Faraón le muestra su favor y le pone en un lugar de honor, de autoridad, de gobierno que facilitaría a José poder administrar el alimento y procurar que todas las naciones recibieran conforme a su necesidad.

V.40) Tú estarás sobre mi casa,y por tu palabra se gobernará todo mi pueblo; solamente en el trono seré yo mayor que tú.

Dios ha tenido en cuenta que seamos una iglesia evangelizadora, que quiere poner en práctica la Gran Comisión. Que tiene la carga de predicar el Evangelio. Que tiene una Visión centrada en la Gran Comisión y que tiene un plan estratégico para alcanzar a cada habitante de la provincia. Por lo tanto, Dios nos pone como gobernadores de su Casa, su Reino y su Pueblo. Nos pone en un lugar de autoridad.

V.41)  Dijo además Faraón a José: He aquí yo te he puesto sobre toda la tierra de Egipto.

Dios nos pone sobre toda la tierra de Cuenca, los 289 municipios que la componen.

Vv.42-44) Entonces Faraón quitó su anillo de su mano, y lo puso en la mano de José, y lo hizo vestir de ropas de lino finísimo, y puso un collar de oro en su cuello; y lo hizo subir en su segundo carro, y pregonaron delante de él: ¡Doblad la rodilla!;y lo puso sobre toda la tierra de Egipto. Y dijo Faraón a José: Yo soy Faraón; y sin ti ninguno alzará su mano ni su pie en toda la tierra de Egipto

El anillo era una señal de autoridad, de aprobación, de privilegio (Lc 15:22 poned un anillo en su mano). Además, le puso vestidos de lino finísimo, dignos de un rey (Lc 15:22 Sacad el mejor vestido, y vestidle). Puso un collar de oro en su cuello, que también era una señal de aprobación y una manera de distinguirlo del resto del pueblo.

Es lo que Dios quiere hacer con Manantial de Vida, su Pueblo en Cuenca. Dios quiere ponernos sobre la tierra de Cuenca y distinguirnos para que todos (los habitantes de la provincia) vean que su favor está sobre nosotros y que nos ha puesto para gobernar su casa, su reino, sus posesiones y dar alimento a todo aquel que esté necesitado.

LA RESPUESTA DE JOSÉ AL PLAN DE DIOS

- V.45) Este versículo igual que el v.46 finaliza con las palabras: Y salió José por toda la tierra de Egipto.

Y es esto exactamente lo que Dios nos manda hacer. Su Gran Comisión, su mandato de Mateo 28:18-20 y Hechos 1:8. Dios nos manda recorrer nuestro Egipto, nuestra Judea y nuestra Samaria. Pueblo por pueblo desde el primero hasta el último.

- Los versos 47 y 48 nos muestran como la tierra produjo abundancia tal y como Dios había predicho y cómo José reunió todo el alimento en Graneros. Así finaliza el verso 49.

Entendemos que es la voluntad de Dios que reunamos el alimento necesario para distribuir por toda la provincia. Que preparemos los recursos:

- Biblias

- Folletos: Hay Solución; Postales; Folletos contextualizados

- Evangelios San Juan

- Estudios: Quien es Jesucristo – Roca Sólida 1 y 2; Escuela de Crecimiento

Entendemos que José no pudo hacer todo este trabajo sólo sino que se proveyó de personas capaces que pudieran ser fieles administradores de los recursos (Éxodo 18:21   Además escoge tú de entre todo el pueblo varones de virtud, temerosos de Dios, varones de verdad, que aborrezcan la avaricia; y ponlos sobre el pueblo por jefes de millares, de centenas, de cincuenta y de diez.)

 Personas que estén preparadas y dispuestas:

- Sembrar – a Discipular – a IR – a Consolidar –  a Pastorear.

Personas que vean:

- La Necesidad: Que cada persona tenga la oportunidad de escuchar, recibir el Evangelio.

- El Plan: La Gran Comisión no como una opción sino como una obligación, como un privilegio.

- El Campo, no como un gran trabajo, no como algo extenso, sino como una oportunidad de sembrar donde otros no lo han hecho.

Personas que dispongan:

- De su tiempo para ir, para orar, para sembrar, tocar puerta por puerta, para ser enviados a discipular, que estén dispuestas a llamar, a visitar.

- Que dispongan de su dinero, para ofrendar para folletos, Biblias, estudios. Sus coches. Para gasolina para que otros vayan.

- Que dispongan de sus talentos: Para tocar instrumentos, para cantar, para manejar títeres, para hablar con la gente, para hacer teatro, para hacer obra social, etc. Así como sus dones.

CONTEXTO: Hasta aquí, habían pasado los primeros siete años de abundancia sobre Egipto. Años de recoger, de amontonar, de prepararse, de planear, de visualizar. Años de sembrar.

Pero antes de comenzaran los siete años de escasez, los años de siega, de recoger el fruto, de ver como la gente venía a Egipto de toda la provincia y aún de los alrededores, ocurre una interrupción:

EL TRATO DE DIOS CON JOSÉ

El verso 49 Nos muestra que José recogió todo el trigo:

- Preparó los Graneros, se preparó para la multitud de personas que habían de venir.

Los versos 50 al 52 nos muestran un acontecimiento que pareció interrumpir el plan de Dios. Habían acabado los 7 primeros años de abundancia, de recoger, de preparar, y ahora tocaba recoger, recibir a la gente, cosechar lo sembrado, recibir la abundancia. Pero el verso 50 dice: “antes de que viniese el primer año del hambre…”. Antes de que el plan de Dios continuara, antes de que Dios comenzara hiciera cosechar a Egipto todo lo que había sembrado, recogido, amontonado. Todo el esfuerzo. Ante de eso, como una interrupción José tiene dos hijos.

Esto significaba una espera de 2 años aprox. Nueve meses de embarazo de uno y nueve meses de embarazo del otro por parte de su mujer. José tiene que esperar al nacimiento de sus dos hijos antes de que Dios decidiera enviar a la multitud hambrienta a Egipto.

¿Por qué esta interrupción en el pasaje? ¿Qué tiene de importancia esto? ¿Por qué estaba en el plan de Dios que ocurriera antes de que viniese el primer año del hambre? ¿Y por qué Dios decide revelárnoslo así en su Palabra? ¿Por qué Dios quiere que sepamos que antes de que comenzara este tiempo de cosecha, de abundancia, de recibir gente José tuvo que tener dos hijos?

CONTEXTO: José venía de una familia hebrea. Primer hijo de Raquel (la esposa favorita de Jacob) José estaba muy apegado a su padre y a su hermano pequeño Benjamín. Era tratado por su padre como un príncipe (es lo que significaba la túnica de colores).

José fue llevado a Egipto por unas circunstancias ajenas a él, que no esperaba, que no deseaba, que no hubiera elegido. Separado de su tierra, de sus hermanos, de su padre, de su cultura, costumbres, su comida, su fe.

Muchos de vosotros habéis vivido una experiencia similar:

-  Traídos desde lejos por unas circunstancias que no esperabais: trabajo, economía, seguridad, etc. Muchos habríais elegido no venir si hubierais podido.

- Fuisteis separados de vuestra tierra, vuestra cultura, vuestras costumbres, vuestra comida, vuestra familia. Incluso de vuestra manera de ver el Evangelio dentro del contexto social de vuestra iglesia en vuestro país.

Como José, por un tiempo no habíais entendido el plan de Dios para vosotros (y algunos aún no lo han entendido) Sufristeis el rechazo de una tierra distinta, de una cultura diferente.

Cada año que José pasó en Egipto, lo imagino con la esperanza de ver a su familia, de regresar a su tierra. Estaba en Egipto, pero no era uno de ellos. No podía adaptarse, no podía imaginar echar raíces allí. No podía ver que esto formase parte del plan de Dios para él.

Este continuo recuerdo de vuestra tierra, de vuestra cultura, de vuestra familia en vuestro país, a muchos les ha impedido ver el Plan de Dios. Les ha impedido echar raíces en esta tierra y en esta iglesia de modo que no pueden terminar de integrarse en la Iglesia, en la Visión y en la Misión que Manantial de Vida tiene con esta provincia, porque muchos no se sienten parte, aún tiene su mente en su país, en su familia, en su cultura o en su forma de ver las cosas.

Pero esta es la razón por la que José, antes de que viniesen los siete años de hambre, que eran siete años de recibir gente de todas partes, años de cosechar todo lo sembrado y acumulado, José tuvo que tener un hijo y llamarle: MANASÉS.

- MANASÉS: “Hacer olvidar”. “Y llamó José el nombre del primogénito, Manasés; porque dijo: Dios me hizo olvidar todo mi trabajo (aflicción, agotamiento, dolor, molestia…) y toda la casa de mi padre.”

EL PRIMER TIEMPO DE DIOS: MANASES

- Antes de que la gente comience a venir a Manantial de Vida. Antes de que podamos recoger el fruto. Antes de que comenzara el primer año de siega, de recibir gente hambrienta, nace MANASÉS. Dios te va a hacer (y te está haciendo) pasar por un tiempo de trato dónde vas a olvidar el dolor de la separación, el dolor de la lejanía, el dolor de haber dejado tu tierra y tus familiares.

-  De modo que como José entiendas que no fueron las circunstancias, ni fueron los hermanos, ni fueron las malas decisiones las que te trajeron a este lugar, sino que fue Dios trayéndote con un propósito que tú no entendías.

Un propósito de vida, de liberación y de salvación para muchos.

Gn 45:5-8 Ahora, pues, no os entristezcáis, ni os pese de haberme vendido acá; porque para preservación de vida me envió Dios delante de vosotros. Pues ya ha habido dos años de hambre en medio de la tierra, y aún quedan cinco años en los cuales ni habrá arada ni siega. Y Dios me envió delante de vosotros, para preservaros posteridad sobre la tierra, y para daros vida por medio de gran liberación. Así, pues, no me enviasteis acá vosotros, sino Dios, que me ha puesto por padre de Faraón y por señor de toda su casa, y por gobernador en toda la tierra de Egipto.

EL SEGUNDO TIEMPO DE DIOS: EFRAÍN

41:52 “Y llamó el nombre del segundo, Efraín; porque dijo: Dios me hizo fructificar en la tierra de mi aflicción.”

Efraín: Capacidad Fructífera. Doblemente fructífero.

Era necesario que naciera este segundo hijo y que fuera llamado Efraín porque indicaba como Dios no sólo hizo que José olvidara la aflicción de la separación y de estar en tierra extraña, sino que además sino que además indicaba como Dios le dio una capacidad fructífiera, lo hizo doblemente fructífero, en la tierra de su aflicción.

En el momento que Dios te haga olvidar el dolor, la separación y entiendas que fuiste traído aquí por la mano de Dios para un plan de redención, de vida y de liberación, Dios comenzará a darte capacidades que te harán fructificar en vidas salvadas, liberadas, y restauradas.

Dios te hará fructificar doblemente.

- Job pasó por un tiempo de Dios donde perdió todo lo que más amaba. Un tiempo donde se lamentó, se quejó y no entendió. Pero fue en el momento que Job entendió el plan de Dios y confesó las palabras: De oídas te había oído; mas ahora mis ojos te ven” (Job 42:5). En ese momento, Job comenzó a recibir el doble de lo que en un principio había tenido.

CONCLUSIÓN

Génesis 41:53-57  Así se cumplieron los siete años de abundancia que hubo en la tierra de Egipto. Y comenzaron a venir los siete años del hambre,como José había dicho; y hubo hambre en todos los países, mas en toda la tierra de Egipto había pan.

El tiempo de hambre en la tierra significaba un tiempo de prosperidad para Egipto. Un tiempo donde vendrían gentes de todas partes a ser alimentadas por José. Un tiempo de cosecha para Egipto, de abundancia, de pan.

Rut 1:1-6  nos muestra la historia de Noemí en un contexto donde:

- Hubo hambre en la tierra. Incluido en Belén (Casa de Pan)

- Hubo separación de los familiares (muerte del marido y los dos hijos)

- Hubo separación de su tierra porque tuvo que ir a Moab (tierra enemiga)

Pero también nos muestra un contexto donde:

“Oyó que Dios había visitado a su pueblo para darles pan” Rut 1:6

Génesis 41:55 Cuando se sintió el hambre en toda la tierra de Egipto, el pueblo clamó a Faraón por pan. Y dijo Faraón a todos los egipcios: Id a José, y haced lo que él os dijere. 

Es en medio de esta hambre espiritual. De esta carencia de recursos. De esta carencia de valores, que el pueblo va a clamar a Dios por pan. ¡¡Y qué bueno que como en los tiempos de Rut, Dios nos va a visitar para darnos pan!!

Y es ahí donde Dios va a decir como dijo de José: ¡¡Id a mi pueblo, a Manantial de Vida, a Manuel, a Rosa Yolanda, a Rocío, a Richard, a Alvaro, Id a mi pueblo y haced lo que ellos os digan!!

Vv.56-57) Y el hambre estaba por toda la extensión del país. Entonces abrió José todo granero donde había, y vendía a los egipcios; porque había crecido el hambre en la tierra de Egipto. Y de toda la tierra venían a Egipto para comprar de José, porque por toda la tierra había crecido el hambre.

El hambre va a extenderse por toda la extensión de nuestra provincia, en cada pueblo y habitante. Es entonces, donde Manantial de Vida abre sus graneros, y comienza a dar de comer al pueblo.

El plan consiste en alcanzar un pueblo por mes, alcanzando así 12 pueblos al año a través de un evangelismo casa por casa, buzoneo y hablando con cada persona que nos encontremos por el camino.

- El plan consiste en alcanzar un pueblo por mes, alcanzando así 12 pueblos al año a través de un evangelismo casa por casa, buzoneo y hablando con cada persona que nos encontremos por el camino.

El plan cosiste en hacer como José: Recorrer toda la tierra de nuestro Egipto, nuestra Judea y Samaria anunciando a cada habitante que en medio de la escasez, hay un pueblo provisto de pan del cielo.

Desde el pueblo más cercano hasta el más lejano dedicando el tiempo necesario a cada pueblo para asegurarnos que han recibido el Evangelio, que han escuchado la Buena Noticia y que han recibido el Pan de Dios.

- Enviaremos a grupos de oración antes de cada evangelismo para preparar la tierra.

- Nos informaremos de la situación social de cada pueblo.

- Trataremos de dar respuesta a la necesidad a través de un Evangelismo práctico, cercano y convincente.

Para todo esto necesitaremos:

- SEMBRADORES: gente que quiera ir a sembrar, a cosechar, a discipular, a pregonar, a orar. Personas que estén dispuestas a usar sus teléfonos para llamar a los contactos. Que estén dispuestos a usar sus coches para llevar equipos de trabajo. Personas que estén dispuestas a usar sus talentos, dones, tiempo y esfuerzo.

Hechos 1:8 pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.

Seguiremos evangelizando nuestra Jerusalén (Cuenca) y hasta lo último de la tierra (las naciones, a través de nuestro apoyo a los misioneros). Pero para alcanzar a nuestra Judea y a nuestra Samaria, te necesitamos a ti. ¿Estás dispuesto?

RECOBRANDO LA IDENTIDAD (Rafa Boix)

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INTRODUCCIÓN

En la vida del hombre y la mujer están siempre presentes las preguntas: ¿quién soy yo?, ¿quiénes somos nosotros? En el transcurso de la vida se les da respuesta una y otra vez, sin contestarlas jamás completamente. Por mucha claridad que a veces se alcance, estas preguntas vuelven a surgir.

Para la psicología, la identidad es una necesidad básica del ser humano en tanto poder responder a la pregunta de quién soy yo? es tan necesario como recibir  afecto o el alimentarnos.

La respuesta que se logra no es absoluta y siempre está cambiando, pero nunca dejamos de buscarla.

Erich Fromm plantea que: “esta necesidad de un sentimiento de identidad es tan vital e imperativa, que el hombre no podría estar sano si no encontrara algún modo de satisfacerla”.

No podría estar sano si no encontrara algún modo de satisfacerla”

 El objetivo de nuestra misión es “SER UNA IGLESIA SALUDABLE” y para ello necesitamos ser CRISTIANOS SALUDABLES. Es por eso que para ser sanos, saludables, es imprescindible que TENGAMOS UNA IDENTIDAD SANA, SALUDABLE Y CENTRADA EN LOS PROPÓSITOS DE DIOS.

 Romanos 1:1

 I. LA IDENTDIDAD DEL NOMBRE

V.1) Pablo, siervo de Jesucristo, llamado a ser apóstol, apartado para el evangelio de Dios.

El nombre: Pablo

Las 13 cartas o epístolas escritas por Pablo comienzan de la misma manera: mencionando en primer lugar su nombre.

¿Por qué?

- Porque es su identidad.

- Porque el Buen Pastor nos conoce y nos llama por nuestro propio nombre (Juan 10:3)

Desde un principio Dios puso nombre a cada cosa creada. Una de las primeras órdenes que Dios dio al hombre fue que asignara nombre a cada animal.

- Asignar el nombre a alguien era algo muy serio para los judíos.

- La Biblia menciona 863 veces la palabra “nombre”.

“No pierdas tu identidad, Dios te dio un nombre.”

Qué contradicción con aquellos que siempre comienzan su presentación mencionando el título que se les ha asignado: apóstol…; profeta…; evangelista…; etc.

- Hay 34.000.000 de resultados con la palabra “apóstol” en google.

- 53.000.000 de resultados al introducir “evangelista”

- Pero sólo encontrarás 5.740.000 referencias con la palabra “siervo”.

- Significado del nombre: “Pequeño u hombre de humildad”.

¿Se avergonzaba Pablo de su nombre o de su significado? Muchos cristianos se hubieran cambiado el nombre. Pero Pablo a pesar de ser “el más grande de los apóstoles”, se llamaba y se hacía llamar “Pablo” “pequeño u hombre de humildad”.

El enemigo trata por todos los medios de que perdamos la identidad.

- Recibimos muchos nombres  o calificativos a lo largo de nuestra vida:

- Somos llamados o recordados por las cosas malas que hicimos anteriormente.

- El enemigo trata de asignarnos un nombre que hace referencia a nuestra antigua vida.

            – Daniel y los tres varones.

Pablo sabía quién era y no trataba de ser otro o aparentar otra cosa.

Hay mucha gente (cristianos) tratando de parecerse a otros. Tratando de imitar los dones de otros, las cualidades de otros y soñando los sueños de otros. ¡¡Sé tú mismo!! Porque Dios te creo especial, con cualidades que otros no tienen, con capacidades y talentos que otros no tienen.

“No pierdas tu identidad, Dios te dio un nombre.”

II. LA IDENTIDAD DE SIERVO

Siervo de Jesucristo: No sólo Pablo no se hacía llamar por el título asignado, sino que además, pudiendo escoger un sobrenombre, escogió el de “siervo” de Jesucristo.

- Doulos: Esclavo. Bajo el calificativo de estar atado, sujeto a autoridad, subordinado.

Nuestro primer llamado, la primera invitación de Dios que vemos aquí es una INVITACIÓN a servirle, a estar bajo su autoridad.

Mateo 20:26-27  Pero entre ustedes no debe ser así. Al contrario, el que quiera hacerse grande entre ustedes deberá ser su servidor, y el que quiera ser el primero deberá ser esclavo de los demás;

Dios no nos llama a tener cargos, sino carga. No nos llama a obtener títulos sino el título: Siervos de Jesucristo. Esclavos de Él.

¿Cuántos han recibido la invitación de Dios a servirle? ¿Cuántos respondieron positivamente a esa invitación? Entonces, ¿por qué no le estás sirviendo? ¿Somos como los invitados a las bodas que en un principio dijimos “cuenta con nosotros” pero a la hora de la verdad ponemos excusas?

Dios te llama, te invita a que le sirvas.

“la invitación debe realizarse directamente por el anfitrión o los anfitriones al invitado o invitados y en todos los casos es necesario contestar aceptando o rechazando la invitación.”

¿Qué le vas a contestar?

Ser siervos de Jesucristo no es algo por hacer sino “algo por ser”. No se trata de lo que podamos hacer para Él, sino de lo que somos para Él. Somos siervos de Jesús.

Entender quiénes somos va a afectar de manera directa a todo lo que vamos a hacer para Él. Si entendemos desde un principio que nuestro primer ministerio es ser siervos de Jesús, no importa lo que nos manden, la tarea que nos toque hacer, el lugar donde Él nos permita servir. Somos siervos, esclavos de Jesús, comprados por precio de sangre. No importa la recompensa que podamos recibir en esta tierra porque sabemos a quién servimos.

“No pierdas tu identidad, Dios te ha hecho su siervo”

- Lo primero que vas a oír cuando llegues al cielo será tu nombre: Apo 21:27  “No entrará en ella ninguna cosa inmunda,o que hace abominación y mentira, sino solamente los que están inscritos en el libro de la vida del Cordero.”

- Lo segundo que vas a oír después de tu nombre será: Mat 25:21  “Y su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor.”

Lo primero que Dios va a reconocer será tu nombre. Si Dios no reconoce tu nombre, ni siquiera podrás entrar en el Reino de los Cielos.

Pero lo segundo que Dios va a reconocer es “tu servicio”, tu buen servicio hecho con fidelidad.

“No pierdas tu identidad, Dios te ha hecho su siervo”

III. LA IDENTIDAD DEL LLAMAMIENTO

Llamado: Invitación o Invitado.

Llamado a ser apóstol: Muchos quieren ser llamados apóstoles, pero no siervos.

- Hay 34.000.000 de resultados con la palabra “apóstol” en google.

- 53.000.000 de resultados al introducir “evangelista”

- Pero sólo encontrarás 5.740.000 referencias con la palabra “siervo”.

Pablo fue llamado a ser apóstol: Lo cual significa una vez más que Dios nos llama a cada uno a servirle de manera general, pero además de manera específica ocupamos un lugar en el Cuerpo de Cristo.

Pablo fue llamado a ser apóstol. Otros son profetas, otros maestros, evangelistas o pastores. Otros a la alabanza, a la limpieza, al discipulado, a pastoreo juvenil, etc.

Pero sea donde sea, el propósito es servir.

  • Llamado: Viene de la palabra “invitación”. Invitado a ser apóstol. Muchos reciben el llamado como un título que se han ganado, como una recompensa. Pero Pablo entendió que el llamado era una Invitación especial de Dios por haber entendido que antes que apóstol era siervo.

- Según Mateo 25:21 Dios no nos va a reconocer por el título sino por nuestro servicio. No dirá: “Pasa buen apóstol y fiel, o buen pastor y fiel, sino buen siervo y fiel.”

La Iglesia del siglo XXI está llena de personas que buscan ser reconocidos no por el nombre, no por su servicio, sino por sus títulos.

Al buscar “apóstol” en Facebook o en google, vemos una lista interminable de personas que se hacen llamar por “el título”. Apóstol José, profeta Antonio, evangelista tal.

- Su primer nombre es el título, su segundo nombre, el que le pusieron sus padres y si hace falta, mencionan que son siervos. ¡¡Qué diferencia con la manera de presentarse de Pablo!!

- Pablo (nombre), siervo de Jesucristo (sobrenombre), llamado a ser (invitado).

- No han aceptado la identidad que Dios les dio y tratan de ser algo que no son.

- Tratan de ser porque otros son y no porque realmente hayan sido llamados a ostentar tales títulos.

- Tienen un problema de inferioridad, de autoestima y de falta de entendimiento porque el llamado es una invitación de Dios a ser algo y no algo que nos ganamos por nuestras propias fuerzas. No es algo que debamos defender ni promocionar.

  • A ser apóstol: delegado, embajador del Evangelio, enviado, mensajero.

“No pierdas tu identidad, es Dios quien te invita”

Dios nos da identidad llamándonos al ministerio, a servirle, ¿Dónde? Es lo de de menos. No es tan importante si somos apóstoles, pastores, líderes de jóvenes, de ujieres, de la limpieza, de mujeres, o profetas. La identidad no la recibimos por el título, sino por el hecho de que Dios nos invita a servirle.

IV. LA IDENTIDAD EN SER APARTADOS

Romanos 1:1 “apartado para el evangelio de Dios”

Apartar: tiene que ver con poner aparte. Excluir del resto. Tener una identidad saludable es:

- Entender quienes somos, cuál es nuestro nombre y entender que Dios nos ama y nos acepta.

- Es entender cuál es nuestra condición: Siervos, esclavos, sometidos a Cristo. Le pertenecemos, nuestra libertad está sujeta a Él. Es entender que antes que cualquier otra cosa, somos siervos.

- Tener una identidad saludable tiene que ver con entender que el llamado al ministerio no es algo que yo me gane. No es un título que puedo obtener para ser ostentado o promocionado. Es entender que Dios ve mi servicio, mi fidelidad, mi humildad y me ve como apto para ser invitado a servirle en otra manera distinta, bajo otra responsabilidad mayor.

- Y tener una identidad saludable es entender que he sido apartado para el Evangelio de Dios. Puesto aparte con un fin específico, con un propósito que tiene que ver con Él y no tanto con nosotros.

“apartado para el evangelio de Dios”

Tenemos toda una generación que quiere cumplir sus sueños, que quiere ser diferente, marcar la diferencia en cuanto al sueldo que quieren ganar o el título que quieren ostentar, pero que no han entendido que el propósito de ser diferentes no tiene tanto que ver con nuestros intereses sino con los de Dios.

Lo que nos hace diferentes no es el hecho de tener un título, un ministerio, unos dones. Lo que nos hace ser apartados, diferentes y especiales es el hecho de que hemos sido apartados para el Evangelio, para predicarlo, para vivirlo, para enseñarlo.

Somos apartados no para que nos vean o nos reconozcan, sino apartados para el Evangelio de Dios.

Lo que nos hace especial, diferentes no es el llamamiento en sí, sino el fin por el cual hemos sido apartados. El punto no está en el llamamiento, en el título, sino en el Evangelio de Dios. Esto es lo especial. No que hayamos sido apartados, sino que hemos sido apartados para el Evangelio de Dios.

“No pierdas tu identidad, has sido apartado por Dios para su Evangelio”

CONCLUSIÓN

La Palabra que Dios está queriendo comunicar hoy a Manantial de Vida es “que no perdamos la Identidad.” Tenemos toda una generación de creyentes que está perdiendo la identidad. La identidad de siervos y siervas, de servicio.

Mateo 20:25-26 “Sabéis que los gobernantes de las naciones se enseñorean de ellas, y los que son grandes ejercen sobre ellas potestad. Mas entre vosotros no será así,sino que el que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor,  y el que quiera ser el primero entre vosotros será vuestro siervo; como el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos.”

 

Tenemos toda una generación de creyentes que buscan nombres, títulos, o posición ser algo en la vida. Personas que buscan ostentar, ser reconocidos, apartados de una manera especial.

 

Pero lo que Dios nos está queriendo decir en esta mañana es que lo que realmente nos hace especiales no son los títulos ni los reconocimientos humanos, sino el hecho de que hemos sido apartados por Dios, PARA SERVIRLE Y PARA SER TESTIGOS DE SU EVANGELIO.

El Espíritu Santo está buscando personas que no pierdan su identidad. Que no buscan otra cosa que servirle, ser buenos siervos y fieles. Personas que hagan un compromiso de servir al Señor. Que la calidad de tu servicio no dependa de la posición sino de tu fidelidad.

Personas que reconozcan que han sido apartadas para el Evangelio. Que hagan un compromiso con el Señor de vivir el Evangelio, predicar el Evangelio, enseñar el Evangelio y cuidar sus vidas de modo que toda su manera de vivir sea un testimonio para el Evangelio.