Las últimas Predicaciones

Sacúdete las Víboras (Rick Reyes) Ir a descargar

Haciendo lugar para la presencia de Dios (Edward De la Rosa) Ir a descargar

Os he dado autoridad (Misael Reyes) Ir a descargar

Sin fe es imposible (Pastora Delia Cervantes) Ir a descargar

¿Qué me pongo hoy? (Jesse Fernández) Ir a descargar

La poderosa voluntad de Dios (Luis Pérez) Ir a descargar

¿Qué estamos haciendo? (Rafa Boix)[audio=”http://www.ivoox.com/que-estamos-

¿QUÉ ESTAMOS HACIENDO CON LO QUE HEMOS RECIBIDO? Rafa Boix

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INTRODUCCIÓN

En estas últimas semanas Dios nos ha estado hablando sobre la Fe. La Gracia.

- Que por creer y aceptar a Jesucristo nos convertimos en hijos de Dios.

- Que por ser hijos, pasamos a ser herederos de sus promesas.

- Que por ser hijos, Dios está complacido con nosotros.

- Que por ser hijos tenemos autoridad para gobernar sobre las circunstancias, sobre los demonios.

- Que por haber creído en Jesús y ser declarados hijos de Dios podemos acceder a cualquiera de sus promesas y tomarlas para nuestras necesidades.

 ¿En qué nos ayuda esto? A creer y confiar que no es por nuestros esfuerzos que recibimos el favor de Dios y no es por nuestros fracasos que somos menos dignos.

 Ya sabemos que somos hijos, que somos aceptados, que Dios se complace con nosotros, que sin hacer nada, sólo creyendo y recibiendo a Jesús, se nos ha otorgado autoridad, fe, poder, pero ¿Ahora qué? ¿Qué hacemos con todo eso? ¿En qué cambia eso nuestra vida, nuestra manera de vivir la fe? ¿Qué cambio ha producido en nosotros saber estas cosas?

 Mateo 17:20 compara la fe con una semilla de mostaza.

Mateo 13:19 compara la tierra con nuestro corazón.

 Dos macetas iguales con tierra (nuestro corazón), pero sólo una tiene una semilla (la fe) ¿Cómo sabremos cuál de las dos tiene la semilla?

Por el fruto. Lo que sale al exterior. Lo que podemos ver. Las obras.

 Santiago 2:14  Hermanos míos, ¿de qué aprovechará si alguno dice que tiene fe, y no tiene obras? ¿Podrá la fe salvarle?

NTV Amados hermanos, ¿de qué le sirve a uno decir que tiene fe si no lo demuestra con sus acciones? ¿Puede esa clase de fe salvar a alguien?

V.15 Supongamos que a un hermano o a una hermana les falta la ropa y la comida necesarias para el día; (16) si uno de vosotros les dice: “Que os vaya bien; abrigaos y comed cuanto queráis”, pero no les da lo que su cuerpo necesita, ¿de qué les sirve? (17) Así pasa con la fe: por sí sola, es decir, si no se demuestra con hechos, es una cosa muerta. (18) Tal vez alguien dirá: “Tú tienes fe y yo tengo hechos. Muéstrame tu fe sin hechos y yo te mostraré mi fe por mis hechos.” (19) Tú crees que hay un solo Dios, y en eso haces bien; pero también los demonios lo creen  tiemblan de miedo. (20)  No seas tonto; reconoce que si la fe no va acompañada de hechos, es una fe inútil. (21)  Dios aceptó como justo a Abraham, nuestro antepasado, por lo que hizo cuando ofreció en sacrificio a su hijo Isaac. (22) Y ya ves que, en el caso de Abraham, su fe se demostró con hechos, y que por sus hechos llegó a ser perfecta su fe. (23) Así se cumplió la Escritura que dice: “Abraham creyó a Dios, y por eso Dios le aceptó como justo”. Y Abraham fue llamado amigo de Dios. (24) Ya veis, pues, que Dios declara justo al hombre también por sus hechos, y no solamente por su fe. (25) Lo mismo pasó con Rahab, la prostituta: Dios la aceptó como justa por sus hechos, porque dio alojamiento a los mensajeros y los ayudó a salir por otro camino. (26)  En resumen: así como el cuerpo sin espíritu está muerto, así también la fe está muerta si no va acompañada de hechos.

 “Las obras no pueden producir salvación, pero la salvación por fe sí produce, debe producir obras.”

Obras: érgon: Trabajar, laborar, esfuerzo u ocupación. Acto, acción, hacer.

 Génesis 1:26-27  y dijo: “Hagamos al ser humano a nuestra imagen y semejanza. Que tenga dominio (Ellos reinarán; tendrán poder; autoridad) sobre los peces del mar, y sobre las aves del cielo; sobre los animales domésticos, sobre los animales salvajes, y sobre todos los reptiles que se arrastran por el suelo.” (27) Y Dios creó al ser humano a su imagen; lo creó a imagen de Dios.

 Parte de la imagen de Dios en el hombre era que el hombre pudiera dominar, reinar, tener poder o autoridad sobre lo creado. Dios no creó al hombre para ser dominado por la enfermedad, por los pensamientos, por la tristeza, vicios, circunstancias y mucho menos por los demonios. Por esta razón al ser reconciliados con Dios por medio de Cristo, la imagen de Dios es restaurada en nosotros y como resultado Cristo nos sienta junto con él en lugares celestiales, un lugar de gobierno.

Tenemos autoridad, poder y domino por medio de la fe en Cristo, pero ¿Qué estamos haciendo con esto?

 ANTE LAS CIRCUNSTANCIAS

MOISÉS

Éxodo 3 y 4 nos relata la historia de cuando Dios se encontró con Moisés para enviarlo a Egipto y liberar al pueblo de Israel que estaba en esclavitud. Pero no lo envía con las manos vacías sino que le da autoridad y poder para hacer milagros por medio de la vara. (¿No le suena esto a lo que ha sucedido con nosotros?)

Éxodo 7 al 11 nos muestra las plagas en Egipto que Dios provocó usando la vida de Moisés.

Moisés ya tiene autoridad, ya ha visto maravillas pero ocurre un incidente que pone a prueba la fe y la autoridad de Moisés. El Mar Rojo.

Tiene una longitud de 2.200 km y una anchura máxima de 335 km (la distancia entre Toledo y Granada en línea recta) Una persona puede recorrer esta distancia en 2 días y 21 horas.

Tiene una profundidad de entre 500 m y 2. 130 metros

Éxodo 14:13-16  Y Moisés dijo al pueblo: No temáis; estad firmes, y ved la salvación que Jehová hará hoy con vosotros; porque los egipcios que hoy habéis visto, nunca más para siempre los veréis.  Jehová peleará por vosotros, y vosotros estaréis tranquilos.

Moisés tenía fe. Tenía la seguridad de que Dios podía liberarlos y que los iba a liberar. Y haría lo que nosotros solemos hacer: ¡¡Señor, muéstranos ahora tu poder, libéranos, divide el agua, haz un milagro ahora, que este pueblo vea que tú eres Dios!!

Moisés había conocido a Dios por medio de su madre. Sabía cuál era su misión aún cuando era príncipe de Egipto (Hch 7:25) y creyó que por su propia fuerza, por la autoridad que había recibido de los hombres libertaría al pueblo de Israel.

Dios tiene que permitir este error y hacer que Moisés huya al destierro. Abandonar cualquier título, cualquier fama posición o autoridad dada por el hombre y estar 40 años ejerciendo sólo una autoridad sobre un rebaño de ovejas que ni siquiera eran suyas. ¿Para qué? Para que entendiera algunas cosas:

1) Sus errores no anulan el llamado de Dios con Moisés y lo que quería hacer con él.

2) Que no llevaría a cabo la obra de Dios por medio de su sabiduría, fuerza, habilidades o la autoridad que los hombres le habían dado sino que es en medio de su debilidad y de su aparente derrota que Dios se glorifica y muestra su poder para que en ningún momento a Moisés se le ocurra atribuirse ningún mérito. ¿Es tan diferente a lo que Dios ha hecho con nosotros?

Dios le envía, pero esta vez con una autoridad que viene del cielo. Con una fuerza y un poder sobrenatural, y cuando Moisés se encuentra con el inmenso Mar Rojo ¿Qué hace? Comienza a clamar a Dios que actúe y haga un milagro.

(v.15) Entonces Jehová dijo a Moisés: ¿Por qué clamas a mí? Dí a los hijos de Israel que marchen. Y tú alza tu vara, y extiende tu mano sobre el mar, y divídelo, y entren los hijos de Israel por en medio del mar, en seco.

Moisés tenía fe en Dios, pero no en la autoridad que Dios le había dado y por lo tanto no actúa.

Sgo 2:14 Amados hermanos, ¿de qué le sirve a uno decir que tiene fe si no lo demuestra con sus acciones? ¿Puede esa clase de fe salvar a alguien?

JOSUÉ

Josué 3 Nos muestra algo similar. Dios había prometido abrir el río Jordán para que el pueblo pasara en seco. Pero el río no se abrió hasta que los pies de los sacerdotes tocaran el agua (hundir, sumergir, zambullirse: Meter debajo del agua con ímpetu o de golpe). Acción.

Sgo 2:14 Amados hermanos, ¿de qué le sirve a uno decir que tiene fe si no lo demuestra con sus acciones? ¿Puede esa clase de fe salvar a alguien?

LOS APÓSTOLES

Jesús escogió a los doce apóstoles y les dio autoridad. (Mateo 10:1)

Mateo 10:7-8  Y yendo, predicad, diciendo: El reino de los cielos se ha acercado. Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios; de gracia recibisteis, dad de gracia.

Lucas 10:19  He aquí os doy potestad de hollar serpientes y escorpiones, y sobre toda fuerza del enemigo, y nada os dañará.

La misma autoridad se nos dio a nosotros. Ya hemos hablado de eso en estas últimas semanas.

Ellos fueron escogidos por Jesús no por sus habilidades o por lo fieles y buenos que eran. Fueron dotados de autoridad, de poder y dominio sobre los demonios, sobre las enfermedades y sobre cualquier otra cosa. Pero una situación difícil probaría la fe de ellos:

Marcos 4:35-41  Aquel día, cuando llegó la noche, les dijo: Pasemos al otro lado. Y despidiendo a la multitud, le tomaron como estaba, en la barca; y había también con él otras barcas. Pero se levantó una gran tempestad de viento, y echaba las olas en la barca, de tal manera que ya se anegaba. Y él estaba en la popa, durmiendo sobre un cabezal; y le despertaron, y le dijeron: Maestro, ¿no tienes cuidado que perecemos? Y levantándose, reprendió al viento, y dijo al mar: Calla, enmudece. Y cesó el viento, y se hizo grande bonanza. Y les dijo: ¿Por qué estáis así amedrentados? ¿Cómo no tenéis fe? Entonces temieron con gran temor, y se decían el uno al otro: ¿Quién es éste, que aun el viento y el mar le obedecen?

Ellos hicieron lo mismo que Moisés ante tal circunstancia adversa, y lo mismo que haríamos nosotros, clamaron a Jesús. ¿Cree que Jesús realmente dormía?

Jesús los reprendió por clamar a él porque esperaba que ellos actuaran en fe y pusieran en práctica la autoridad recibida.

¡¡Háblale al problema!! ¡¡Ordena a la situación que cambie!! ¡¡Te he dado autoridad!!

Mateo 17:20 —Ustedes no tienen la fe suficiente —les dijo Jesús —. Les digo la verdad, si tuvieran fe, aunque fuera tan pequeña como una semilla de mostaza, podrían decirle a esta montaña: “Muévete de aquí hasta allá”, y la montaña se movería. Nada sería imposible.

Lucas 17:5-6 Los apóstoles le dijeron al Señor: —Muéstranos cómo aumentar nuestra fe. El Señor respondió: —Si tuvieran fe, aunque fuera tan pequeña como una semilla de mostaza, podrían decirle a este árbol: “Desarráigate y échate al mar”, ¡y les obedecería!

(Obedecería: aquí habla de autoridad)

La fe es comparada con una semilla porque tiene la capacidad de crecer solamente en el momento en que la plantas. Si no la plantas, la semilla en sí no sirve para nada, es inservible. No produce nada.

Al convertirnos en hijos de Dios por medio de Cristo, hemos recibido autoridad sobre las circunstancias, pero ¿de qué sirve si no tenemos la fe suficiente para ponerla en práctica? ¿De qué sirve tener algo que no usas?

ANTE SATANÁS

Lucas 10:19  He aquí os doy potestad de hollar serpientes y escorpiones, y sobre toda fuerza del enemigo, y nada os dañará.

Stg 4:7  Someteos, pues, a Dios; resistid (pararse en contra) al diablo, y huirá de vosotros.

La historia de Ken

Espíritu de temor debido a muertes prematuras por enfermedades del corazón entre los varones de su familia. El espíritu de temo se apoderaba de él en la noche, paseando o aún en la iglesia y comenzaba a sudar hasta empapar toda su ropa por el miedo.

- Oraba apasionadamente a Dios que le quitara este espíritu de temor sin resultados.

- Un pastor le dijo que tenía que tomar la autoridad y hablarle a su enemigo y ordenarle que le dejara, y el espíritu de temor tenía que obedecer.

- Seis meses después regresó a la oficina del pastor contando que era peor que nunca. Confesó que había ayunado, orado y clamado a Dios apasionadamente por ayuda sin obtener ningún resultado.

- El pastor le recordó: “has recibido una espada (la Palabra de Dios); el enemigo fue despojado por Jesús (Col 2:15); Se te ha otorgado poder, autoridad; Se te ha dado un nombre en el cual se debe doblar toda rodilla; has recibido una armadura, una coraza, un escudo de fe, el casco de la salvación. Isaías 54:17 dice que ningún arma prevalecerá contra ti, que toda lengua que te acuse será refutada. Esta es la herencia de los siervos del Señor, la justicia que procede de Dios. Ken, tú eres quien tiene que repeler los asaltos, quien tiene que dirigirse al enemigo y hablarle.”

Tres semanas después regresó sonriendo de oreja a oreja contando su victoria…

“Iba de camino a la iglesia el domingo en el coche cuando el espíritu comenzó otra vez. Surgió en mí el horrible temor a que en cualquier momento caería muerto por un ataque al corazón. Comencé a sudar y ropa se estaba mojando; pero en lugar de clamar a Dios como siempre había hecho, me harté, y me enfurecí con el diablo. El enojo brotaba en mí y, sin advertencia alguna a mi esposa que estaba a mi lado, di un puñetazo al salpicadero del coche. Ella casi sale despedida por el techo del susto. Yo grité: ¡¡Diablo, hasta aquí. He terminado contigo y con este temor. Entonces comencé a citar en voz fuerte y apasionada lo que la Palabra dice en cuanto a mi vida. Cuando di ese puñetazo y grité ¡Diablo hasta aquí! De repente tuve una visión en mi corazón en la que vi a Jesús en su trono saltando de emoción con sus brazos extendidos hacia arriba gritando ¡Si! Sentí como si Jesús estuviera diciendo: ¡he estado esperando todo este tiempo a que hicieras esto. Estoy muy contento de que finalmente actuases! Ken nunca más volvió a luchar contra la depresión por su temor.” (del libro Implacable de John Bevere)

Efesios 6:12  Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.

Efesios 1:19-21  y cuál la supereminente grandeza de su poder para con nosotros los que creemos, según la operación del poder de su fuerza, la cual operó en Cristo, resucitándole de los muertos y sentándole a su diestra en los lugares celestiales, sobre todo principado y autoridad y poder y señorío, y sobre todo nombre que se nombra, no sólo en este siglo, sino también en el venidero;

Cristo está sentado en lugares celestiales sobre todo principado, autoridad, poder y señorío, y sobre todo nombre que se nombra y si nosotros estamos sentados junto con Cristo en esos lugares celestiales, entonces tenemos autoridad

- sobre todo principado (jefe en orden, tiempo, lugar o rango)

- sobre toda autoridad ¿tiene el diablo o los demonios autoridad? Tu autoridad está muy por encima de la de ellos.

- sobre todo poder (milagroso)

- sobre todo señorío

- sobre todo nombre que se nombra.

 Marcos 5:1 La historia del endemoniado gadareno

- Un hombre:

            – Poseído por una legión de demonios (unos 2000)

            – Vivía alrededor de las tumbas.

            – Nadie podía atarle ni dominarle porque rompía las cadenas y los grilletes.

            – De día y noche iba gritando en los montes y tumbas.

            – Se autolesionaba.

            – Estaba desnudo.

Jesús:

- Cuando salió de la barca y pisó la tierra el endemoniado comenzó a correr hacia Jesús.

- El que no se dejaba dominar, se arrodilló ante Jesús.

- Ahora respondía a la voz de Jesús.

- Rogaba a Jesús. Pedían permiso a Jesús para salir y entrar en los cerdos.

- El que había estado atormentado, estaba libre.

- El que no podía parar de correr, estaba sentado.

- El que estaba desnudo, ahora estaba vestido.

- El que gritaba y se autolesionaba, ahora estaba en su cabal juicio. AUTORIDAD puesta en ACCIÓN. El diablo sabe que tienes autoridad sobre él, y  hará lo posible para que no la utilices.

 Sgo 2:14 Amados hermanos, ¿de qué le sirve a uno decir que tiene fe si no lo demuestra con sus acciones? ¿Puede esa clase de fe salvar a alguien?

ANTE EL MANDATO DE ID Y PREDICAR EL EVANGELIO

Mat 5:16 De la misma manera, dejen que sus buenas acciones brillen a la vista de todos, para que todos alaben a su Padre celestial.

Las obras o buenas acciones no pueden dar como resultado fe o salvación, pero la salvación, la fe, sí debe producir obras, acciones dignas de un hijo de Dios.

Mat 23:3  Así que, todo lo que os digan que guardéis, guardadlo y hacedlo; mas no hagáis conforme a sus obras, porque dicen, y no hacen.

Creemos que Dios nos amó. Entregó a Jesús por nosotros. Creemos que al creer y aceptarlo nos convertimos en hijos, en herederos. Creemos que se nos ha entregado autoridad, poder y una posición de gobierno… ¿pero no hacemos nada al respecto? ¿Decimos y no hacemos?

Mar 13:34  Es como el hombre que yéndose lejos, dejó su casa, y dio autoridad a sus siervos, y a cada uno su obra, y al portero mandó que velase.

NTV: La venida del Hijo del Hombre puede ilustrarse mediante la historia de un hombre que tenía que emprender un largo viaje. Cuando salió de casa, dio instrucciones a cada uno de sus esclavos sobre el trabajo que debían hacer y le dijo al portero que esperara su regreso.

¿Nos ha dado Jesús instrucciones sobre lo que tenemos que hacer? ¿Nos ha dicho en Isaías 61 que debemos predicar la buena noticia los abatidos, que tenemos que vendar a los quebrantados de corazón, que tenemos que proclamar que los cautivos serán liberados y que los prisioneros serán puestos en libertad? ¿Nos mandó a hacer la obra de proclamar la buena voluntad de Dios, y el día de su venganza, a consolar a los afligidos, a ordenar que se les de gloria en lugar de ceniza, gozo en lugar de luto, traje de alegría en lugar de espíritu angustiado?

Sgo 2:14 Amados hermanos, ¿de qué le sirve a uno decir que tiene fe si no lo demuestra con sus acciones? ¿Puede esa clase de fe salvar a alguien?

¿Tienes fe de que eres hijo de Dios? ¿Tienes fe de que eres heredero? ¿Tienes fe de que tienes autoridad, poder? ¿Qué estamos haciendo al respecto? ¿Qué fruto está dando esa fe? ¿Qué acciones, obras estamos realizando como resultado de nuestra fe?

Mat 28:18-20 Jesús se acercó y dijo a sus discípulos: «Se me ha dado toda autoridad en el cielo y en la tierra. (Ya hemos hablado de que estamos sentados al lado de Jesús, gobernando con la misma autoridad). Por lo tanto (teniendo en cuenta esto), vayan y hagan discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Enseñen a los nuevos discípulos a obedecer todos los mandatos que les he dado. Y tengan por seguro esto: que estoy con ustedes siempre, hasta el fin de los tiempos».

- El resultado de nuestra reconciliación es que vayamos y reconciliemos al mundo con Dios (2ª Co. 5:18)

- El resultado de que la promesa hecha a Abraham se cumpla en nosotros es que seamos de bendición a todas las familias.

- El resultado de la autoridad y el lugar que se nos ha entregado es que VAYAMOS, HAGAMOS DISCÍPULOS, LOS BAUTICEMOS, Y LES ENSEÑEMOS QUE OBEDECER A DIOS ES HACER LO MISMO.

CONCLUSIÓN

Stg 2:17  Así también la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma.

NTV: Stg 2:17-20 Como pueden ver, la fe por sí sola no es suficiente. A menos que produzca buenas acciones, está muerta y es inútil. Ahora bien, alguien podría argumentar: «Algunas personas tienen fe; otras, buenas acciones». Pero yo les digo: «¿Cómo me mostrarás tu fe si no haces buenas acciones? Yo les mostraré mi fe con mis buenas acciones».  Tú dices tener fe porque crees que hay un solo Dios. ¡Bien hecho! Aun los demonios lo creen y tiemblan aterrorizados.

¡Qué tontería! ¿Acaso no te das cuenta de que la fe sin buenas acciones es inútil?

Somos salvos por fe. Somos hijos por fe. Somos herederos por fe y Dios nos da todas las cosas por la fe, pero esa fe debe llevarnos a las obras, a actuar.

Efe 2:10 Pues somos la obra maestra de Dios. Él nos creó de nuevo en Cristo Jesús, a fin de que hagamos las cosas buenas que preparó para nosotros tiempo atrás.

Jesús mismo dijo: Me es necesario hacer las obras del que me envió, entre tanto que el día dura; la noche viene, cuando nadie puede trabajar. (NTV: Debemos llevar a cabo cuanto antes las tareas, las obras, que nos encargó el que nos envió). Entre tanto que estoy en el mundo, luz soy del mundo. (Juan 9:4-5)

Mt. 5:14,16 Ustedes son la luz del mundo, como una ciudad en lo alto de una colina que no puede esconderse. De la misma manera, dejen que sus buenas acciones, obras, brillen a la vista de todos, para que alaben a su Padre celestial.

Juan 5:36  Mas yo tengo mayor testimonio que el de Juan; porque las obras que el Padre me dio para que cumpliese, las mismas obras que yo hago, dan testimonio de mí, que el Padre me ha enviado.

La fe en Jesucristo, en sus promesas tiene que manifestarse en obras, acciones, en autoridad sobre las circunstancias, sobre el enemigo y en la acción de id y predicar el Evangelio en el poder del Espíritu Santo. ¿Cuántos asumen el reto de comenzar a actuar en base a la fe que han recibido?

¿A QUIÉN ESTÁS MIRANDO? Rafa Boix

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INTRODUCCIÓN

En estas últimas semanas estamos escuchando una Palabra de Dios que nos está retando. Dios nos está revelando su Gracia, su Poder, su Autoridad, el lugar donde nos ha puesto… (Testimonios de esto?)

¿Qué pasa en nuestra mente cuando escuchamos todo esto? ¿Cuál es la razón por la que nos cuesta tanto creer? ¿Acaso no es verdad todo lo que estamos diciendo? ¿Ha cambiado Dios? ¿Entonces, cual es la razón por la cual no logramos vivirlo, ponerlo en práctica? ¿Por qué todo esto parece quedarse en bonitas palabras? ¿Cuál es la razón por la cual no logramos pasar la barrera de la incredulidad?

 ¿Estás mirándote a ti? ¿Estás mirando tu vida? ¿Estás mirando tus fallos, debilidades?

¿Conoces las 3 D?

- Si miras las circunstancias te desanimas

- Si miras a las personas te desilusionas

- Si te miras a ti mismo te decepcionas

 ¿A quién estás mirando? ¿Sobre quién o qué están tus ojos?

 LOS HEROES DE LA FE

Hebreos 11 nos presenta una lista de personas, hombres y mujeres que hicieron grandes hazañas, vivieron vidas espectaculares y que aunque la Biblia no los llama así, son considerados como los HÉROES DE LA FE.

 A menudo escuchamos y leemos sobre ellos y son pintados tan santos, obedientes, íntegros que al compararnos con ellos, con lo que hicieron, como vivieron, nos sentimos tan indignos de ser usados por el Señor… ¡¡no hemos entendido la Gracia!!?

Queremos creer que si no vivimos como ellos o hacemos algo que ellos hicieron, no merecemos nada de Dios.

¡¡¿A quién estás mirando? ¿Sobre quién o qué están tus ojos?!!

¿Qué es un héroe?

Una persona se convierte en héroe cuando realiza una hazaña extraordinaria y digna de elogio e imitación para la cultura de su lugar y tiempo, particularmente cuando para ello sacrifica o arriesga valerosamente su vida, mostrando con ello gran valor y virtudes que se estiman dignas de imitación.

 SUS HAZAÑAS Y FLAQUEZAS

- Noé: Destacó por su fe para hacer el Arca durante 100 años. Destacó por ser justo. Pero también lo encontramos desnudo y borracho.

- Abraham: Nos llama la atención su fe, el que fuese llamado amigo de Dios. Escogido por Dios para cumplir la Promesa. Obediente. Pero también dudó al acostarse con su criada. Mintió por salvar su vida.

- Jacob: Luchó con Dios y ganó. Llamado Israel. Pero era un usurpador, un mentiroso.

- Moisés: El que abre los mares. El que habla con Dios cara a cara. El más manso de la tierra. El que vio descender maná del cielo, salir agua de la roca, era tartamudo, temeroso, se sentía incapaz de hacer lo que Dios le pedía.

- Gedeón: El libertador. El Juez de Israel. Dios lo encontró escondido y acobardado.

- Sansón: El hombre consagrado. El que mató un león con sus manos y mil hombres con una quijada de asno. Rompió todas las leyes de su voto nazareo.

- David: El salmista, quien mataba leones, osos y gigantes, el hombre conforme al corazón de Dios. La debilidad lo llevó a adulterar y matar a un hombre.

- Elías: el profeta del fuego lo vemos escondido en la cueva, deprimido y melancólico. Sgo 5:17 dice “Elías era un hombre con debilidades como las nuestras. Con fervor oró que no lloviera, y no llovió sobre la tierra durante tres años y medio. Volvió a orar, y el cielo dio su lluvia y la tierra produjo sus frutos.”

 Ninguno de ellos fue perfecto. Tenían debilidades como las nuestras. Sintieron miedo, soledad, inseguridad. Pero la Biblia dice de ellos:

Hebreos 11:33-34 “por fe conquistaron reinos, hicieron justicia, alcanzaron promesas, taparon bocas de leones, apagaron fuegos impetuosos, evitaron filo de espada, sacaron fuerzas de debilidad (NTV: Su debilidad se convirtió en fortaleza)

 Pensamos y meditamos en sus hazañas y nos preguntamos si alguna vez llegaremos a ser como ellos. Fijamos nuestra mirada en sus hazañas, en sus justicias.

 ¿Por qué? Porque al no entender la Gracia, aún seguimos necesitando creer que si no hacemos algo digno de admirar, no merecemos el título que se nos ha entregado.

 ¿Y qué hemos hecho nosotros? ¿Cuál ha sido nuestro mayor esfuerzo por el Señor? ¿Cuál es nuestra justicia? ¿Puede nuestra justicia, nuestras obras o hazañas darnos un lugar entre los héroes?

 Juan el Bautista: dudó de Jesús cuando estaba en la cárcel.  Mateo 11:11 »Les digo la verdad, de todos los que han vivido, nadie es superior a Juan el Bautista. Sin embargo, hasta la persona más insignificante en el reino del cielo es superior a él.

 ¿Estamos poniendo nuestros ojos en lo que hicieron? ¿En sus justicias, sus obras o en la Justicia  y la obra de Cristo? Estamos acostumbrados a que tenemos que hacer algo para ganarnos el favor de Dios.

 Isaías 64:6 Estamos todos infectados por el pecado y somos impuros. Cuando mostramos nuestros actos de justicia, no son más que trapos sucios. Como las hojas del otoño, nos marchitamos y caemos, y nuestros pecados nos arrasan como el viento.

 Aunque hiciéramos todo lo que ellos y mucho más, seguiríamos siendo injustos.

 Rom 3:22-27 Dios nos hace justos a sus ojos cuando ponemos nuestra fe en Jesucristo. Y eso es verdad para todo el que cree, sea quien fuere. (23) Pues todos hemos pecado; nadie puede alcanzar la meta gloriosa establecida por Dios. (24) Sin embargo, con una bondad que no merecemos, Dios nos declara justos por medio de Cristo Jesús, quien nos liberó del castigo de nuestros pecados. (25) Pues Dios ofreció a Jesús como el sacrificio por el pecado. Las personas son declaradas justas a los ojos de Dios cuando creen que Jesús sacrificó su vida al derramar su sangre. Ese sacrificio muestra que Dios actuó con justicia cuando se contuvo y no castigó a los que pecaron en el pasado, (26) porque miraba hacia el futuro y de ese modo los incluiría en lo que llevaría a cabo en el tiempo presente. Dios hizo todo eso para demostrar su justicia, porque él mismo es justo e imparcial, y declara a los pecadores justos a sus ojos cuando ellos creen en Jesús. (27) ¿Podemos, entonces, jactarnos de haber hecho algo para que Dios nos acepte? No, porque nuestra libertad de culpa y cargo no se basa en la obediencia a la ley. Está basada en la fe.

 ¿De verdad crees que si hicieras algo como ellos serías más digno?

Rom 9:30 ¿Qué significa todo esto? Aunque los gentiles no trataban de seguir las normas de Dios, fueron declarados justos a los ojos de Dios. Y eso sucedió por medio de la fe. (31) Pero los hijos de Israel, que se esforzaron tanto en cumplir la ley para llegar a ser justos ante Dios, nunca lo lograron. (32) ¿Por qué no? Porque trataban de hacerse justos ante Dios por cumplir la ley en lugar de confiar en él. Tropezaron con la gran piedra en su camino.

 Jeremías 17:5 Esto dice el SEÑOR: «Malditos son los que ponen su confianza en simples seres humanos, que se apoyan en la fuerza humana y apartan el corazón del SEÑOR.

 Ellos eran débiles hombres y mujeres como tú y como yo. Pero de nosotros y no de ellos se escribió esto:

Rom 5:1 Por lo tanto, ya que fuimos declarados justos a los ojos de Dios por medio de la fe, tenemos paz con Dios gracias a lo que Jesucristo nuestro Señor hizo por nosotros.

(2) Debido a nuestra fe, Cristo nos hizo entrar en este lugar de privilegio inmerecido en el cual ahora permanecemos, y esperamos con confianza y alegría participar de la gloria de Dios.

 ¿A quién estás mirando? ¿Sobre quién o qué están tus ojos? No mires la justicia de los hombres. No mires tu propia justicia. Mira a Cristo, su Justicia y su Obra.

 LOS APÓSTOLES

 SUS HAZAÑAS

Pedro: Sanó al cojo de la puerta del Templo (Hch 3); resucitó a Dorcas (Hch 9); su sombra sanaba a los enfermos (Hch 5:15)

Juan, el apóstol del amor.

Jacobo, Andrés, Santiago, Felipe, Bartolomé, Tomás, Leví, Simón y Judas.

Todos hicieron grandes milagros, sanaron a los enfermos, y liberaron a los endemoniados.

 Lucas 10:17 Cuando los setenta y dos discípulos regresaron, le informaron llenos de alegría: —¡Señor, hasta los demonios nos obedecen cuando usamos tu nombre! (18) —Sí —les dijo —. Vi a Satanás caer del cielo como un rayo. (19) Miren, les he dado autoridad sobre todos los poderes del enemigo; pueden caminar entre serpientes y escorpiones y aplastarlos. Nada les hará daño. (20) Pero no se alegren de que los espíritus malignos los obedezcan; alégrense porque sus nombres están escritos en el cielo.

 SUS FLAQUEZAS

  • Pedro se hunde en el mar cuando quitó sus ojos de Jesús. (Video)
  • Pedro se hunde en su debilidad por quitar los ojos de Jesús. (Video)

 Pedro acabó abandonando a Jesús. Volvió a su vieja vida de pescador porque no se sentía digno de seguir a Jesús.

Juan 21:15 Después del desayuno, Jesús le preguntó a Simón Pedro: —Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que estos? —Sí, Señor —contestó Pedro—, tú sabes que te quiero. —Entonces, alimenta a mis corderos —le dijo Jesús. (16) Jesús repitió la pregunta: —Simón, hijo de Juan, ¿me amas? —Sí, Señor —dijo Pedro—, tú sabes que te quiero. —Entonces, cuida de mis ovejas —dijo Jesús. (17) Le preguntó por tercera vez: —Simón, hijo de Juan, ¿me quieres? A Pedro le dolió que Jesús le dijera la tercera vez: «¿Me quieres?». Le contestó: —Señor, tú sabes todo. Tú sabes que yo te quiero. Jesús dijo: —Entonces, alimenta a mis ovejas.

 Pedro no fue escogido por sus obras, o por su justicia. Fue escogido por Jesús porque así le plació.

¿A quién estás mirando? ¿Sobre quién o qué están tus ojos? No mires la justicia de los hombres. No mires tu propia justicia. Mira a Cristo, su Justicia y su Obra.

 Pedro confió en el mismo, en su propia justicia y le falló.

 Hch 3:1-6 Un día subían Pedro y Juan al templo a las tres de la tarde, que es la hora de la oración. Junto a la puerta llamada Hermosa había un hombre lisiado de nacimiento, al que todos los días dejaban allí para que pidiera limosna a los que entraban en el templo. Cuando éste vio que Pedro y Juan estaban por entrar, les pidió limosna.  Pedro, con Juan, mirándolo fijamente, le dijo: –¡Míranos! El hombre fijó en ellos la mirada, esperando recibir algo. –No tengo plata ni oro –declaró Pedro–, pero lo que tengo te doy. En el nombre de Jesucristo de Nazaret, ¡levántate y anda!

 III. PABLO

SUS HAZAÑAS

1ª Co 2:4 Y mi mensaje y mi predicación fueron muy sencillos. En lugar de usar discursos ingeniosos y persuasivos, confié solamente en el poder del Espíritu Santo.

Pablo vivió una vida en el poder del Espíritu Santo. La palabra PODER aparece 44 veces en sus escritos.

Enfermos eran sanados, muertos resucitados, endemoniados liberados, miles conocían a Jesús.

SUS FLAQUEZAS

¿Cómo logró Pablo hacer todas esas cosas? ¿Fue por quién era, por su justicia, sus obras?

2ª Co 11:21-30 ¡Me da vergüenza decir que nosotros fuimos demasiado «débiles» para hacer lo mismo! Pero sea lo que sea de lo que ellos se atrevan a jactarse —otra vez hablo como un necio —yo también me atrevo a jactarme de lo mismo. (22) ¿Son ellos hebreos? Yo también lo soy. ¿Son israelitas? También lo soy yo. ¿Son descendientes de Abraham? También yo. (23) ¿Son siervos de Cristo? Sé que sueno como un loco, ¡pero yo lo he servido mucho más! He trabajado con más esfuerzo, me han encarcelado más seguido, fui azotado innumerables veces y enfrenté la muerte en repetidas ocasiones. (24) En cinco ocasiones distintas, los líderes judíos me dieron treinta y nueve latigazos.

(25) Tres veces me azotaron con varas. Una vez fui apedreado. Tres veces sufrí naufragios. Una vez pasé toda una noche y el día siguiente a la deriva en el mar. (26) He estado en muchos viajes muy largos. Enfrenté peligros de ríos y de ladrones. Enfrenté peligros de parte de mi propio pueblo, los judíos, y también de los gentiles. Enfrenté peligros en ciudades, en desiertos y en mares. Y enfrenté peligros de hombres que afirman ser creyentes, pero no lo son. (27) He trabajado con esfuerzo y por largas horas y soporté muchas noches sin dormir. He tenido hambre y sed, y a menudo me he quedado sin nada que comer. He temblado de frío, sin tener ropa suficiente para mantenerme abrigado. (28) Y, además de todo eso, a diario llevo la carga de mi preocupación por todas las iglesias. (29) ¿Quién está débil sin que yo no sienta esa misma debilidad? ¿Quién se ha dejado llevar por mal camino y sin que yo no arda de enojo? (30) Si debo jactarme, preferiría jactarme de las cosas que muestran lo débil que soy.

Pablo sigue contando de su experiencia en el cielo, de las revelaciones que recibe de Dios directamente. ¿Fue eso lo que le llevó a una vida de poder?

2ª Co 12:7 Así que, para impedir que me volviera orgulloso, se me dio una espina en mi carne, un mensajero de Satanás para atormentarme e impedir que me volviera orgulloso. (8) En tres ocasiones distintas, le supliqué al Señor que me la quitara. (9) Cada vez él me dijo: «Mi gracia es todo lo que necesitas; mi poder actúa mejor en la debilidad». Así que ahora me alegra jactarme de mis debilidades, para que el poder de Cristo pueda actuar a través de mí.

Pablo sabía lo que tenía y sabía quién era, no por su propia justicia ni por nada de lo qué pudiera hacer.

1ª Co 15:10 Sin embargo, lo que ahora soy, todo se debe a que Dios derramó su favor especial sobre mí, y no sin resultados. Pues he trabajado mucho más que cualquiera de los otros apóstoles; pero no fui yo sino Dios quien obraba a través de mí por su gracia.

CONCLUSIÓN

¿Qué pasa en nuestra mente cuando escuchamos todo esto? ¿Cuál es la razón por la que nos cuesta tanto creer? ¿Acaso no es verdad todo lo que estamos diciendo? ¿Ha cambiado Dios? ¿Entonces, cual es la razón por la cual no logramos vivirlo, ponerlo en práctica? ¿Por qué todo esto parece quedarse en bonitas palabras? ¿Cuál es la razón por la cual no logramos pasar la barrera de la incredulidad?

¿Estaremos fijándonos demasiado en quienes somos? ¿En nuestros errores? ¿Debilidades?

¿A quién estás mirando? ¿Sobre quién o qué están tus ojos? No mires la justicia de los hombres. No mires tu propia justicia. Mira a Cristo, su Justicia y su Obra.

Hebreos 12:1-3

Teniendo en cuenta a todas estas personas, y lo que hicieron, y como vivieron…

- Despojémonos del peso / del lastre que nos estorba

- Quietemos, despojemos de nosotros el pecado que nos persigue / que nos hace tropezar.

- Corramos la carrera que Dios nos ha puesto por delante con paciencia, con perseverancia.

- Puestos los ojos en Jesús / fijando la mirada en Jesús. No en los Héroes de la fe, no en los apóstoles, no en nosotros mismos. No en nuestras victorias o derrotas. En Jesús.

- El campeón que inicia y perfecciona nuestra fe.

1ª Co 2:9  Sin embargo, como está escrito: “Ningún ojo ha visto, ningún oído ha escuchado, ninguna mente humana ha concebido lo que Dios ha preparado para quienes lo aman.” (10)  Ahora bien, Dios nos ha revelado esto por medio de su Espíritu, pues el Espíritu lo examina todo, hasta las profundidades de Dios. (11)  En efecto, ¿quién conoce los pensamientos del ser humano sino su propio espíritu que está en él? Así mismo, nadie conoce los pensamientos de Dios sino el Espíritu de Dios. (12) Nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo sino el Espíritu que procede de Dios, para que entendamos lo que por su gracia él nos ha concedido.

MEFI-BOSET: FIGURA DE LA GRACIA (Raquel Gonzalez)

mefiboset

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MEFI-BOSET: FIGURA DE LA GRACIA

 INTRODUCCIÓN:

1ª Sa.15:10-11;26 – 1ª Sa. 28:17-19 – 1ª Sa. 31:2-6

Dios levantó a Saul como Rey sobre Israel, pero Saul decidió desobedecer a Dios y su desobediencia le apartó del favor de Dios, le despojó del reino a él y a toda su descendencia.

La desobediencia de Saul afectó a todas sus generaciones, lo cual es figura de lo que encontramos en  Rom 5:17 “Pues el pecado de un solo hombre, Adán, hizo que la muerte reinara sobre muchos”

En los textos que hemos leído encontramos que la muerte le llegó a Saul y a todos los de su casa, pero si seguimos la historia encontraremos una figura tremenda del poder de la gracia de Dios operando en la vida de uno que nos representa a todos nosotros: MEFI-BOSET

I.- DESPOJADO DEL REINO.

A) De príncipe a huérfano y lisiado

(2Sa 4:4)  Y Jonatán hijo de Saúl tenía un hijo lisiado de los pies. Tenía cinco años de edad cuando llegó de Jezreel la noticia de la muerte de Saúl y de Jonatán, y su nodriza le tomó y huyó; y mientras iba huyendo apresuradamente, se le cayó el niño y quedó cojo. Su nombre era Mefi-boset.

Era costumbre en aquellos tiempos, que cuando en batalla un rey era muerto, se pasaba a la búsqueda y muerte de todos sus descendientes varones. Esto se hacía para que ninguno de los descendientes pudiera algún día alzarse, reclamar y pelear por el trono.

Así que con la muerte de Saul (su abuelo), sólo había una sentencia sobre Mefi-boset: la muerte.

Por ello la nodriza siendo consciente de la situación, queriendo proteger al niño, emprende con él la huida y durante esta el niño se le cae y queda lisiado de ambos pies.

En un solo día Mefi-boset pierde a su padre Jonathan, a sus tíos, a su abuelo…, quedando así huérfano, y además sufre un trauma físico que especialmente en su contexto, le marcaría con mucha dureza para el resto de sus días. Pueden imaginarse el daño tanto físico como emocional, que sufrió este niño? Seguramente Mefi-Boset creció con una auto-estima no por los suelos, sino enterrada bajo el suelo!!

De repente toda su situación cambia, lo que para ese niño significaba tener un futuro glorioso (ser el nieto de Saul), se convierte para él en una verdadera cárcel de desesperanza, dolor, frustración y ruina.

Ro. 5:12 “Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron”.

¡¡Eso es lo que causa el pecado!!, desdicha, dolor, enfermedad, ruina y hasta la muerte. El pecado pasó a toda la humanidad, separándonos del rey, robándonos el reino, trayendo la desesperanza, la condenación eterna, la enfermedad, el dolor, la ruina…

Igual que la consecuencia del pecado de Saul dañó gravemente a Mefi-boset, por la consecuencia del pecado de Adán nosotros hemos sido gravemente dañados.

B) Del palacio a Lodebar

(2Sa 9:4)  —¿Dónde está? —preguntó el rey. —En Lodebar —le contestó Siba—, en la casa de Maquir, hijo de Amiel.

Vemos aquí, que Mefi-boset no fue dañado sólo en su persona, en su alma, sino también en su posición. Pasó de tener la posición de heredero del reino y vivir en el palacio, a la posición de un despojado, fugitivo de la muerte, separado del rey y del reino.

Lodebar tiene un doble significado: * sin pasto * sin palabra (incomunicado)

Lodebar era una tierra árida, sin fruto, un lugar apartado. Para Mefi-Boset, Lodebar era la tierra del “nunca jamás”. Sí, el “nunca jamás” a sus sueños, ilusiones y anhelos. Era la tierra de la desdicha y de sus frustraciones, viendo como los demás podían ir de una ciudad a otra sin miedo de ser capturados y ejecutados, pero él no. Lodebar era realmente una cárcel de la cual no tenía escapatoria.

De la misma manera, a causa del pecado nosotros fuimos despojados del reino y echados fuera de nuestra posición como herederos.

Lodebar para nosotros, simboliza nuestro lugar de esclavitud, la prisión del pecado, la cual nos impide vivir con esperanza, nos ha incomunicado con Dios (el rey) y nos ha adentrado en una espiral de vergüenza y dolor.

Para algunos, más específicamente Lodebar, es la prisión de la ansiedad y el dolor derivada de traumas en sus vidas (maltrato, violación, desprecio, la falta de afecto de los padres, el dolor de la pérdida por la muerte de un ser querido… etc..)

Para otros Lodebar, es la prisión de sus propias malas decisiones, una vida de vicios, falta de perdón, resentemiento, amargura… etc..

TODOS AL IGUAL QUE MEFI-BOSET TENEMOS UN LODEBAR, ¿cuál es el tuyo?

II.- UN PACTO DE AMOR LE LLAMA ANTE EL REY.

(1Sa 20:41-42)  En cuanto se fue el niño, David salió de su escondite cerca del montón de piedras* y se inclinó ante Jonatán tres veces, rostro en tierra. Mientras se abrazaban y se despedían, los dos lloraban, especialmente David.

Finalmente, Jonatán le dijo a David: «Ve en paz, porque nos hemos jurado lealtad el uno al otro en el nombre del SEÑOR. Él es testigo del vínculo que hay entre nosotros y nuestros hijos para siempre». Después David se fue, y Jonatán regresó a la ciudad.*

(1Sa 24:20-22)  Y ahora, como yo entiendo que tú has de reinar, y que el reino de Israel ha de ser en tu mano firme y estable, júrame, pues, ahora por Jehová, que no destruirás mi descendencia después de mí, ni borrarás mi nombre de la casa de mi padre. Entonces David juró a Saul.

Encontramos en las escrituras que había una profunda amistad entre David y Jonathan, se amaban más que como amigos, como hermanos. Este amor les llevó a hacer un pacto  de lealtad no sólo entre ellos sino también hacia sus descendientes. Este pacto que entre lágrimas David hizo con Jonathan, fue el que le llevó a Jurarle a Saul que no tocaría su descendencia, y fue el que le llevó (cuando ya Dios lo había puesto en el trono) a acordarse de la casa de Saul cuando él estaba en palacio.

(2Sa 9:1-5)  Cierto día, David preguntó: «¿Hay alguien de la familia de Saúl que aún siga con vida, alguien a quien pueda mostrarle bondad por amor a Jonatán?».

Entonces mandó llamar a Siba, un hombre que había sido uno de los siervos de Saúl. —¿Eres tú Siba? —le preguntó el rey. —Sí, señor, lo soy —contestó Siba.

Enseguida el rey le preguntó: —¿Hay alguien de la familia de Saúl que todavía viva? De ser así, quisiera mostrarle la bondad de Dios. Siba le contestó: —Sí, uno de los hijos de Jonatán sigue con vida. Está lisiado de ambos pies.

 —¿Dónde está? —preguntó el rey. —En Lodebar —le contestó Siba—, en la casa de Maquir, hijo de Amiel. Entonces David mandó a buscarlo y lo sacó de la casa de Maquir.

Un pacto de amor por la profunda amistad con Jonathan, hizo que el rey mandara a llamar a Mefi-boset y lo trajeran ante él. La incomunicación con el Rey se rompió gracias a ese pacto de amor.

DE LA MISMA MANERA, recordemos que Abraham en las escrituras es llamado amigo de Dios. Y Dios hizo un pacto con Abraham, que en sus generaciones serían benditas todas las familias de la tierra. Veámoslo:

(Gén 22:17-18)  ciertamente te bendeciré. Multiplicaré tu descendencia* hasta que sea incontable, como las estrellas del cielo y la arena a la orilla del mar. Tus descendientes conquistarán las ciudades de sus enemigos; y mediante tu descendencia, todas las naciones de la tierra serán bendecidas.

(Gén 15:5-6)  Y lo llevó fuera, y le dijo: Mira ahora los cielos, y cuenta las estrellas, si las puedes contar. Y le dijo: Así será tu descendencia.  Y creyó a Jehová, y le fue contado por justicia.

* Aquí encontramos una figura también de lo que sería con nosotros “justificados pues por la fe”, la fe en la promesa: Cristo.

Pero sigamos:

 (Gén 15:7-8)  Y le dijo: Yo soy Jehová, que te saqué de Ur de los caldeos, para darte a heredar esta tierra.Y él respondió: Señor Jehová, ¿en qué conoceré que la he de heredar?

* En otras palabras, Abraham le pregunta a Dios ¿y cómo se que cumplirás esto?

(Gén 15:9-12)  Y le dijo: Tráeme una becerra de tres años, y una cabra de tres años, y un carnero de tres años, una tórtola también, y un palomino.

 Y tomó él todo esto, y los partió por la mitad, y puso cada mitad una enfrente de la otra; mas no partió las aves. Y descendían aves de rapiña sobre los cuerpos muertos, y Abram las ahuyentaba.Mas a la caída del sol le sobrecogió un sueño a Abram.

(Gén 15:17-18)  Después de que el sol se puso y cayó la oscuridad, Abram vio un horno humeante y una antorcha ardiente que pasaban entre las mitades de los animales muertos.  Entonces el SEÑOR hizo un pacto con Abram aquel día y dijo: «Yo he entregado esta tierra a tus descendientes.

A la pregunta de Abraham, Dios le manda a preparar un rito de alianza. En la antigüedad se practicaba un rito que tenía lugar cuando se concertaba una alianza o un pacto solemne, el cual no se podía rebocar. Los animales sacrificados se partían por la mitad (v. 10), y los contratantes pasaban entre las dos mitades pronunciando un juramento o pacto. Los animales partidos por la mitad eran, a su vez, el símbolo de la suerte que ellos mismos correrían si faltaban al compromiso contraído.

Pero Dios hizo caer un sueño profundo sobre Abraham, para que este no se paseara por los animales sacrificados, y cuando Abraham despertó, vio como Dios se paseaba en ese pasillo de la alianza en forma de un fuego ardiente.

Dios lo hizo así, para que Abraham comprendiera que la promesa que le daba estaba basada en un pacto de amor, no de condición. Le estaba diciendo: no se trata de ti Abraham, el pacto está basado en mi, en quien Yo soy, y lo que Yo he decidido. No es un pacto condicional, es un pacto de amor. Este pacto no está basado en dos partes, con unas leyes que tu tengas que cumplir, porque tú jamás lo podrías cumplir.

Ese mismo pacto de amor que Dios hace a Abraham, se cumple en nosotros por medio de Cristo.

(Gál 3:5-8)  Vuelvo a preguntarles: ¿acaso Dios les da al Espíritu Santo y hace milagros entre ustedes porque obedecen la ley? ¡Por supuesto que no! Es porque creen el mensaje que oyeron acerca de Cristo.

Del mismo modo, «Abraham le creyó a Dios, y Dios lo consideró justo debido a su fe».  Así que los verdaderos hijos de Abraham son los que ponen su fe en Dios.

Es más, las Escrituras previeron este tiempo en el que Dios declararía justos a los gentiles por causa de su fe. Dios anunció esa Buena Noticia a Abraham hace tiempo, cuando le dijo: «Todas las naciones serán bendecidas por medio de ti».

(Gál 3:14)  Mediante Cristo Jesús, Dios bendijo a los gentiles con la misma bendición que le prometió a Abraham, a fin de que los creyentes pudiéramos recibir por medio de la fe al Espíritu Santo prometido.

(Gál 3:29)  Y, ahora que pertenecen a Cristo, son verdaderos hijos de Abraham. Son sus herederos, y la promesa de Dios a Abraham les pertenece a ustedes.

Abraham nunca podría haber cumplido la ley, por eso Dios se paseó solo por el pasillo del pacto. Porque sólo él podría cumplir la ley, Cristo. En Cristo se cumplió la ley y nuestra fe puesta en el, nos convierte en herederos de la promesa de Abraham.

ESTE ES EL MARAVILLOSO PACTO DE AMOR DE DIOS:  SU GRACIA

Y AL IGUAL QUE CON MEFI-BOSET, LA GRACIA (ESE PACTO DE AMOR) NOS  HA DADO LA OPORTUNIDAD DE SER LLAMADOS POR EL REY.

III.- LA GRACIA (BONDAD) DEL REY LE RESTITUYE.

(2Sa 9:6-13)  Y vino Mefi-boset, hijo de Jonatán hijo de Saúl, a David, y se postró sobre su rostro e hizo reverencia. Y dijo David: Mefi-boset. Y él respondió: He aquí tu siervo.

 Y le dijo David: No tengas temor, porque yo a la verdad haré contigo misericordia por amor de Jonatán tu padre, y te devolveré todas las tierras de Saúl tu padre; y tú comerás siempre a mi mesa.

Y él inclinándose, dijo: ¿Quién es tu siervo, para que mires a un perro muerto como yo?

Entonces el rey llamó a Siba siervo de Saúl, y le dijo: Todo lo que fue de Saúl y de toda su casa, yo lo he dado al hijo de tu señor.

Tú, pues, le labrarás las tierras, tú con tus hijos y tus siervos, y almacenarás los frutos, para que el hijo de tu señor tenga pan para comer; pero Mefi-boset el hijo de tu señor comerá siempre a mi mesa. Y tenía Siba quince hijos y veinte siervos.

 Y respondió Siba al rey: Conforme a todo lo que ha mandado mi señor el rey a su siervo, así lo hará tu siervo. Mefi-boset, dijo el rey, comerá a mi mesa, como uno de los hijos del rey.

Y tenía Mefi-boset un hijo pequeño, que se llamaba Micaía. Y toda la familia de la casa de Siba eran siervos de Mefi-boset.

Y moraba Mefi-boset en Jerusalén, porque comía siempre a la mesa del rey; y estaba lisiado de ambos pies.

La bondad de David restituyó a Mefi-Boset:

- Como persona al tratarle como a un príncipe, cuando este se veía como un perro

- En su posición al adoptarlo como hijo (se sentaba a la mesa del rey como uno de sus hijos…) y devolverle la herencia del reino (entregándole todas las tierras y propiedades de la casa de Saul.

- En sus generaciones (su hijo Micaía pasó de vivir el despojo y la vergüenza a vivir las bendiciones de la promesa de David a su padre Mefi-Boset)

CONCLUSIÓN:

De la misma manera que a Mefi-Boset, la gracia del Rey nos ha restituido como personas (al librarnos del pecado y sus consecuencias), en nuestra posición al hacernos herederos y extendiendo la promesa a nuestras generaciones.

Mefi-Boset seguía lisiado de los pies mientras se sentaba a la mesa del Rey. Eso es lo que hace la gracia. Al igual que Mefi-Boset, Dios nos ha otorgado un lugar sentados juntamente con Cristo (a la mesa del Rey) aun a pesar de que continuemos con nuestras debilidades y limitaciones. Es decir nuestra posición no depende de nosotros. Aun a pesar de nuestras debilidades, de que seguimos fallando, de que no somos merecedores… ENTIENDANLO: no nos lo podemos ganar, NO TENEMOS NINGUNA MONEDA DE CAMBIO PARA CON DIOS.

SOMOS RESTITUIDOS POR SU ABSOLUTA GRACIA.

(Efe 2:4-6)  Pero Dios es tan rico en misericordia y nos amó tanto que, a pesar de que estábamos muertos por causa de nuestros pecados, nos dio vida cuando levantó a Cristo de los muertos. (¡Es sólo por la gracia de Dios que ustedes han sido salvados!)

Pues nos levantó de los muertos junto con Cristo y nos sentó con él en los lugares celestiales, porque estamos unidos a Cristo Jesús.

(Rom 8:15;17)  Y ustedes no han recibido un espíritu que los esclavice al miedo. En cambio, recibieron el Espíritu de Dios cuando él los adoptó como sus propios hijos.* Ahora lo llamamos «Abba, Padre».Y, como somos sus hijos, también somos sus herederos. De hecho, somos herederos junto con Cristo de la gloria de Dios.

…. Y TODO ESTO NOS LO HA DADO UN PACTO DE AMOR.