MEFI-BOSET: FIGURA DE LA GRACIA (Raquel Gonzalez)

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MEFI-BOSET: FIGURA DE LA GRACIA

 INTRODUCCIÓN:

1ª Sa.15:10-11;26 – 1ª Sa. 28:17-19 – 1ª Sa. 31:2-6

Dios levantó a Saul como Rey sobre Israel, pero Saul decidió desobedecer a Dios y su desobediencia le apartó del favor de Dios, le despojó del reino a él y a toda su descendencia.

La desobediencia de Saul afectó a todas sus generaciones, lo cual es figura de lo que encontramos en  Rom 5:17 “Pues el pecado de un solo hombre, Adán, hizo que la muerte reinara sobre muchos”

En los textos que hemos leído encontramos que la muerte le llegó a Saul y a todos los de su casa, pero si seguimos la historia encontraremos una figura tremenda del poder de la gracia de Dios operando en la vida de uno que nos representa a todos nosotros: MEFI-BOSET

I.- DESPOJADO DEL REINO.

A) De príncipe a huérfano y lisiado

(2Sa 4:4)  Y Jonatán hijo de Saúl tenía un hijo lisiado de los pies. Tenía cinco años de edad cuando llegó de Jezreel la noticia de la muerte de Saúl y de Jonatán, y su nodriza le tomó y huyó; y mientras iba huyendo apresuradamente, se le cayó el niño y quedó cojo. Su nombre era Mefi-boset.

Era costumbre en aquellos tiempos, que cuando en batalla un rey era muerto, se pasaba a la búsqueda y muerte de todos sus descendientes varones. Esto se hacía para que ninguno de los descendientes pudiera algún día alzarse, reclamar y pelear por el trono.

Así que con la muerte de Saul (su abuelo), sólo había una sentencia sobre Mefi-boset: la muerte.

Por ello la nodriza siendo consciente de la situación, queriendo proteger al niño, emprende con él la huida y durante esta el niño se le cae y queda lisiado de ambos pies.

En un solo día Mefi-boset pierde a su padre Jonathan, a sus tíos, a su abuelo…, quedando así huérfano, y además sufre un trauma físico que especialmente en su contexto, le marcaría con mucha dureza para el resto de sus días. Pueden imaginarse el daño tanto físico como emocional, que sufrió este niño? Seguramente Mefi-Boset creció con una auto-estima no por los suelos, sino enterrada bajo el suelo!!

De repente toda su situación cambia, lo que para ese niño significaba tener un futuro glorioso (ser el nieto de Saul), se convierte para él en una verdadera cárcel de desesperanza, dolor, frustración y ruina.

Ro. 5:12 “Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron”.

¡¡Eso es lo que causa el pecado!!, desdicha, dolor, enfermedad, ruina y hasta la muerte. El pecado pasó a toda la humanidad, separándonos del rey, robándonos el reino, trayendo la desesperanza, la condenación eterna, la enfermedad, el dolor, la ruina…

Igual que la consecuencia del pecado de Saul dañó gravemente a Mefi-boset, por la consecuencia del pecado de Adán nosotros hemos sido gravemente dañados.

B) Del palacio a Lodebar

(2Sa 9:4)  —¿Dónde está? —preguntó el rey. —En Lodebar —le contestó Siba—, en la casa de Maquir, hijo de Amiel.

Vemos aquí, que Mefi-boset no fue dañado sólo en su persona, en su alma, sino también en su posición. Pasó de tener la posición de heredero del reino y vivir en el palacio, a la posición de un despojado, fugitivo de la muerte, separado del rey y del reino.

Lodebar tiene un doble significado: * sin pasto * sin palabra (incomunicado)

Lodebar era una tierra árida, sin fruto, un lugar apartado. Para Mefi-Boset, Lodebar era la tierra del “nunca jamás”. Sí, el “nunca jamás” a sus sueños, ilusiones y anhelos. Era la tierra de la desdicha y de sus frustraciones, viendo como los demás podían ir de una ciudad a otra sin miedo de ser capturados y ejecutados, pero él no. Lodebar era realmente una cárcel de la cual no tenía escapatoria.

De la misma manera, a causa del pecado nosotros fuimos despojados del reino y echados fuera de nuestra posición como herederos.

Lodebar para nosotros, simboliza nuestro lugar de esclavitud, la prisión del pecado, la cual nos impide vivir con esperanza, nos ha incomunicado con Dios (el rey) y nos ha adentrado en una espiral de vergüenza y dolor.

Para algunos, más específicamente Lodebar, es la prisión de la ansiedad y el dolor derivada de traumas en sus vidas (maltrato, violación, desprecio, la falta de afecto de los padres, el dolor de la pérdida por la muerte de un ser querido… etc..)

Para otros Lodebar, es la prisión de sus propias malas decisiones, una vida de vicios, falta de perdón, resentemiento, amargura… etc..

TODOS AL IGUAL QUE MEFI-BOSET TENEMOS UN LODEBAR, ¿cuál es el tuyo?

II.- UN PACTO DE AMOR LE LLAMA ANTE EL REY.

(1Sa 20:41-42)  En cuanto se fue el niño, David salió de su escondite cerca del montón de piedras* y se inclinó ante Jonatán tres veces, rostro en tierra. Mientras se abrazaban y se despedían, los dos lloraban, especialmente David.

Finalmente, Jonatán le dijo a David: «Ve en paz, porque nos hemos jurado lealtad el uno al otro en el nombre del SEÑOR. Él es testigo del vínculo que hay entre nosotros y nuestros hijos para siempre». Después David se fue, y Jonatán regresó a la ciudad.*

(1Sa 24:20-22)  Y ahora, como yo entiendo que tú has de reinar, y que el reino de Israel ha de ser en tu mano firme y estable, júrame, pues, ahora por Jehová, que no destruirás mi descendencia después de mí, ni borrarás mi nombre de la casa de mi padre. Entonces David juró a Saul.

Encontramos en las escrituras que había una profunda amistad entre David y Jonathan, se amaban más que como amigos, como hermanos. Este amor les llevó a hacer un pacto  de lealtad no sólo entre ellos sino también hacia sus descendientes. Este pacto que entre lágrimas David hizo con Jonathan, fue el que le llevó a Jurarle a Saul que no tocaría su descendencia, y fue el que le llevó (cuando ya Dios lo había puesto en el trono) a acordarse de la casa de Saul cuando él estaba en palacio.

(2Sa 9:1-5)  Cierto día, David preguntó: «¿Hay alguien de la familia de Saúl que aún siga con vida, alguien a quien pueda mostrarle bondad por amor a Jonatán?».

Entonces mandó llamar a Siba, un hombre que había sido uno de los siervos de Saúl. —¿Eres tú Siba? —le preguntó el rey. —Sí, señor, lo soy —contestó Siba.

Enseguida el rey le preguntó: —¿Hay alguien de la familia de Saúl que todavía viva? De ser así, quisiera mostrarle la bondad de Dios. Siba le contestó: —Sí, uno de los hijos de Jonatán sigue con vida. Está lisiado de ambos pies.

 —¿Dónde está? —preguntó el rey. —En Lodebar —le contestó Siba—, en la casa de Maquir, hijo de Amiel. Entonces David mandó a buscarlo y lo sacó de la casa de Maquir.

Un pacto de amor por la profunda amistad con Jonathan, hizo que el rey mandara a llamar a Mefi-boset y lo trajeran ante él. La incomunicación con el Rey se rompió gracias a ese pacto de amor.

DE LA MISMA MANERA, recordemos que Abraham en las escrituras es llamado amigo de Dios. Y Dios hizo un pacto con Abraham, que en sus generaciones serían benditas todas las familias de la tierra. Veámoslo:

(Gén 22:17-18)  ciertamente te bendeciré. Multiplicaré tu descendencia* hasta que sea incontable, como las estrellas del cielo y la arena a la orilla del mar. Tus descendientes conquistarán las ciudades de sus enemigos; y mediante tu descendencia, todas las naciones de la tierra serán bendecidas.

(Gén 15:5-6)  Y lo llevó fuera, y le dijo: Mira ahora los cielos, y cuenta las estrellas, si las puedes contar. Y le dijo: Así será tu descendencia.  Y creyó a Jehová, y le fue contado por justicia.

* Aquí encontramos una figura también de lo que sería con nosotros “justificados pues por la fe”, la fe en la promesa: Cristo.

Pero sigamos:

 (Gén 15:7-8)  Y le dijo: Yo soy Jehová, que te saqué de Ur de los caldeos, para darte a heredar esta tierra.Y él respondió: Señor Jehová, ¿en qué conoceré que la he de heredar?

* En otras palabras, Abraham le pregunta a Dios ¿y cómo se que cumplirás esto?

(Gén 15:9-12)  Y le dijo: Tráeme una becerra de tres años, y una cabra de tres años, y un carnero de tres años, una tórtola también, y un palomino.

 Y tomó él todo esto, y los partió por la mitad, y puso cada mitad una enfrente de la otra; mas no partió las aves. Y descendían aves de rapiña sobre los cuerpos muertos, y Abram las ahuyentaba.Mas a la caída del sol le sobrecogió un sueño a Abram.

(Gén 15:17-18)  Después de que el sol se puso y cayó la oscuridad, Abram vio un horno humeante y una antorcha ardiente que pasaban entre las mitades de los animales muertos.  Entonces el SEÑOR hizo un pacto con Abram aquel día y dijo: «Yo he entregado esta tierra a tus descendientes.

A la pregunta de Abraham, Dios le manda a preparar un rito de alianza. En la antigüedad se practicaba un rito que tenía lugar cuando se concertaba una alianza o un pacto solemne, el cual no se podía rebocar. Los animales sacrificados se partían por la mitad (v. 10), y los contratantes pasaban entre las dos mitades pronunciando un juramento o pacto. Los animales partidos por la mitad eran, a su vez, el símbolo de la suerte que ellos mismos correrían si faltaban al compromiso contraído.

Pero Dios hizo caer un sueño profundo sobre Abraham, para que este no se paseara por los animales sacrificados, y cuando Abraham despertó, vio como Dios se paseaba en ese pasillo de la alianza en forma de un fuego ardiente.

Dios lo hizo así, para que Abraham comprendiera que la promesa que le daba estaba basada en un pacto de amor, no de condición. Le estaba diciendo: no se trata de ti Abraham, el pacto está basado en mi, en quien Yo soy, y lo que Yo he decidido. No es un pacto condicional, es un pacto de amor. Este pacto no está basado en dos partes, con unas leyes que tu tengas que cumplir, porque tú jamás lo podrías cumplir.

Ese mismo pacto de amor que Dios hace a Abraham, se cumple en nosotros por medio de Cristo.

(Gál 3:5-8)  Vuelvo a preguntarles: ¿acaso Dios les da al Espíritu Santo y hace milagros entre ustedes porque obedecen la ley? ¡Por supuesto que no! Es porque creen el mensaje que oyeron acerca de Cristo.

Del mismo modo, «Abraham le creyó a Dios, y Dios lo consideró justo debido a su fe».  Así que los verdaderos hijos de Abraham son los que ponen su fe en Dios.

Es más, las Escrituras previeron este tiempo en el que Dios declararía justos a los gentiles por causa de su fe. Dios anunció esa Buena Noticia a Abraham hace tiempo, cuando le dijo: «Todas las naciones serán bendecidas por medio de ti».

(Gál 3:14)  Mediante Cristo Jesús, Dios bendijo a los gentiles con la misma bendición que le prometió a Abraham, a fin de que los creyentes pudiéramos recibir por medio de la fe al Espíritu Santo prometido.

(Gál 3:29)  Y, ahora que pertenecen a Cristo, son verdaderos hijos de Abraham. Son sus herederos, y la promesa de Dios a Abraham les pertenece a ustedes.

Abraham nunca podría haber cumplido la ley, por eso Dios se paseó solo por el pasillo del pacto. Porque sólo él podría cumplir la ley, Cristo. En Cristo se cumplió la ley y nuestra fe puesta en el, nos convierte en herederos de la promesa de Abraham.

ESTE ES EL MARAVILLOSO PACTO DE AMOR DE DIOS:  SU GRACIA

Y AL IGUAL QUE CON MEFI-BOSET, LA GRACIA (ESE PACTO DE AMOR) NOS  HA DADO LA OPORTUNIDAD DE SER LLAMADOS POR EL REY.

III.- LA GRACIA (BONDAD) DEL REY LE RESTITUYE.

(2Sa 9:6-13)  Y vino Mefi-boset, hijo de Jonatán hijo de Saúl, a David, y se postró sobre su rostro e hizo reverencia. Y dijo David: Mefi-boset. Y él respondió: He aquí tu siervo.

 Y le dijo David: No tengas temor, porque yo a la verdad haré contigo misericordia por amor de Jonatán tu padre, y te devolveré todas las tierras de Saúl tu padre; y tú comerás siempre a mi mesa.

Y él inclinándose, dijo: ¿Quién es tu siervo, para que mires a un perro muerto como yo?

Entonces el rey llamó a Siba siervo de Saúl, y le dijo: Todo lo que fue de Saúl y de toda su casa, yo lo he dado al hijo de tu señor.

Tú, pues, le labrarás las tierras, tú con tus hijos y tus siervos, y almacenarás los frutos, para que el hijo de tu señor tenga pan para comer; pero Mefi-boset el hijo de tu señor comerá siempre a mi mesa. Y tenía Siba quince hijos y veinte siervos.

 Y respondió Siba al rey: Conforme a todo lo que ha mandado mi señor el rey a su siervo, así lo hará tu siervo. Mefi-boset, dijo el rey, comerá a mi mesa, como uno de los hijos del rey.

Y tenía Mefi-boset un hijo pequeño, que se llamaba Micaía. Y toda la familia de la casa de Siba eran siervos de Mefi-boset.

Y moraba Mefi-boset en Jerusalén, porque comía siempre a la mesa del rey; y estaba lisiado de ambos pies.

La bondad de David restituyó a Mefi-Boset:

- Como persona al tratarle como a un príncipe, cuando este se veía como un perro

- En su posición al adoptarlo como hijo (se sentaba a la mesa del rey como uno de sus hijos…) y devolverle la herencia del reino (entregándole todas las tierras y propiedades de la casa de Saul.

- En sus generaciones (su hijo Micaía pasó de vivir el despojo y la vergüenza a vivir las bendiciones de la promesa de David a su padre Mefi-Boset)

CONCLUSIÓN:

De la misma manera que a Mefi-Boset, la gracia del Rey nos ha restituido como personas (al librarnos del pecado y sus consecuencias), en nuestra posición al hacernos herederos y extendiendo la promesa a nuestras generaciones.

Mefi-Boset seguía lisiado de los pies mientras se sentaba a la mesa del Rey. Eso es lo que hace la gracia. Al igual que Mefi-Boset, Dios nos ha otorgado un lugar sentados juntamente con Cristo (a la mesa del Rey) aun a pesar de que continuemos con nuestras debilidades y limitaciones. Es decir nuestra posición no depende de nosotros. Aun a pesar de nuestras debilidades, de que seguimos fallando, de que no somos merecedores… ENTIENDANLO: no nos lo podemos ganar, NO TENEMOS NINGUNA MONEDA DE CAMBIO PARA CON DIOS.

SOMOS RESTITUIDOS POR SU ABSOLUTA GRACIA.

(Efe 2:4-6)  Pero Dios es tan rico en misericordia y nos amó tanto que, a pesar de que estábamos muertos por causa de nuestros pecados, nos dio vida cuando levantó a Cristo de los muertos. (¡Es sólo por la gracia de Dios que ustedes han sido salvados!)

Pues nos levantó de los muertos junto con Cristo y nos sentó con él en los lugares celestiales, porque estamos unidos a Cristo Jesús.

(Rom 8:15;17)  Y ustedes no han recibido un espíritu que los esclavice al miedo. En cambio, recibieron el Espíritu de Dios cuando él los adoptó como sus propios hijos.* Ahora lo llamamos «Abba, Padre».Y, como somos sus hijos, también somos sus herederos. De hecho, somos herederos junto con Cristo de la gloria de Dios.

…. Y TODO ESTO NOS LO HA DADO UN PACTO DE AMOR.

LA SUPEREMINENTE GRANDEZA DE SU PODER (Rafa Boix)

Cristo_resucitado

Cristo_resucitado

INTRODUCCIÓN

No podemos conocer a Dios ni tampoco lo que Él nos ha entregado de una manera intelectual. Aunque la Biblia es Palabra de Dios y es viva, y eficaz y poderosa, no podemos conocer a Dios ni lo que Él nos ha entregado a menos que el Espíritu Santo nos lo revele, nos abra el entendimiento y comprendamos las Escrituras.

Lucas 24:45  Entonces les abrió el entendimiento para que comprendieran las Escrituras.

 Romanos 10:16-19  Sin embargo, no todos los israelitas aceptaron las buenas nuevas. Isaías dice: “Señor, ¿quién ha creído a nuestro mensaje?” (17)  Así que la fe viene como resultado de oír el mensaje, y el mensaje que se oye es la palabra de Cristo. (18)  Pero pregunto: ¿Acaso no oyeron? ¡Claro que sí! “Por toda la tierra se difundió la voz de ellos, y sus palabras hasta los confines del mundo.” (19)  Pero insisto: ¿Acaso no entendió Israel?  

 Juan 1:18 Nadie ha visto jamás a Dios. Pero el Hijo, el único, él mismo es Dios y* está íntimamente ligado al Padre. Él nos ha revelado a Dios.

 Lucas 10:22 »Mi Padre me ha confiado todo. Nadie conoce verdaderamente al Hijo excepto el Padre, y nadie conoce verdaderamente al Padre excepto el Hijo y aquellos a quienes el Hijo decide revelarlo».

 Quizás has leído la Biblia entera. Las has estudiado. Llevas tiempo siendo creyente y conoces a Dios y lo que Él ha hecho por ti. Pero Todos necesitamos esa revelación que viene del Espíritu Santo que nos lleva a conocer a Dios y sus propósitos de una manera profunda. Por esta razón Pablo nos dice:

 Efesios 1:17-23  (17)  Pido que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre glorioso, les dé el Espíritu de sabiduría y de revelación, para que lo conozcan mejor. (18)  Pido también que les sean iluminados los ojos del corazón para que sepan a qué esperanza él los ha llamado, cuál es la riqueza de su gloriosa herencia entre los santos, (19)  y cuán incomparable es la grandeza de su poder a favor de los que creemos. Ese poder es la fuerza grandiosa y eficaz (20)  que Dios ejerció en Cristo cuando lo resucitó de entre los muertos y lo sentó a su derecha en las regiones celestiales, (21)  muy por encima de todo gobierno y autoridad, poder y dominio, y de cualquier otro nombre que se invoque, no sólo en este mundo sino también en el venidero. (22)  Dios sometió todas las cosas al dominio de Cristo,* y lo dio como cabeza de todo a la iglesia. (23)  Ésta, que es su cuerpo, es la plenitud de aquel que lo llena todo por completo.

La semana pasada estuvimos viendo “Cuál es la herencia que Cristo nos había dejado” 

 Es una Herencia doble: (1) La Esperanza a la que Él nos ha llamado: El cielo, la Vida Eterna, la Nueva Jerusalén. (2) La Grandeza de su Poder a favor nuestro aquí en la tierra.

Cristo no sólo compró nuestra salvación en la Cruz, sino que también pagó nuestra salud, nuestra provisión, nuestra justificación, el que pudiéramos tener comunión con Dios por medio del Espíritu Santo.

- Pablo ora para que Dios nos revele estas cosas por medio del Espíritu Santo (Mostrar algo que era desconocido; Dicho de Dios: Manifestar a los hombres lo futuro u oculto).

- Pablo hacer una segunda oración para que Dios alumbre los ojos de nuestro entendimiento (que nos sean iluminados los ojos del corazón)

Alumbrar: Llenar de luz y claridad. Disipar la oscuridad y el error; convertirlos en conocimiento y acierto.

 Griego: emitir rayos, brillariluminar; sacar a luz, aclarar, alumbrar, resplandor.

Job 42:5  De oídas había oído hablar de ti, pero ahora te veo con mis propios ojos.

III. LA GRANDEZA DE SU PODER

Efesios 1:15-19  Por esta causa también yo, habiendo oído de vuestra fe en el Señor Jesús, y de vuestro amor para con todos los santos, (16)  no ceso de dar gracias por vosotros, haciendo memoria de vosotros en mis oraciones, (17)  para que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, os dé espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de él, (18)  alumbrando los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cuál es la esperanza a que él os ha llamado, y cuáles las riquezas de la gloria de su herencia en los santos, (19)  y cuál la supereminente grandeza de su poder para con nosotros los que creemos.

 SUPERMINENTE

Eminente: Que sobresale o se destaca entre los demás; Alto, elevado, que descuella entre los demás. Que sobresale y aventaja en mérito, precio, extensión u otra cualidad.

Jan Železný: (VIDEO) es un atleta de la República Checa, considerado como el mejor jabalinista de todos los tiempos. De joven probó jugar al balonmano, pero lo dejó después de lesionar al portero del otro equipo con un potente tiro a puerta a 138 km/h. Es 3 veces campeón del mundo, 3 veces campeón olímpico y además plusmarquista mundial actual de lanzamiento de jabalina.

A día 1 de agosto de 2005 tiene 52 tiros por encima de los 90 metros, más que todos los demás jabalinistas juntos, y actualmente posee 29 de los 40 mejores lanzamientos que se han realizado en la historia. El promedio de sus 100 mejores tiros casi alcanza los 90 metros, siendo el único jabalinista que ha conseguido superar la barrera de los 94 metros con el actual centro de gravedad de la jabalina.

Jan Železný sería lo que consideraríamos una persona eminente en el área de los deportes. Alguien que sobresale o se destaca entre los demás; Alto, elevado, que descuella entre los demás. Que sobresale y aventaja en mérito, precio, extensión u otra cualidad.

A esto le añadimos la palabra SUPER: Por encima de; Puede significar también preeminencia’ o ‘excelencia’. Significa ‘en grado sumo’. Significa ‘exceso’.

Supereminente: Por encima la marca más alta. Sobrepasar cualquier marca. Más que eminente, más que elevado, más que ventajoso. Exceder en abundancia. Superabundante. No hay quien lo pueda igualar. Cuando alguien deja una marca, Dios la supera.

 La NVI en lugar de supereminente usa la palabra incomparable.

Otras versiones: Extraordinaria (fuera de orden o regla natural o común); Soberana; Cuan grande y sin límites; excelsa; sobre excelenteinmensurable (que no puede medirse); formidable (excesivamente grande en su línea); sobrepujante (exceder cualquier línea);

 Todo esto es a lo que Pablo se refiere cuando trata de describir el Poder de Dios.

PODER

  1. Significado: Dúnamis: fuerza (literalmente o figurativamente); específicamente poder milagroso (por lo general por implicación un milagro en sí mismo):- eficacia, fuerza, impetuoso, maravilla, milagro, capacidad, dar, poder, poderosamente, potencia, potestad.
  2.  Descripción: “Es la operación del poder de su fuerza” Significa que el resultado de su poder es operar; ser eficaz, dar resultados. Siempre que Dios mostró su poder algo sobrenatural ocurrió: Fue hecho el mundo, el ser humano, la vida, se abrieron o cerraron los cielos, muertos resucitados, enfermos sanados, vidas cambiadas, multiplicación de recursos, etc.
  3.  Resultado en Cristo:

Efesios 1:20-22  la cual operó en Cristo, resucitándole de los muertos y sentándole a su diestra  en los lugares celestiales, (21) sobre todo principado y autoridad y poder y señorío, y sobre todo nombre que se nombra, no sólo en este siglo, sino también en el venidero; (22) y sometió todas las cosas bajo sus pies, y lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia,

Ese poder, esa fuerza milagrosa, que es supereminente, que excede a cualquier poder, que sobrepasa, que excede. Ese poder descrito (por las diferentes versiones) como Extraordinario; Soberano; Grande y sin Límites; Excelso; Sobre Excelente; Inmensurable; Formidable y Sobrepujante…

 Ese poder, operó en Cristo mientras estaba en el sepulcro. (Imagen)

 - Resucitándole de los muertos (No fue Elías, ni Eliseo, Dios no usó a nadie. Fue el Poder del Espíritu Santo)

- Sentándole a su diestra: Era una señal de autoridad, de gloria, de grandeza, de victoria. Filipenses 2:9 “Dios lo exaltó hasta lo sumo.”

Los espíritus gloriosos están en pie alrededor del trono de Dios, mas no se sientan a la diestra de Dios (Heb. 1:13  Además, Dios nunca le dijo a ninguno de los ángeles: «Siéntate en el lugar de honor a mi derecha, hasta que humille a tus enemigos y los ponga por debajo de tus pies»)

Hch. 7:55  Pero Esteban, lleno del Espíritu Santo, puestos los ojos en el cielo, vio la gloria de Dios, y a Jesús que estaba a la diestra de Dios.

 - Lo puso sobre todo principado: Sobre cualquier jefe o gobernante en cuestión de orden, tiempo, lugar o rango espiritual.

En Daniel 10 un ángel tuvo que luchar contra un principado (el de Persia) y necesitó la ayuda del arcángel Miguel.

Efesios 6:12 dice que nuestra lucha es contra principados. Pero este Poder de Dios ha puesto a Cristo por muy por encima de cualquier principado.

Efesios 1:21 Ahora Cristo está muy por encima de todo, sean gobernantes o autoridades o poderes o dominios o cualquier otra cosa, no sólo en este mundo sino también en el mundo que vendrá. (22) Dios ha puesto todo bajo la autoridad de Cristo.

 Ese poder, esa fuerza milagrosa, que es supereminente, que excede a cualquier poder, que sobrepasa, que excede. Ese poder descrito (por las diferentes versiones) como Extraordinario; Soberano; Grande y sin Límites; Excelso; Sobre Excelente; Inmensurable; Formidable y Sobrepujante…

 Operó en Cristo de esta manera y además poniéndolo como Cabeza sobre todas las cosas a la Iglesia.

Filipenses 2:5-11 Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, (6) el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, (7) sino que se despojó a sí mismo, (renunció a sus privilegios divinos; se rebajó voluntariamente) tomando forma de siervo, (adoptó la humilde posición de un esclavo) hecho semejante a los hombres; (8) y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. (9) Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, (10) para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; (11) y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre.

Cristo pagó, cumplió la Ley. Nació sin pecado, pero también se mantuvo sin pecado por medio de la obediencia.

Hebreos 5:8  Aunque era Hijo, mediante el sufrimiento aprendió a obedecer;

ESE PODER ES PARA NOSOTROS

(19)  y cuál la supereminente grandeza de su poder para con nosotros los que creemos.

NTV: También pido en oración que entiendan la increíble grandeza del poder de Dios para nosotros, los que creemos en él.

NVI: y cuán incomparable es la grandeza de su poder a favor de los que creemos.

 Para con nosotros; para nosotros, a favor de nosotros… es para ti, para mí, sin hacer nada, sin haber cumplido la Ley, sin haber sido obedientes (Ro. 5:8) Siendo pecadores, enemigos de Dios, blasfemos, mentirosos, etc. Cristo proveyó ese mismo poder que Él ganó, para nosotros.

¿Así sin más? ¿No tengo que hacer nada?

Juan 6:28 —Nosotros también queremos realizar las obras de Dios —contestaron ellos —. ¿Qué debemos hacer? (29) Jesús les dijo: —La única obra que Dios quiere que hagan es que crean en quien él ha enviado.

(v.19) y cuál la supereminente grandeza de su poder para con nosotros los que creemos

 Necesitas creerlo, aceptarlo y aplicarlo a tu vida.

CONCLUSIÓN

 Cristo cumplió la Ley, se esforzó para no pecar, por obedecer, para así poder convertirse en Heredero de la Promesa hecha a Abraham: Ser bendecido, engrandecido y ser de bendición a todas las familias de la tierra.

Resucitó y sentó a la diestra de Dios cobrando así el Premio, la Herencia. Y extendió un Testamento que indicaba que todo lo que Él había conseguido pasaría a nombre del que creyera en Él y lo aceptara (Juan 1:12)

- Esa Herencia estaba formada por Una Esperanza en los Cielos, la Vida Eterna.

- Pero además incluía convertirse en Heredero aquí en la tierra de todo su poder, autoridad y dominio. Nos sentó en lugares celestiales, no en un futuro sino ahora mismo. La gloria que Él recibió, nos la ha dado si tan sólo lo creemos.

¿Lo vamos a creer? ¿Será demasiado grande y profundo para que lo podamos comprender? Cuando venga el Hijo del Hombre ¿Hallará fe en la tierra? ¿Nos conformaremos con haber sido salvos perdiendo la oportunidad de reinar en la tierra?

Romanos 5:17  Pues si por la transgresión de un solo hombre reinó la muerte, con mayor razón los que reciben en abundancia la gracia y el don de la justicia reinarán en vida por medio de un solo hombre, Jesucristo.

 

¿Cuántos quieren decirle hoy al Espíritu Santo necesito que me hagas entender esto porque quiero vivirlo?

ERES HEREDERO

Testamento

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INTRODUCCIÓN

Efe 1:15-17-23  Por esta causa también yo, habiendo oído de vuestra fe en el Señor Jesús, y de vuestro amor para con todos los santos, no ceso de dar gracias por vosotros, haciendo memoria de vosotros en mis oraciones, para que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, os dé espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de él alumbrando los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cuál es la esperanza a que él os ha llamado, y cuáles las riquezas de la gloria de su herencia en los santos, y cuál la supereminente grandeza de su poder para con nosotros los que creemos, según la operación del poder de su fuerza, la cual operó en Cristo, resucitándole de los muertos y sentándole a su diestra en los lugares celestiales, sobre todo principado y autoridad y poder y señorío, y sobre todo nombre que se nombra, no sólo en este siglo, sino también en el venidero; y sometió todas las cosas bajo sus pies, y lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia, la cual es su cuerpo, la plenitud de Aquel que todo lo llena en todo.

 Hay tres cosas que Dios quiere que sepamos:

  1. Cuál es la Esperanza a que Él nos ha llamado
  2. Cuál es la riqueza de la gloria de su herencia
  3. Cuál es la supereminente grandeza de su poder para con nosotros.

 2ª Corintios 2:11 dice que no ignoramos las maquinaciones del enemigo. Y sus maquinaciones siempre son las mismas.

- 2ª Corintios 4:4 el diablo ciega el entendimiento de los incrédulos para que no les resplandezca la luz del Evangelio.

- Mateo 13:19 cuando uno no entiende la Palabra de Dios sembrada, viene el enemigo y roba la semilla del corazón.

Según Romanos 12:2 nuestra transformación ocurre en la medida que vamos renovando nuestro entendimiento. Somos transformados cuando entendemos las promesas de Dios, su Palabra, su Verdad.

El etíope estaba leyendo la Palabra de Dios, las promesas, pero necesitó que Felipe le preguntara ¿Entiendes lo que lees?

El propósito de Dios es que llegues a entender (1) Cuál es tu Esperanza; (2) Cuál es tu Herencia; (3) Cuál es la Grandeza del Poder de Dios para contigo.

La semana pasada estuvimos hablando de cuál es nuestra Esperanza, pero si el Espíritu Santo no te lo revela, no te abre el entendimiento, seguirás poniendo tus ojos y tu esperanza en este mundo.

De la misma manera como Pablo, oro para que Dios abra nuestro entendimiento, nos de espíritu de revelación y podamos conocer, saber, entender las siguientes dos verdades que podrían cambiar nuestra manera de vivir en esta tierra:

LAS RIQUEZAS DE LA GLORIA DE SU HERENCIA

V.18) “y cuáles las riquezas de la gloria de su herencia en los santos,”

QUE ES UNA HERENCIA

Definición: La herencia es un acto jurídico que consiste en el traspaso de bienes, derechos u obligaciones de una persona que muere a otras, generalmente familiares.

La Real Academia Española define a la herencia como:

1- Derecho de heredar. 2- Conjunto de bienes, derechos y obligaciones que, al morir alguien, son transmisibles a sus herederos o a sus legatarios.

Tal como nos señalan, cuando una persona muere tiene el derecho de dejar todo lo que poseía en vida, en manos de las personas que desee o estime conveniente. Estos son los llamados herederos, que en Derecho, son las personas físicas o jurídicas con el derecho de recibir parte de una herencia.

Una herencia es cualquier cosa que una persona desee traspasar a otra. Mientras exista algo que la persona que va a morir desee dar a otra, eso es una herencia. 

Los herederos pueden ser los que estén incluidos en un testamento o los que la Ley considere si no existe dicho testamento. Ellos tienen la posibilidad de aceptar o renunciar a una herencia. 

“Dios quiere que sepas cuáles son las riquezas de la gloria de su herencia en los santos,”

LA HERENCIA DE DIOS BAJO EL ANTIGUO PACTO (TESTAMENTO)

- El propósito de Dios siempre ha sido restituir la comunión que tenía con nosotros antes del que el hombre pecara. Hacer de su pueblo una nación de gente santa y que tuviera acceso libre a su presencia.

Aquí en la tierra y finalmente para siempre en la Nueva Jerusalén.

Génesis 12:1-3 Pero Jehová había dicho a Abram: Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré. (2)Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición. …¡por medio de ti serán bendecidas todas las familias de la tierra!”

Éxodo 19:6 “Ustedes serán mi reino de sacerdotes, mi nación santa”

Esta era la promesa hecha a Abraham. La Herencia que Dios quería darle y que también era para todos nosotros. Que seas de bendición a cada familia. Que tengas la facultad y la autoridad para ministrar, bendecir a todas las familias de Cuenca.

Pero había algo que nos impedía ese acceso, nos impedía tener esa relación con Dios, esa intimidad. Algo que nos impedía que cada uno de nosotros disfrutara de esa herencia, de ese privilegio de ser santos y sacerdotes. El PECADO el cual causa separación y muerte espiritual.

Sólo la muerte de un cordero permitía la entrada una vez al año al sumo sacerdote a la presencia de Dios (El Lugar Santísimo).

Pero Dios siempre ha tenido el deseo de que disfrutáramos de su Herencia. Su PRESENCIA, su FAVOR, sus BENDICIONES, su PROMESA: Ser de bendición a todas las familias de Cuenca. Y por esa razón estableció un Pacto que comenzó con Abraham y se culminó con Moisés. Es lo que llamamos el ANTIGUO TESTAMENTO basado en la Ley (los 10 Mandamientos) y en toda una clase de ritos y sacrificios.

Hebreos 9:1-10 “Ese primer pacto entre Dios e Israel incluía ordenanzas para la adoración y un lugar de culto aquí, en la tierra. (2) Ese tabernáculo estaba formado por dos salas. En la primera sala había un candelabro, una mesa y los panes consagrados sobre ella. Esta sala se llamaba Lugar Santo. (3) Luego había una cortina detrás de la cual se encontraba la segunda sala, llamada Lugar Santísimo. (4) En esa sala había un altar de oro para el incienso y un cofre de madera conocido como el arca del pacto, el cual estaba totalmente cubierto de oro. Dentro del arca había un recipiente de oro que contenía el maná, la vara de Aarón a la que le habían salido hojas y las tablas del pacto que eran de piedra. (5) Por encima del arca estaban los querubines de la gloria divina, cuyas alas se extendían sobre la tapa del arca, es decir, el lugar de la expiación. Pero ahora no podemos explicar estas cosas en detalle. (6) Cuando estos elementos estaban en su lugar, los sacerdotes entraban con regularidad en la primera sala, durante el cumplimiento de sus deberes religiosos. (7) Pero sólo el sumo sacerdote entraba en el Lugar Santísimo y lo hacía una sola vez al año. Y siempre ofrecía sangre por sus propios pecados y por los pecados que el pueblo cometía por ignorancia. (8) Mediante esas ordenanzas, el Espíritu Santo daba a entender que la entrada al Lugar Santísimo no estaba abierta a todos en tanto siguiera en pie el tabernáculo y el sistema que representaba. (9) Esta es una ilustración que apunta al tiempo presente. Pues las ofrendas y los sacrificios que ofrecen los sacerdotes no pueden limpiar la conciencia de las personas que los traen. (10) Pues ese sistema antiguo sólo consiste en alimentos, bebidas y diversas ceremonias de purificación, es decir, ordenanzas externas que permanecieron vigentes sólo hasta que se estableció un sistema mejor.”

La Biblia está dividida en dos partes: ANTIGUO TESTAMENTO y NUEVO TESTAMENTO ¿Por qué cree que se le llama Testamento? Porque era la Voluntad de Dios escrita hacia su pueblo y hacia nosotros.

Pero la Biblia dice que el hombre no podía ser justificado por las obras de la Ley (Gal 2:16). Entonces ¿Para qué se nos dio la Ley?

Gálatas 3:17-19 Lo que trato de decir es lo siguiente: el acuerdo que Dios hizo con Abraham no podía anularse cuatrocientos treinta años más tarde —cuando Dios le dio la ley a Moisés—, porque Dios estaría rompiendo su promesa. (18) Pues, si fuera posible recibir la herencia por cumplir la ley, entonces esa herencia ya no sería el resultado de aceptar la promesa de Dios. Pero Dios, por su gracia, se la concedió a Abraham mediante una promesa. (19) Entonces, ¿para qué se entregó la ley? Fue añadida a la promesa para mostrarle a la gente sus pecados. Pero la intención era que la ley durara sólo hasta la llegada del Hijo prometido….

Este Testamento basado en la Ley no quitaba el pecado, la separación entre nosotros y Dios. Todo lo contrario. La Ley traía a luz el pecado (Ro. 3:20) La Ley se introdujo para que el pecado abundase (Ro. 5:20) y por lo tanto no cumplía con el propósito: TENER ACCESO LIBRE A SU PRESENCIA, A SUS PROMESAS. El Antiguo Pacto o Testamento basado en la Ley no podía hacer que recibiéramos la Herencia de Dios, sus promesas, la Promesa hecha a Abraham de ser una Nación Santa que bendijera a toda familia.

LA HERENCIA DE DIOS BAJO EL NUEVO PACTO (TESTAMENTO)

¿Por qué es tan importante que Cristo viniera? Y no sólo que viniera, sino que muriera.

Si Cristo no hubiera venido aún estaríamos bajo el Antiguo Testamento basado en la Ley el cual no nos permitía recibir nuestra Herencia.

Definición de Testamento: Su definición general se refiere a un instrumento legal que expresa la voluntad del legítimo propietario o testador, para que una o varias personas determinadas, adquieran el derecho de su propiedad después de su fallecimiento, éstos serán los legítimos herederos de su bien. Jurídicamente se refiere al acto por el cual una persona dispone de todos sus bienes o parte de ellos para ser distribuidos después de su muerte

¿Cuál era la voluntad de Dios para con nosotros? ¿Qué Testamento o herencia quería Dios dejarnos?

Dios quería cumplir en nosotros la promesa de Abraham y que más tarde le reveló a Moisés: HACER DE NOSOTROS UNA NACIÓN SANTA, QUE TODOS FUÉSEMOS SACERDOTES con todo lo que eso implica: Entrada libre a su presencia. Conocerle, escucharle, tener comunión con Él, y poder bendecir a todas las familias de Cuenca.

Pero bajo el Antiguo Pacto o Testamento ocurría lo que dice:

Hebreos 9:6-7 Cuando estos elementos estaban en su lugar, los sacerdotes entraban con regularidad en la primera sala, durante el cumplimiento de sus deberes religiosos. Pero sólo el sumo sacerdote entraba en el Lugar Santísimo y lo hacía una sola vez al año. Y siempre ofrecía sangre por sus propios pecados y por los pecados que el pueblo cometía por ignorancia.

Hebreos 9:11-16 Entonces Cristo ahora ha llegado a ser el Sumo Sacerdote por sobre todas las cosas buenas que han venido. Él entró en ese tabernáculo superior y más perfecto que está en el cielo, el cual no fue hecho por manos humanas ni forma parte del mundo creado. (12) Con su propia sangre —no con la sangre de cabras ni de becerros —entró en el Lugar Santísimo una sola vez y para siempre, y aseguró nuestra redención eterna. Bajo el sistema antiguo, la sangre de cabras y toros y las cenizas de una ternera podían limpiar el cuerpo de las personas que estaban ceremonialmente impuras. (14) Imagínense cuánto más la sangre de Cristo nos purificará la conciencia de acciones pecaminosas para que adoremos al Dios viviente. Pues por el poder del Espíritu eterno, Cristo se ofreció a sí mismo a Dios como sacrificio perfecto por nuestros pecados. (15) Por eso él es el mediador de un nuevo pacto entre Dios y la gente, para que todos los que son llamados puedan recibir la herencia eterna que Dios les ha prometido. Pues Cristo murió para librarlos del castigo por los pecados que habían cometido bajo ese primer pacto. (16) Ahora bien, cuando alguien deja un testamento, es necesario comprobar que la persona que lo hizo ha muerto. (17) El testamento sólo entra en vigencia después de la muerte de la persona. Mientras viva el que lo hizo, el testamento no puede entrar en vigencia.

Esa es la razón por la que Cristo debía morir, para dejarnos un Nuevo Testamento, un Nuevo Certificado Legal, un Nuevo Pacto que expresa su Voluntad hacia nosotros para que adquiramos el derecho de su Propiedad, lo que Él ganó, es traspasado a nuestra cuenta en ese Nuevo Testamento.

Cristo fue el cumplimiento de la promesa hecha a Abraham.

Génesis 22:18  En tu simiente (hijo) serán benditas todas las naciones de la tierra, por cuanto obedeciste a mi voz.

Gálatas 3:16  Ahora bien, a Abraham fueron hechas las promesas, y a su simiente (hijo). No dice: Y a las simientes, como si hablase de muchos, sino como de uno: Y a tu simiente, la cual es Cristo.

“Dios quiere que sepas cuáles son las riquezas de la gloria de su herencia en los santos”

Definición de Herencia: Al heredero la ley le suele atribuir diversas facultades, entre ellas: Aceptar o renunciar a la herencia. Sólo al producirse la aceptación, el llamado a la herencia se convierte en heredero.

Es por esa razón que el Evangelio de Juan 1:12 dice Pero, a todos los que creyeron en él y lo recibieron, les dio el derecho de llegar a ser hijos de Dios.”

Se necesita creer en lo que Jesús hizo y aceptarlo si es que queremos recibir esa herencia.

Romanos 10:3-6 y 9-10 Pues no entienden la forma en que Dios hace justas a las personas con él. Se niegan a aceptar el modo de Dios y, en cambio, se aferran a su propio modo de hacerse justos ante él tratando de cumplir la ley. (4) Pero Cristo ya cumplió el propósito por el cual se entregó la ley. Como resultado, a todos los que creen en él se les declara justos a los ojos de Dios. (5) Pues Moisés escribe que la ley exige obediencia a todos sus mandatos para que una persona llegue a ser justa ante Dios. (6) Pero el modo de la fe para hacernos justos ante Dios dice… (v.9) Si confiesas con tu boca que Jesús es el Señor y crees en tu corazón que Dios lo levantó de los muertos, serás salvo. (10) Pues es por creer en tu corazón que eres declarado justo a los ojos de Dios y es por confesarlo con tu boca que eres salvo.

Romanos 8:15-17  Y ustedes no recibieron un espíritu que de nuevo los esclavice al miedo, sino el Espíritu que los adopta como hijos y les permite clamar: “¡Abba! ¡Padre!” (16) El Espíritu mismo le asegura a nuestro espíritu que somos hijos de Dios. (17) Y si somos hijos, somos herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, pues si ahora sufrimos con él, también tendremos parte con él en su gloria.

CONCLUSIÓN

Gálatas 3:29 Y, ahora que pertenecen a Cristo, son verdaderos hijos de Abraham. Son sus herederos, y la promesa de Dios a Abraham les pertenece a ustedes.

Gálatas 4:1-7 Piénsenlo de la siguiente manera: si un padre muere y deja una herencia a sus hijos pequeños, esos niños no están en mejor situación que los esclavos hasta que se hagan mayores de edad, a pesar de que en verdad son dueños de todas las posesiones de su padre. (2) Tienen que obedecer a sus tutores hasta que cumplan la edad establecida por su padre. (3) Eso mismo sucedía con nosotros antes de que viniera Cristo. Éramos como niños; éramos esclavos de los principios espirituales básicos de este mundo. (4) Pero, cuando se cumplió el tiempo establecido, Dios envió a su Hijo, nacido de una mujer y sujeto a la ley. (5) Dios lo envió para que comprara la libertad de los que éramos esclavos de la ley, a fin de poder adoptarnos como sus propios hijos. (6) Y, debido a que somos sus hijos, Dios envió al Espíritu de su Hijo a nuestro corazón, el cual nos impulsa a exclamar «Abba, Padre». (7) Ahora ya no eres un esclavo sino un hijo de Dios. Y, como eres su hijo, Dios te ha hecho su heredero.

¿Entiendes cuál es la herencia de Dios para ti?

“Dios quiere que sepas cuáles son las riquezas de la gloria de su herencia en los santos”

Génesis 12:1-3 Pero Jehová había dicho a Abram: Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré. (2)Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición. …¡por medio de ti serán bendecidas todas las familias de la tierra!”

- Una tierra prometida.

- Ser una nación grande

- Ser bendecido/a

- Ser de bendición a todos, a todas las familias de la tierra, comenzando por Cuenca.

Éxodo 19:6 “Ustedes serán mi reino de sacerdotes, mi nación santa”

Dios tiene una herencia para ti. Ha dejado un Testamento escrito en su Palabra. Que seas su hijo/a, que disfrutes de todo lo que Él tiene para ti. Que seas bendecido/a y que a la vez puedas bendecir a otros. Una herencia aquí en la tierra y también en los cielos.

Pero la herencia tiene que ser aceptada o rechazada: Juan 1:12 “Y a todos los que creyeron en Él y lo aceptaron, les dio el derecho de llegar a ser hijos de Dios.

 

ENFÓCATE EN LA ESPERANZA

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INTRODUCCIÓN

Efe 1:15-17-23  Por esta causa también yo, habiendo oído de vuestra fe en el Señor Jesús, y de vuestro amor para con todos los santos, no ceso de dar gracias por vosotros, haciendo memoria de vosotros en mis oraciones, para que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, os dé espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de él alumbrando los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cuál es la esperanza a que él os ha llamado, y cuáles las riquezas de la gloria de su herencia en los santos, y cuál la supereminente grandeza de su poder para con nosotros los que creemos, según la operación del poder de su fuerza, la cual operó en Cristo, resucitándole de los muertos y sentándole a su diestra en los lugares celestiales, sobre todo principado y autoridad y poder y señorío, y sobre todo nombre que se nombra, no sólo en este siglo, sino también en el venidero; y sometió todas las cosas bajo sus pies, y lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia, la cual es su cuerpo, la plenitud de Aquel que todo lo llena en todo.

 Tres cosas que necesitas saber:

  1. Cuál es la esperanza a que Él nos ha llamado
  2. Cuáles las riquezas de su gloria de su herencia en nosotros
  3.  Cuál es la supereminente grandeza de su poder para con nosotros.

Pero hoy sólo vamos a ver la primera…

 CUÁL ES LA ESPERANZA a que Él te llamó

Efesios 1:18 “alumbrando los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cuál es la esperanza a que él os ha llamado…”

 Esperanza:

  1. Confianza en que ocurrirá o se logrará lo que se desea: Tengo la esperanza de encontrar un trabajo.
  2. Objeto o persona en la cual se confía para obtener lo que se desea: Mi única esperanza es que amplíen el plazo; mis hijos son mi esperanza.
  3. Virtud teologal por la que se espera con firmeza que Dios dé los bienes que ha prometido.

 Sinónimos: confianza, seguridad, certidumbre, creencia, promesa, perspectiva, ilusión, optimismo

 Dicen que la esperanza es lo último que se pierde. Pero ¿de dónde viene este dicho?

Este dicho viene de la mitología griega, donde Prometeo decidió robar el fuego de los dioses a Zeus para dárselo a los humanos y así revestirlos de poder. Zeus colérico por lo sucedido creó a Pandora, una mujer modelada por varios dioses. Pandora fue enviada a casa de Prometeo y a pesar de los avisos, el hermano de Prometeo, Epimeteo, decidió casarse con ella. Como Pandora era muy curiosa, decidió abrir una caja que Epimeteo tenía en su casa. Esta caja contenía todos los males que podían perjudicar a los humanos y al abrirla, tales males comenzaron a expandirse sobre la tierra. Pandora asustada por lo sucedido corrió a cerrar la caja, pero ya todo había salido, menos la Esperanza. Corrió a comunicárselo a Prometeo y a su marido Epimeteo. Ella para consolarlos les dijo que lo único a lo que siempre podían acudir es a la esperanza, pues es lo único que había quedado en la caja y por lo tanto, lo último que se pierde.

Lo cierto es que muchas personas hoy día han perdido la esperanza en:

- La política

- La economía

- Los bienes materiales

- La familia

- La seguridad

- La salud

 Los fundamentos en los cuales muchas personas habían puesto sus esperanzas, están cayendo como torres de cartas. ¿Qué está sucediendo? ¿Quién es el causante de todo esto? ¿Cuál es el propósito (si lo hay) de todo esto?

 Dios está “permitiendo” Stg 1:13  Cuando alguno es tentado, no diga que es tentado de parte de Dios; porque Dios no puede ser tentado por el mal, ni él tienta a nadie; Stg 1:17  Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación. 1Ts 5:9  Porque no nos ha puesto Dios para ira, sino para alcanzar salvación por medio de nuestro Señor Jesucristo,

 Dios está permitiendo que los fundamentos sobre los cuales la gente tenía su esperanza caigan uno tras uno con el propósito de que la gente ponga su esperanza en la única Roca que no se mueve: Jesucristo (1ª Co. 3:11; Mt. 7:24)

 Dios quiere darnos espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de Él. Y lo hace alumbrando los ojos de nuestro entendimiento. Y lo hace para: que sepamos la esperanza a la cual nos ha llamado.

 NTV: Efe 1:17 y le pido a Dios, el glorioso Padre de nuestro Señor Jesucristo, que les dé sabiduría espiritual y percepción, para que crezcan en el conocimiento de Dios. (18) Pido que les inunde de luz el corazón, para que puedan entender la esperanza segura que él ha dado a los que llamó.

 Dios quiere que le conozcas, pero no de manera superficial. No por lo que te han contado de Él. No por lo que te enseñaron. Dios quiere que le conozcas porque Él mismo se revela a tu vida. Que tengas una revelación de quién es Él.

¡Sabes que Dios existe! ¡Sabes que quien es Dios! ¡Sabes que Él te ama! ¡Sabes que Dios te ha salvado por medio de Jesucristo! ¡Sabes que irás al cielo! Pero lo que Dios quiere es que lo entiendas de tal manera que eso cambie tu manera de verlo todo.

 “Para que sepas cuál es la esperanza a que has sido llamado”

 Esperanza: confianza, seguridad, certidumbre, creencia, promesa, perspectiva, ilusión, optimismo

Del griego: elpis – elpo: esperar con anhelo; expectación; confianza.

 Es posible que la economía no esté a tu favor; que estés pasando por un proceso de enfermedad; que las personas en quien más confiabas te hayan fallado o abandonado; es posible que nada de esto mejore, pero debes saber, entender, que tu esperanza no está en esta tierra y en nada de esto sino en algo más grande y más poderoso. En alguien que no falla, que no miente y que siempre cumple sus promesas.

 Sal 11:1-4  En el Señor hallo refugio. ¿Cómo, pues, se atreven a decirme: “Huye al monte, como las aves”? Vean cómo tensan sus arcos los malvados: preparan las flechas sobre la cuerda para disparar desde las sombras contra los rectos de *corazón. Cuando los fundamentos son destruidos, ¿qué le queda al justo? El Señor está en su santo templo, en los cielos tiene el Señor su trono, y atentamente observa al *ser humano; con sus propios ojos lo examina.

 Efesios 2:12  En aquel tiempo estabais sin Cristo, alejados de la ciudadanía de Israel y ajenos a los pactos de la promesa, sin esperanza y sin Dios en el mundo.

 “Dios quiere que sepas cuál es la esperanza a que has sido llamado”

 ¿Lo sabes? ¿Lo has entendido? ¿A qué esperanza se está refiriendo? ¿Cuál es nuestra esperanza?

 El Cielo

* Col 1:5  a causa de la esperanza reservada para ustedes en el cielo.

NTV: Ambas cosas provienen de la firme esperanza puesta en lo que Dios les ha reservado en el cielo. Ustedes han tenido esa esperanza desde la primera vez que escucharon la verdad de la Buena Noticia. (6) Esa misma Buena Noticia que llegó a ustedes ahora corre por todo el mundo. Da fruto en todas partes mediante el cambio de vida que produce, así como les cambió la vida a ustedes desde el día que oyeron y entendieron por primera vez la verdad de la maravillosa gracia de Dios.

 La Salvación

* 1ª Ts 5:8 Pero nosotros, que somos del día, seamos sobrios, habiéndonos vestido con la coraza de fe y de amor, y con la esperanza de salvación como yelmo.

NTV: Pero los que vivimos en la luz estemos lúcidos, protegidos por la armadura de la fe y el amor, y usemos, por casco, la confianza de nuestra salvación. (9) Pues Dios escogió salvarnos por medio de nuestro Señor Jesucristo y no derramar su enojo sobre nosotros. (10) Cristo murió por nosotros para que —estemos vivos o muertos cuando regrese —podamos vivir con él para siempre.

 La Vida Eterna

* Tito 1:2 Nuestra esperanza es la vida eterna, la cual Dios, que no miente, ya había prometido antes de la creación.

* Tito 3:7  Así lo hizo para que, justificados por su gracia, llegáramos a ser herederos que abrigan la esperanza de recibir la vida eterna.

NTV: Por su gracia él nos declaró justos y nos dio la seguridad de que vamos a heredar la vida eterna».

 La Venida de Cristo

* Tito 2:11  En verdad, Dios ha manifestado a toda la humanidad su gracia, la cual trae salvación (12) y nos enseña a rechazar la impiedad y las pasiones mundanas. Así podremos vivir en este mundo con justicia, piedad y dominio propio, (13) mientras aguardamos la bendita esperanza, es decir, la gloriosa venida de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo.

NTV: v.13 mientras anhelamos con esperanza ese día maravilloso en que se revele la gloria de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo.

 “Dios quiere que sepas cuál es la esperanza a que has sido llamado”

¿Lo estás entendiendo? Tu esperanza no está aquí. No está en que mejore la economía. No está en que algún político mejore la situación. No está en el diagnóstico que el médico te dé. No está en las personas que te rodean.

 * Flp 3:18 Pues ya les dije varias veces y ahora se los repito de nuevo con lágrimas en los ojos: hay muchos cuya conducta demuestra que son verdaderos enemigos de la cruz de Cristo. (19) Van camino a la destrucción. Su dios son sus propios apetitos, se jactan de cosas vergonzosas y sólo piensan en esta vida terrenal. (20) En cambio, nosotros somos ciudadanos del cielo, donde vive el Señor Jesucristo. Y esperamos con mucho anhelo que él regrese como nuestro Salvador. (21) Él tomará nuestro débil cuerpo mortal y lo transformará en un cuerpo glorioso, igual al de él. Lo hará valiéndose del mismo poder con el que pondrá todas las cosas bajo su dominio. (NTV)

 Efesios 1:15-18 “Por esta causa también yo, habiendo oído de vuestra fe en el Señor Jesús, y de vuestro amor para con todos los santos, no ceso de dar gracias por vosotros, haciendo memoria de vosotros en mis oraciones,  para que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, os dé espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de él, alumbrando los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cuál es la esperanza a que él os ha llamado,”

 El cielo, la vida eterna, el regreso de Jesucristo, la Nueva Jerusalén, la morada de Dios.

 * Apocalipsis 21:1-7 Entonces vi un cielo nuevo y una tierra nueva, porque el primer cielo y la primera tierra habían desaparecido y también el mar. (2) Y vi la ciudad santa, la nueva Jerusalén, que descendía del cielo desde la presencia de Dios, como una novia hermosamente vestida para su esposo. (3) Oí una fuerte voz que salía del trono y decía: «¡Miren, el hogar de Dios ahora está entre su pueblo! Él vivirá con ellos, y ellos serán su pueblo. Dios mismo estará con ellos. (4) Él les secará toda lágrima de los ojos, y no habrá más muerte ni tristeza ni llanto ni dolor. Todas esas cosas ya no existirán más». (5) Y el que estaba sentado en el trono dijo: «¡Miren, hago nuevas todas las cosas!». Entonces me dijo: «Escribe esto, porque lo que te digo es verdadero y digno de confianza». (6) También dijo: «¡Todo ha terminado! Yo soy el Alfa y la Omega, el Principio y el Fin. A todo el que tenga sed, yo le daré a beber gratuitamente de los manantiales del agua de la vida. (7) Los que salgan vencedores heredarán todas esas bendiciones, y yo seré su Dios, y ellos serán mis hijos.

 Apocalipsis 21:9 Entonces uno de los siete ángeles que tenían las siete copas con las últimas siete plagas se me acercó y me dijo: «¡Ven conmigo! Te mostraré a la novia, la esposa del Cordero». (10) Así que me llevó en el Espíritu a una montaña grande y alta, y me mostró la ciudad santa, Jerusalén, que descendía del cielo, desde la presencia de Dios. (11) Resplandecía de la gloria de Dios y brillaba como una piedra preciosa, como un jaspe tan transparente como el cristal. (12) La muralla de la ciudad era alta y ancha, y tenía doce puertas vigiladas por doce ángeles. Los nombres de las doce tribus de Israel estaban escritos en las puertas.

 Apocalipsis 21:19  Los cimientos de la muralla de la ciudad estaban decorados con toda clase de piedras preciosas: el primero con jaspe, el segundo con zafiro, el tercero con ágata, el cuarto con esmeralda, (20) el quinto con ónice, el sexto con cornalina, el séptimo con crisólito, el octavo con berilo, el noveno con topacio, el décimo con crisoprasa, el undécimo con jacinto y el duodécimo con amatista. (21) Las doce puertas eran doce perlas, y cada puerta estaba hecha de una sola perla. La calle principal de la ciudad era de oro puro, como cristal transparente. (22)  No vi ningún templo en la ciudad, porque el Señor Dios Todopoderoso y el Cordero son su templo. (23)  La ciudad no necesita ni sol ni luna que la alumbren, porque la gloria de Dios la ilumina, y el Cordero es su lumbrera. (24)  Las naciones caminarán a la luz de la ciudad, y los reyes de la tierra le entregarán sus espléndidas riquezas. (25)  Sus puertas estarán abiertas todo el día, pues allí no habrá noche. (26)  Y llevarán a ella todas las riquezas y el honor de las naciones.

 “Dios quiere que sepas cuál es la esperanza a que has sido llamado”

 CONCLUSIÓN

 Col 3:1-4  Ya que han sido resucitados a una vida nueva con Cristo, pongan la mira en las verdades del cielo, donde Cristo está sentado en el lugar de honor, a la derecha de Dios. Piensen en las cosas del cielo, no en las de la tierra. Pues ustedes han muerto a esta vida, y su verdadera vida está escondida con Cristo en Dios. Y, cuando Cristo —quien es la vida de ustedes —sea revelado a todo el mundo, ustedes participarán de toda su gloria.

 Efesios 1:15-18 “Por esta causa también yo, habiendo oído de vuestra fe en el Señor Jesús, y de vuestro amor para con todos los santos, no ceso de dar gracias por vosotros, haciendo memoria de vosotros en mis oraciones,  para que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, os dé espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de él, alumbrando los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cuál es la esperanza a que él os ha llamado,”

 ¿Sabes cuál es tu esperanza?

 1ª Co 15:50-58 Lo que les digo, amados hermanos, es que nuestros cuerpos físicos no pueden heredar el reino de Dios. Estos cuerpos que mueren no pueden heredar lo que durará para siempre. Pero permítanme revelarles un secreto maravilloso. ¡No todos moriremos, pero todos seremos transformados! Sucederá en un instante, en un abrir y cerrar de ojos, cuando se toque la trompeta final. Pues, cuando suene la trompeta, los que hayan muerto resucitarán para vivir por siempre. Y nosotros, los que estemos vivos también seremos transformados. Pues nuestros cuerpos mortales tienen que ser transformados en cuerpos que nunca morirán; nuestros cuerpos mortales deben ser transformados en cuerpos inmortales. Entonces, cuando nuestros cuerpos mortales hayan sido transformados en cuerpos que nunca morirán, se cumplirá la siguiente Escritura: «La muerte es devorada en victoria. Oh muerte, ¿dónde está tu victoria? Oh muerte, ¿dónde está tu aguijón?». Pues el pecado es el aguijón que termina en muerte, y la ley le da al pecado su poder. ¡Pero gracias a Dios! Él nos da la victoria sobre el pecado y la muerte por medio de nuestro Señor Jesucristo. Por lo tanto, mis amados hermanos, permanezcan fuertes y constantes. Trabajen siempre para el Señor con entusiasmo, porque ustedes saben que nada de lo que hacen para el Señor es inútil.

 

¡¡MIRAD COMO SE AMAN!! Rafa Boix

684728

684728Juan 17:20-23  Mas no ruego solamente por éstos, sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos, para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste. La gloria que me diste, yo les he dado, para que sean uno, así como nosotros somos uno. Yo en ellos, y tú en mí, para que sean perfectos en unidad, para que el mundo conozca que tú me enviaste, y que los has amado a ellos como también a mí me has amado.

¿Qué estaríamos dispuestos a hacer para que la gente conociera a Jesús? Para que fuesen salvos.

- Evangelizamos de todas las formas posibles

- Gastamos dinero, fuerzas y energías.

- Realizamos cultos, vigilias donde buscamos ser llenos de Él, de su gloria para tener algo que dar.

Vamos a ver dos cosas que Jesús hizo para alcanzar un mismo propósito:

JESÚS ORÓ

- Mateo 6:5 Jesús no nos enseñó a predicar, o cómo preparar un sermón. Pero sí nos enseñó a orar. Nos enseñó a no orar como los hipócritas, a no hacer vanas repeticiones, sino a orar desde el corazón.-

- Mateo 6:9 vemos la oración del Padre Nuestro.

- Mateo 14:23 vemos a Jesús despidiendo a la multitud para retirarse sólo al monte a orar.

- Lucas 6:12 vemos a Jesús orando durante toda la noche para luego a la mañana siguiente escoger a los 12 apóstoles.

- Lucas 9:28 nos muestra que Jesús fue al monte a orar y se llevó a Pedro, Juan y Jacobo donde se transfiguró delante de ellos.

- Lucas 18:1 nos refirió parábolas sobre la necesidad de orar siempre sin desmayar usando la figura de una viuda y un juez injusto. Y también nos enseño a orar desde el corazón usando la figura de un publicano y un fariseo.

- Mateo 26:36 nos muestra a un Jesús en su hora más oscura orando en el Huerto de Getsemaní por la posibilidad de que pasara aquella copa.

- Mateo 26:53  cuando Jesús iba a ser arrestado, declara que podría si quisiera orar a su Padre y en un instante recibiría más de doce legiones de ángeles.

Rogar: Solicitar algo formalmente; Pedir algo con súplicas o con mucha humildad.”

POR LOS APÓSTOLES

Juan 17:20 “Mas no ruego solamente por éstos…”

¿A quién se estaba refiriendo? A los apóstoles. Jesús sabiendo que su hora había llegado para ir al Padre, decidió orar por los apóstoles, los discípulos que Él mismo había escogido y entrenado.

Oraba por Pedro, Juan, Jacobo, Andrés, Felipe, Bartolomé, Mateo, Tomás,  Jacobo hijo de Alfeo, Simón, Judas hermano de Jacobo.

  POR NOSOTROS

Juan 17:20 “sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos.”

El motivo de la oración de Jesús no sólo eran los apóstoles que hemos mencionado sino que hubo un motivo más que impulsó a Jesús a levantar sus ojos al cielo y comenzar a orar: “Por los que han de creer en mí…”

En Juan 17:20 vemos a Jesús orando con un propósito específico, con un fin determinado, con la idea de que Dios le concediera una petición. Jesús estaba orando no sólo por Pedro, Juan, Jacobo, Andrés y cada uno de los apóstoles. Jesús estaba orando por: Manuel, Vanesa, Luis, Alberto, Rosa, Griselda, Nelly, Richard, Salva.

Más no ruego solamente por éstos, sino por los que más adelante creerán en mí, por Rocío, Kino, Matías, Raquel, Andrés, Floraida y por cada uno de los que habéis creído en Jesús. Jesús estaba orando por los apóstoles y estaba orando por ti con un motivo específico:

POR NUESTRA UNIDAD

Juan 17:21 “para que todos sean uno;

Jesús nos enseñó en el Padre Nuestro a orar con propósito, no con palabrería, sino con dirección. Nos enseñó por medio del grano de mostaza a orar con fe  y sin dudar. A creer que Dios nos concedería lo pidamos.

Y ahora Jesús está orando con dirección, con propósito y con fe para que todos sean uno. Para que los apóstoles sean uno. A pesar de sus diferencias:

Andrés: El apóstol afable

En el evangelio figura como hermano de Pedro. Hombre de segunda clase: sonriente, amigable, cordial, sosegado. Se le menciona tres veces y cuando esto ocurre, lo vemos trayendo una persona a Jesús (Jn 1:40-41; 6:8-10; 12:22) Es el hombre de un solo talento, el de la amistad, de ganar almas para Cristo. Cristo lo escogió porque los hombres de un solo talento son imprescindibles en el reino.

Bartolomé: el apóstol visionario

Olvidadizo, extrovertido, visionario, místico, el hombre de otro mundo, soñador, se conducía como quién está enamorado. Estaba enamorado de una visión, de una persona, de un reino. Es el hombre sin engaño, sin hipocresía, sin tapujos. Así lo vemos en el momento de su elección: (Jn 1:43-51) Es el precursor de aquellos hombres que se han entregado totalmente a Dios.

Felipe: el apóstol práctico

Siempre cauteloso, con sumo cuidado, conquistaba el terreno poco a poco, lleno de sentido común, meticuloso. Felipe no busca a Jesús como otros discípulos; era demasiado práctico y no iba a creer en cualquier movimiento religioso. Fue Jesús el que buscó a Felipe. Lo encuentra en Galilea y le dice: Sígueme.  En sus conversaciones plantea cuestiones prácticas y exige respuestas también prácticas (Jn 6:7; 12:22; 14:6-11) La víspera de su muerte, Jesús lo reprocha porque aún no lo conoce y se le revela como “camino” para llegar al Padre.

Mateo: el apóstol rescatado

Hombre de mente ágil, buen estadista, matemático de gran talento, agudo, perspicaz, hábil. Se fija metas y llega a lograrlas. Publicano, recolector de impuestos, tenido por avaro, duro de corazón y corrompido. Jesús lo llama y la respuesta es cerrar los libros, salir de su trabajo, abandonar su caseta y de publicano y estafador pasa a ser discípulo y seguidor Cristo (Mt 9:9-13) Después de la resurrección se dedicó a predicar a los judíos y para ellos escribió el Evangelio.

Simón: el apóstol celoso

Pertenece a la secta de los Zelotes, partido político caracterizado por el fanatismo. Lucas lo llama Zelote (Lc 6:16) Quizá se decidió a seguir a Cristo abrigando la idea de un Mesías libertador, con la esperanza de una victoria política. Pero a medida que caminaba con Jesús, iba cambiando. Sus ambiciones políticas, se transforman en ambiciones pacíficas. Su mentalidad militar se transformó en mentalidad misionera. Hizo suyas las metas y motivos del Maestro. Mt 10:34; 26:52; 10:38

Santiago el mayor: El apóstol ambicioso

Era pescador y trabajaba con su padre. Jesús lo llamó hijo del trueno. Era de recia personalidad y temperamento ardiente. Esto explica su reacción con los samaritanos cuando no quisieron hospedar a Jesús (Lc 9:54) Fue el apóstol que con su hermano pretendió el primer puesto en el Reino (Mr 10:35-40) Así fueron los hombres que Jesús escogió: envidiosos, egoístas, codiciosos, pero en su reino Él les cambió el corazón. Santiago fue el primer apóstol que selló con su sangre la verdad de la religión cristiana (Hch 12:2)

Juan: El apóstol del amor

Está dotado de un espíritu sensible, pero era propenso al enojo, a la explosión; tenía mal genio, era irritable, impulsivo. Tuvo que recorrer un largo camino para hacerse amable. Era pescador y trabajaba con su padre; el negocio había prosperado pero Juan estaba intranquilo. Jesús lo encontró dispuesto a dejar la barca y a su padre, para ir en su compañía: (Mt 4:18-22) Estuvo junto a Jesús en los momentos de mayor intimidad y en los más amargos sufrimientos: (Jn 13:23-25; 19:25-27) Después de la resurrección, Juan siguió dando testimonio de Cristo con un amor enérgico y decidido: (Hch 4:13-22) Pasó su vida anunciando a los hombres el mandamiento del amor (Jn 13:34-35; 15:12-17) Sus últimos años los pasó en Efeso de donde escribió el Evangelio y las Epístolas. Desterrado por el emperador Domiciano y luego fue puesto en libertad. Murió en Efeso siendo de avanzada edad.

 

Pedro: El apóstol del riesgo

Gran pescador de Galilea. Impulsivo, impetuoso, extrovertido; había nacido para ser líder. Al llamarlo para el Reino, Cristo le dio el nombre de “Roca”; pero el evangelio nos muestra, que no actuó siempre como “Roca” (Mt 14:27-30; 16:21-23) Esta impulsividad lo lleva a responder de primero al Maestro, a tomar la iniciativa, a actuar en nombre de los doce: Mt 16:16; 14:28; Jn 21:16; Lc 5:4-11) Negó a su maestro pero su humildad lo libró de la desesperación Mr 14:27-31) Después de la  resurrección hace la triple profesión de fe y amor en su Maestro y Cristo lo confirma entonces como líder de su Iglesia: (Jn 21:15-17) Entregando la vida llega a realizar el nombre que le había dado su maestro: “Roca”. Murió crucificado en Roma.

Judas Tadeo: El apóstol constante

Hermano de Santiago el menor. En la última cena hizo una pregunta a Jesús. La respuesta que recibe se convierte para él en norma de vida (Jn 14:22-24) En la carta que escribe a los cristianos los exhorta a la fidelidad, a no dejarse llevar por falsas doctrinas.

Tomás: El apóstol de la duda

Fue el más pesimista, el más melancólico, el más áspero y por lo tanto el más terco de todos los discípulos. Miraba el mundo, los sufrimientos, la vida, con un extremo realismo. Era la encarnación de la duda. En tres momentos el Evangelio registra sus palabras y en ninguno de ellos se desmiente: Tomás es siempre el mismo abatido, escéptico, obstinado (Jn 11:16; 14:2-4; 20:24-29) Sólo después de la experiencia del resucitado, Tomás se transforma  y exclama en un profundo acto de fe: Señor mío y Dios mío.

Santiago el menor: el apóstol desconocido

Es el más desconocido de todos. Aparece en la lista de los doce, pero no más. Fue escogido para oír, andar y testificar. Es el símbolo de los millares de “nadies” que llegan a ser “alguien” por la elección de Dios.¿Podían ser más diferentes unos de otros? ¿A quién se le ocurre juntar a un Zelote anti Roma con un cobrador de impuestos? A un hombre temperamental como Pedro con alguien tan amoroso como Juan.

Pero Jesús ora por ellos y ora con dirección, con fe y con propósito y con la Esperanza de que sean uno.

Tertuliano: (160 – 220 d.C.) En su Apología contra los gentiles, Tertuliano nos ofrece un testimonio de primera mano sobre la vida de los primeros cristianos. Allí leemos que los paganos, admirados de la fraternidad que se entablaba entre los seguidores de Jesús, murmuraban envidiosos: “Mirad como se aman”. Sin duda, esta concepción de la iglesia como comunidad fundada en el amor, donde todos con sus flaquezas e imperfecciones tienen cabida, fue el fermento que facilitó la expansión de la fe. Y deberíamos preguntarnos, con espíritu crítico, si no habrá sido precisamente el decaimiento de este amor y la sustitución por el legalismo lo que ha determinado a la postre su retroceso.

Cada uno de nosotros, como los apóstoles, tenemos diferentes personalidades, temperamentos, cualidades. Tímidos, extrovertidos, vergonzosos, sociables y menos sociables. Con diferentes puntos de vista. De diferentes países, culturas, costumbres y entornos sociales.

Sólo a Jesús se le ocurriría juntar en un mismo cuerpo a Chilenos con Argentinos, Ecuatorianos, Bolivianos, Paraguayos, Colombianos, Españoles, Peruanos, etc. Tan diferentes unos de otros. Pero la oración de Jesús sigue siendo:

Mas no ruego solamente por éstos (los apóstoles), sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos (por nosotros), para que todos sean uno (para que todos seamos uno); como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros;

 1ª Corintios 12:18-27 Pero nuestro cuerpo tiene muchas partes, y Dios ha puesto cada parte justo donde él quiere. ¡Qué extraño sería el cuerpo si tuviera solo una parte! Efectivamente, hay muchas partes, pero un solo cuerpo. El ojo nunca puede decirle a la mano: <<No te necesito>>. La cabeza tampoco puede decirle al pie: <<No te necesito>>. De hecho, algunas partes del cuerpo que parecieran las más débiles y menos importantes, en realidad, son las más necesarias. Y las partes que consideramos menos honorables son las que vestimos con más esmero. Así que protegemos con mucho cuidado esas partes que no se deberían verse, mientras que las partes más honorables no precisan esa atención especial. Por eso Dios ha formado el cuerpo de tal manera que se les dé más honor y cuidado a esas partes que tienen menos dignidad. Esto hace que haya armonía entre los miembros a fín de que los miembros se preocupen los unos por los otros. Si una parte sufre, las demás partes sufren con ella y, si a una parte se le da honra, todas las partes se alegran. Todos ustedes en conjunto son el cuerpo de Cristo, y cada uno de ustedes es parte de ese cuerpo.

 Efesios 4:16 El hace que todo el cuerpo encaje perfectamente. Y cada parte, el cumplir con su función específica, ayuda a que las demás se desarrollen, y entonces todo el cuerpo crece y está sano y lleno de amor.

 PROPÓSITO DE LA UNIDAD

“para que el mundo crea que tú me enviaste.” Para que Cuenca crea que Cristo fue enviado por Dios necesitamos ser uno, buscar la unidad, por la cual Cristo oró tan fervientemente.

¿Quiere ver a Cuenca rendida a los pies de Cristo? Busquemos la unidad, seamos uno. Que Cuenca pueda decir: “Mirad como se aman” A pesar de ser tan diferentes, hay algo que los une.

 Pero Jesús no sólo se limitó a orar por nosotros, Jesús hizo algo más que orar.

NOS ENTREGÓ SU GLORIA

Juan 17:22  “La gloria que me diste, yo les he dado…”

¿A qué gloria se está refiriendo? ¿Qué es la gloria que Jesús recibió y que nos ha dado a nosotros?

En el v. 22 Jesús afirma que nos ha dado la misma “gloria” que su Padre le dio a él. ¿En qué consiste esta “gloria”? La expresión aparece varias veces en el evangelio de Juan, comenzando por el prólogo donde se afirma que “vimos su gloria” (1:14). Luego en Caná, al transformar el agua en vino, Jesús manifiesta su gloria (2:11). En más de una ocasión expresa que no busca la gloria de los seres humanos ni que tampoco la quiere recibir, sino que solamente busca la gloria de Dios (7:18; 8:50; 8:54; 12:43). Es una gloria que ha compartido con el Padre desde antes de la fundación del mundo (17:5). La palabra “gloria” (en griego doxa) puede significar la opinión o el juicio que se tiene de alguien, pero en el Nuevo Testamento suele vincularse con la idea del esplendor o la luz de Dios. Se trata de una adaptación del concepto hebreo de kabod, es decir, de la luz inefable que caracteriza la magnificencia y la perfección de Dios (ver 2 Co 3:7-8) así como de la shekinah o la presencia de Dios en la tierra acompañando a su pueblo (Ex 24:17). Jesús ofrece compartir esa gloria divina con cada uno de nosotros.

Es su favor como vemos en Lucas 2:40 y en 2:52. Es esa gloria manifestada en gracia, en favor como vemos en Juan 1:14. Es su complacencia como vemos en Mt 3:17 y en 17:5 Satisfacción, placer y contentamiento que resulta de algo.

 Jesús obtuvo ese favor, esa gracia, esa complacencia, esa gloria y lo hizo andando en una total rendición y obediencia al Padre, renunciando a todo lo que fuese pecaminoso, resistiendo a toda tentación.

Pero a nosotros Jesús nos lo ofrece gratuitamente: La Gloria que me diste, el favor, la complacencia por haber llevado una vida de obediencia y rectitud, yo se las he dado a ellos gratuitamente.

Sin hacer nada, sólo creyendo y recibiendo el sacrificio de Jesús obtenemos el favor de Dios, su Gracia, su contentamiento, su poder.

 ¿Para qué? ¿Cuál fue el propósito de que Jesús nos entregara su gloria? ¿Qué trataba de conseguir con darnos de esa gloria que el Padre le había dado? ¿Qué hiciéramos milagros? ¿Qué el mundo viera que somos especiales?

 PARA QUE SEAN UNO

Juan 17:22  La gloria que me diste, yo les he dado, para que sean uno, así como nosotros somos uno.

Jesús no sólo levantó sus ojos al cielo y rogó al Padre por nosotros, sino que nos entregó su gloria, su favor, su poder, el contentamiento de Dios para que SEAMOS UNO. PARA QUE VIVAMOS EN UNIDAD.

 La Gracia te hace ver que no eres mejor que tu hermano/a. Que somos diferentes, con diferentes habilidades y cualidades, pero todos pecadores. Ninguno merecemos el favor de Dios, pero Cristo nos lo otorgó gratuitamente para que al mirarnos hacia dentro podamos expresar: ¡¡Lo que soy, lo que tengo y lo que puedo hacer no es porque sea mejor o peor que tú, sino que es por su gracia!!

- Yo puedo declarar: Todo lo puedo en Cristo, pero tú también.

- Yo puede declarar: Soy más que vencedor en todo. Pero tú también.

- Puedo amar a alguien sin conocerlo porque el Espíritu Santo me capacita, y tú también.

Gálatas 2:20  He sido crucificado con Cristo, y ya no vivo yo sino que Cristo vive en mí. Lo que ahora vivo en el cuerpo, lo vivo por la fe en el Hijo de Dios, quien me amó y dio su vida por mí.

  PARA QUE EL MUNDO CONOZCA

Juan 17:23  Yo en ellos, y tú en mí, para que sean perfectos en unidad, para que el mundo conozca que tú me enviaste, y que los has amado a ellos como también a mí me has amado.

 Una vez más, le pregunto ¿Quiere ver Cuenca para Cristo? ¿Su vecino para Cristo? ¿Sus amigos para Cristo? Viva en unidad. Acepte las diferencias de su hermano. Amelo tal y como es. No se crea mejor o mayor. Y Cuenca conocerá que Cristo es el Señor.

 CONCLUSIÓN

Juan 13:34-35  Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros. En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros.

Fue en ese contexto de unidad de la primera iglesia que Dios añadía cada día los que habían de ser salvos.

Hechos 2:41-47  Así que, los que recibieron su palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel día como tres mil personas. Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones. Y sobrevino temor a toda persona; y muchas maravillas y señales eran hechas por los apóstoles. Todos los que habían creído estaban juntos, y tenían en común todas las cosas;  y vendían sus propiedades y sus bienes, y lo repartían a todos según la necesidad de cada uno. Y perseverando unánimes cada día en el templo, y partiendo el pan en las casas, comían juntos con alegría y sencillez de corazón,  alabando a Dios, y teniendo favor con todo el pueblo. Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos.

Que el mundo pueda decir de nosotros: “Mirad como se aman”.

Efesios 4:16 El hace que todo el cuerpo encaje perfectamente. Y cada parte, el cumplir con su función específica, ayuda a que las demás se desarrollen, y entonces todo el cuerpo crece y está sano y lleno de amor.

Jesús Oró por nosotros y además nos dio su Gloria, su Gracia y su Favor con el propósito de que SEAMOS UN SOLO CUERPO SANO Y QUE SE REPRODUCE.

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