Jesús lloró

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Jesús lloró

Poh Fang Chia

Estaba ensimismada en un libro, cuando una amiga se inclinó para ver qué leía. Casi al instante, retrocedió y, mirándome, dijo: «¡Qué título más tenebroso!».

Estaba leyendo El féretro de cristal, un cuento de los Grimm, y la palabra «féretro» la perturbó. A casi nadie le gusta que le recuerden que es mortal, pero lo cierto es que, de mil personas, mil morirán.

La muerte siempre genera una respuesta emocional intensa. Jesús mostró emociones profundas en el funeral de un querido amigo. Cuando vio a María, cuyo hermano acababa de morir, «se estremeció en espíritu y se conmovió» (Juan 11:33).

¿Qué fue lo que conmovió a Jesús? Probablemente, el pecado y sus consecuencias. Dios no creó un mundo lleno de enfermedad, sufrimiento y muerte, pero el pecado entró en el mundo y arruinó el hermoso plan divino.

El Señor Jesucristo nos acompaña en nuestro dolor, llora con nosotros cuando estamos tristes (v. 35). Pero, además, Él derrotó el pecado y la muerte al morir en nuestro lugar y resucitar de los muertos (1 Corintios 15:56-57).

Jesús promete: «el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá» (Juan 11:25). Los que creemos en Cristo disfrutamos de comunión con Él ahora y aguardamos con ansias la eternidad a su lado, donde no habrá lágrimas, dolor, enfermedad ni muerte.

“Tener una respuesta lista

“Tener una respuesta lista”

¿Has tenido una mala semana? A todos nos ha pasado, y a veces una semana mala se puede convertir en un mes malo. La pregunta más importante es: ¿Sientes que puedes compartir las buenas nuevas de Jesús, aún cuando tu vida parece un caos? Tal vez has fallado en un examen, el carro no te encendió y ya llevas tres semanas sin poder pagar el alquiler de tu vivienda. ¿Cómo respondes a esta situación? El mensaje no es, que si eres Cristiano no te van a ocurrir cosas malas, sino más bien que Dios usará esas malas circunstancias para tu bien y para Su gloria (Romanos 8:28-29).

Cuando tus amigos y familiares vean que tu vida está trastornada pero que tú no estás atormentado, ellos van a rascar sus cabezas y dirán: “¿Cómo es que puedes sonreír aún y cuando todo te está saliendo tan mal?” o tal vez respondan con un simple comentario como: “Me gustaría poder manejar las cosas como tú lo haces.” Ese es el momento en el que debes tener esa “respuesta lista”. 1ª de Pedro 3:15 habla acerca de la verdad sencilla y simple acerca de tu fe, Dios y tu futuro. ¡Tus circunstancias difíciles pueden ser una oportunidad para predicar el evangelio!

Tal vez estás esperando la “oportunidad perfecta” para compartir tu fe. Pero en Mateo 28:19, Jesús le dice a sus discípulos que vayan y mientras van, que hagan discípulos. Esto significa que mientras tu estás en el súpermercado, trabajando y sí, hasta cuando estás pasando por circunstancias difíciles, debes compartir la esperanza que tenemos en Jesucristo con todos a tu alrededor. Los momentos del día a día por los que atravesamos, son oportunidades para que los que aún no creen en Jesús, miren nuestras vidas y se asombren, nos pregunten y nosotros tengamos lista la respuesta de nuestra esperanza.

Tal vez te estés preguntando cómo Dios puede usar tu vida y tu historia para llevar a otros a Cristo. El video de hoy habla de personas tratando de buscar amor, prueba enviárselo a alguien que tu sabes que necesita experimentar el amor de Dios.

¿ESTÁ USTED EN CRISTO? ¿SEGURO?

Imagen1

2ª Corintios 5:11-21

  2Co 5:17  De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.

ESTAR EN CRISTO

De modo que si alguno está en Cristo, (Otras traducciones: pertenecer a Cristo NTV; estar unido a Cristo DHH)

¿Qué significa estar en Cristo? Le diré lo que no significa:

– Estar en Cristo no tiene que ver con creer en Él de una manera intelectual o superficial.

Cuando Jesús caminó por esta tierra, muchos demonios declararon que Él era el Cristo:

Lucas 4:41  También salían demonios de muchos, dando voces y diciendo: Tú eres el Hijo de Dios. Pero él los reprendía y no les dejaba hablar, porque sabían que él era el Cristo.

Mateo 8:29  Y clamaron diciendo: ¿Qué tienes con nosotros, Jesús, Hijo de Dios? ¿Has venido acá para atormentarnos antes de tiempo?

Santiago 2:19  Tú crees que Dios es uno; bien haces. También los demonios creen, y tiemblan.

Estar en Cristo no tiene que ver con venir a la Iglesia, ni tiene que ver con aprenderse algunos coritos o memorizar algunos versículos.

De modo que si alguno está en Cristo… ¿Está alguno en Cristo? ¿Cómo sabemos que alguien está en Cristo?

Mark Driscoll dijo: “Puedes haber sido bautizado en la iglesia, criado en la iglesia, y servido en la iglesia, Puede que también te hayas casado en la iglesia, muerto en la iglesia, haber sido velado en la iglesia y aun así, levantarte en el infierno, en el caso que hayas estado en la iglesia y no en Cristo.”

No le pregunto si usted cree en Cristo. No le pregunto si usted ve necesario venir a la Iglesia. No le pregunto si usted cree que esto es Palabra de Dios. No le pregunto si usted ora, ayuna o lee la Biblia. Lo que le estoy preguntando es ¿Estás en Cristo? ¿O estás en el mundo o estás en Cristo? ¿Estás en el pecado o estás en Cristo? ¿Estás en Cristo o no estás?

Nadie puede servir a dos señores, no puedes servir a Cristo y servirte a ti mismo o al mundo o a tu carne ¿Por qué? pues menospreciará a uno y amará al otro, o querrá mucho a uno y despreciará al otro (Mt 6:24).

Amar al mundo o a nuestro pecado nos hace menospreciar a Cristo, despreciarlo a Él y a todo lo que Él ha hecho por ti y por mi.

Estar en Cristo es un término griego que denota posición fija en cuanto a lugar, tiempo o estado.

Estar en Cristo es seguridad de salvación. Es como Pablo dice a los Colosenses:

Col 2:7  arraigados y sobreedificados en él

Arraigar según el diccionario, significa: Echar raíces, hacerse muy firme y difícil de extinguir o extirpar algo; Establecerse; radicarse en un lugar.

Estar en Cristo significa que usted es plenamente consciente de que ha sido salvado por Cristo, salvado no sólo de la condenación o del infierno, sino salvado del pecado, de la esclavitud en la que antes vivía, salvado de su antigua manera de vivir, salvado de los vicios, de las mentiras y de todo aquello que le separaba de Dios.

Paul Washer: “Todo aquel que dice que Dios le ha salvado y sigue viviendo como vivía antes, , le pregunto, ¿Dios lo salvó de qué?”.

Leonard Ravenhill dijo: “Si yo le preguntara ¿Usted fue salvado? Usted dice: Sí, soy salvado ¿Cuándo? Así, y así, fui bautizado y… ¿Ha sido salvado? ¿De qué ha sido salvado, del infierno? ¿Ha sido salvado de la amargura? ¿Ha sido salvado de la lujuria? ¿Ha sido salvado de hacer trampa? ¿Ha sido salvado de estar mintiendo? ¿Ha sido salvado de los malos modales? ¿Ha sido salvado de la rebelión contra sus padres? ¡Vamos! ¿De qué ha sido usted salvado?

Estar en Cristo, es estar en libertad y no en esclavitud (Jn 8:32); es no andar en tinieblas sino en la Luz (Jn 8:12); estar en Cristo es dejar de beber de fuentes que no sacian y saciarse solamente del Agua Viva (Jn 4:10-11); estar en Cristo es haberse despojado del viejo hombre viciado de los deseos engañosos y estar vestidos del nuevo hombre creado según Dios (Ef 4:22-23) Estar en Cristo es buscar las cosas de arriba (Col 3:1); Estar en Cristo es hacer morir lo terrenal en nosotros (Col 3:5)

¿Estás en Cristo?

NUEVA CRIATURA

2ª Corintios 5:17 “De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es…”

Si usted está en Cristo, es una nueva criatura, una nueva persona, una nueva creación.

Nueva: Diccionario: Recién creado; distinto o diferente de lo que antes había o se tenía; que está en poco o nada usado, en oposición a viejo; renovado o fortalecido.

Si alguno está en Cristo se convierte en alguien distinto, diferente a como antes era, no en cuanto a personalidad sino en cuanto a su manera de pensar, en cuanto a su manera de hablar, en cuanto a su manera de ver las cosas o de hacerlas. Pero sobre todo en cuanto a su manera de ver y de tratar con el pecado.

No puede pretender haber sido salvado por Cristo y continuar haciendo todo como si nada hubiera ocurrido. Usted es una nueva criatura, persona o creación.

Ser una nueva criatura es el resultado de estar en Cristo.

Rom 8:2  Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte.

Ser una nueva criatura como resultado de estar en Cristo significa que ya no es esclavo del pecado. Usted ha sido hecho libre, si es que está en Cristo.

Rom 8:5  Porque los que son de la carne piensan en las cosas de la carne; pero los que son del Espíritu, en las cosas del Espíritu.

Ser una nueva criatura como resultado de estar en Cristo, significa que ya piensa en las cosas de la carne, en el pecado, en lo que antes le gustaba o le atraía, si es que está en Cristo.

Rom 8:6  Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz.

Ser una nueva criatura como resultado de estar en Cristo, significa que ya no se ocupa de la carne o de alimentar los apetitos carnales, sino que ahora se deleita en lo que agrada a Dios, si es que está en Cristo.

Romanos 8:9  Mas vosotros no vivís según la carne, sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros. Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de él.

Ser una nueva criatura significa que he sido santificado (1ª Co 6:11).

Ser una nueva criatura es el resultado de haber muerto con Cristo (Col 2:20); haber sido crucificado con Cristo (Ro 6:6); y haber resucitado con él (Col 3:1).

Efesios 2:1-3 Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados, en los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia, entre los cuales también todos nosotros vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás.

Si usted sigue practicando los antiguos pecados, usted no es una nueva criatura y por lo tanto no está en Cristo. Anduvimos en esos pecados en otro tiempo, ¡¡Pero ya no, si soy nueva criatura!! Seguíamos la corriente de este mundo ¡¡Pero ya no si soy nueva criatura!! Vivíamos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne ¡¡Pero si soy nueva criatura, ya no!! Hacíamos la voluntad de la carne y de los pensamientos ¡¡Pero no ahora si es que soy nueva criatura!! Éramos por naturaleza hijos de ira, ¡¡pero ya no si es que estoy en Cristo!!

LAS COSAS VIEJAS PASARON

2ª Corintios 5:17 “De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron…”

Las cosas viejas son el contraste con lo nuevo. No puedo pretender ser una nueva criatura y andar en lo viejo. Se supone de alguien que está en Cristo y que ha sido hecho nueva criatura, que ya dejó las cosas viejas atrás.

NTV: La antigua vida ha pasado

Sinónimos de viejo: arcaico, anticuado, antiguo, rancio, fósil, lejano, gastado, estropeado, deslucido, usado, destartalado.

Todos queremos el vino nuevo, la nueva vida, nuevas oportunidades, el nuevo pacto, las coas nuevas de Dios, pero Jesús mismo dijo:

Mat 9:16-17 »Además, ¿a quién se le ocurriría remendar una prenda vieja con tela nueva? Pues el remiendo nuevo encogería y se desprendería de la tela vieja, lo cual dejaría una rotura aún mayor que la anterior.»Y nadie pone vino nuevo en cueros viejos. Pues los cueros viejos se reventarían por la presión y el vino se derramaría, y los cueros quedarían arruinados. El vino nuevo se guarda en cueros nuevos para preservar a ambos.

Que las cosas viejas, la antigua manera de vivir, la práctica del pecado haya quedado atrás es un resultado de ser una nueva criatura y de estar en Cristo.

“Si alguno no está en Cristo, no es una nueva criatura, y las cosas viejas no han pasado, sino que continúan practicándose.”

Las cosas viejas pasaron o deberían de haber pasado. Significa que las cosas viejas, tus antiguos hábitos, los pecados en los cuales andabas, pasarán cerca de ti, pero tienes que dejarles pasar, ignorarlos como si nunca hubieran formado parte de tu vida.

TODAS SON HECHAS NUEVAS

2ª Co 5:17  De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.

Una nueva criatura es alguien o algo que no ha sido usado. Algo que no ha sido deteriorado. Significa que Dios te da la oportunidad de empezar de nuevo, de nacer de nuevo (Jn 3:8). Significa que Dios borra todos los pecados que has cometido, todos tus errores, todas tus faltas y puedes presentarte delante de Dios como si nunca hubieras pecado.

Estar en Cristo, es ser una nueva criatura, es haber muerto y haber abandonado las cosas viejas, es que las cosas viejas no sólo ya no las practicas, sino que las que practicaste, ya han sido borradas. Que todo haya sido hecho nuevo, significa que Cristo tomó tu lugar, te justificó como dice Ro 5:1 y cuando te presentas delante de Dios, Él te ve como si viera a Jesús mismo. Alguien nuevo, justo, santo, no manchado por el pecado.

Gn 1 dice que Dios creó el mundo, y el mundo estaba desordenado y vacío. Y las tinieblas cubrían la faz del abismo.

La palabra desorden y vacía aquí en hebreo significa “desolado, ruina indistinguible”. ¿Cree que un Dios de orden creó algo arruinado, desolado, desordenado? Esto es una representación de lo que ocurrió en nuestra vida.

Ecl 7:29  He aquí, solamente esto he hallado: que Dios hizo al hombre recto, pero ellos buscaron muchas perversiones.

El hombre y la mujer fueron creados a imagen y semejanza de Dios (Gn 1:26) con el propósito de que anduvieran en bendición y disfrutando de la vida que Dios les había regalado.

Pero decidiendo pecar voluntariamente y así desobedecer a Dios rompieron la comunión que tenían con Dios y dieron lugar a la muerte física, emocional y espiritual.

Desde ese mismo momento Dios ideó un plan para redimir al ser humano con el propósito de que este volviera a disfrutar de la vida que Dios tiene para él. Escogió a hombres y mujeres para crear un pueblo, los liberó de la esclavitud una y otra vez, los llevó a una tierra bendecida para que le sirvieran. Levantó sacerdotes, jueces y profetas para guiarlos.

Cuando todo esto no era suficiente, envió a Jesucristo, su propio hijo, Dios mismo hecho carne, para que viviera entre nosotros, nos enseñara a amar y servir a Dios de la manera adecuada, y amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos. Sin haber hecho nada malo, murió en la cruz tomando nuestro lugar y nuestra culpa anulando nuestra lista de pecados que nos condenaban. Nos dio vida cuando estábamos muertos, nos dio libertad cuando éramos esclavos, nos justificó delante de Dios Padre, nos dio autoridad sobre el pecado, sobre la muerte, sobre la enfermedad y sobre el diablo. Nos entregó al Espíritu Santo para darnos victoria y asegurarnos que nunca volveremos a caer en los antiguos pecados.

Y ahora, después de que Dios ha hecho todo esto por nosotros aún cuando no lo merecíamos, nosotros pretendemos querer vivir en antiguos pecados, por los cuales Cristo fue crucificado. Queremos pretender estar en Cristo viviendo y practicando cosas que Dios aborrece. Pretendemos ser nuevas criaturas, practicando viejos hábitos.

CONCLUSIÓN

2ª Corintios 5:17  De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.

2ª Co 5:9-11 Así que, ya sea que estemos aquí en este cuerpo o ausentes de este cuerpo, nuestro objetivo es agradarlo a él. Pues todos tendremos que estar delante de Cristo para ser juzgados. Cada uno de nosotros recibirá lo que merezca por lo bueno o lo malo que haya hecho mientras estaba en este cuerpo terrenal. Dado que entendemos nuestra temible responsabilidad ante el Señor, trabajamos con esmero para persuadir a otros.

Mi propósito como pastor, predicador no es callar su conciencia diciéndole: ¿Ama usted a Cristo? Adelante, siga pecando, Dios le ama.

Mi función es hacerle saber que Dios le ama tanto que le da la oportunidad de abandonar su antigua vida de pecado. Que Dios le ofrece una vida eterna con Cristo. Pero que si usted decide no abandonar sus pecados y decide andar en cosas que Dios aborrece, Cristo no tendrá nada que ver con usted, no le salvará, ni le justificará y tendrá que presentarse un día delante de Dios y dar cuenta por todo lo que voluntariamente y con conocimiento hizo aún sabiendo que no estaba bien.

Decida hoy creer en Cristo, estar en Cristo y abandonar todo lo que forma parte de su antigua vida. Abrace lo nuevo de Dios y conviértase en una nueva criatura.

CINCO COSAS QUE DEBEN DESAPARECER DE LAS IGLESIAS PENTECOSTALES

José Daniel Montañez Lead Pastor, Central Church of God / Iglesia de Dios Central

Cinco cosas que deben desaparecer de las iglesias pentecostales

April 8, 2016 • 58.022 Views • 23 Likes •25 Comments

Cinco cosas que deben desaparecer de las iglesias pentecostales

Por: José Daniel Montañez, D.Min.

Todos tenemos la responsabilidad de contribuir a la edificación de iglesias saludables. Jesucristo nos ha invitado a ser sus colaboradores en el ministerio. Según hemos sido formados y nutridos por Dios, a través de la iglesia, también tenemos la obligación de fomentar el bienestar espiritual del Cuerpo del que somos parte. Por eso, comparto cinco cosas que deben desaparecer de las iglesias pentecostales para que seamos iglesias más saludables.

Sermones sin contenido bíblico – La predicación dinámica y la entrega con gran pasión deben ser gobernadas por el imperativo del contenido bíblico. Sin la exposición, interpretación y aplicación adecuada del texto bíblico, la predicación puede ser emocionante pero sin trascendencia. Se puede volver un instrumento de manipulación y hasta servir para la glorificación del exponente. Solo la Palabra de Dios tiene el poder de transformar y traer vida. ¡Confiemos en su eficacia!

 Fingimiento de la manifestación del Espíritu Santo – La presencia del Espíritu en la iglesia es una promesa cumplida y sus manifestaciones son muchas y muy diversas. Siendo que el Espíritu es invisible, anhelamos maneras tangibles de percibir su presencia. Cuando esas manifestaciones no se dan, de modo que llenen expectativas previas, existe la tendencia a forzar o hasta fingir tal manifestación. Esto, no solo es engañoso sino que es un pobre sustituto de la verdadera experiencia pentecostal. Tales expectativas deben rendirse al Espíritu para que su presencia autentica sople y haya genuina edificación.

 Sentimiento anti-educacional– Este sentimiento parece ser producto del temor a lo desconocido y se acentúa por una visión limitada de la obra de Dios en el mundo. El rechazo a la educación tiene distintas manifestaciones y algunas son muy sutiles. El énfasis en la inminente venida del Señor o en la necesidad urgente de obreros para la mies hace que la formación bíblica, teológica, ministerial y/o profesional descienda en prioridad. También, los pocos recursos asignados por las iglesias y denominaciones a los programas de educación nublan la importancia de este imperativo. Aunque esto ha venido cambiando, es necesario seguir avanzando.

 Énfasis en la apariencia exterior – Por muchos años, el cambio en apariencia externa ha sido visto como el resultado inminente de una transformación interior. Aunque esto puede ser cierto en algunos casos, la generalización nos puede llevar a un gran error. Hay gente que cambia su manera de vestir y de peinarse pero su corazón y su mente no han cambiado. Es más fácil afeitarse la barba y cortarse el cabello que someter la vida a la voluntad de Dios. Una vez más, hacer hincapié en los que podemos ver nos lleva al mal juicio. Por lo tanto, el énfasis debe ser en la urgente prioridad de que cada persona reciba de Dios un cambio real y transcendente.

Separatismo del cuerpo de Cristo – El falso sentido de superioridad espiritual lleva a considerar a otros hermanos y hermanas en Cristo inferiores en la fe. Se piensa que ellos no tienen el evangelio completo, son fríos o están muertos. Como resultado, solo lo que tiene el sello de “pentecostal” es aceptable. Esto fomenta una gran división en el Cuerpo de Cristo. Aunque esto puede ser históricamente la reacción al desprecio que recibió el movimiento pentecostal en sus comienzos, es tiempo de sanar y de madurar. El desafío es a ser proactivos y ver más allá de nuestro propio campamento. Dios está haciendo cosas maravillosas en medio de su pueblo. ¡A unidad nos ha llamado el Señor!

 En los 36 años que llevo predicando el evangelio nunca he estado más entusiasmado al ver lo que Dios está haciendo entre las nuevas generaciones de pentecostales y de otras tradiciones cristianas. Hoy, nos toca a creyentes, líderes y pastores hacer nuestra humilde contribución para que nuestro movimiento se mantenga real, efectivo, y relevante para las generaciones emergentes hasta la venida del Señor.

 
Written by

José Daniel MontañezLead Pastor, Central Church of God /

Estudio cardiológico

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13 de abril de 2016

Estudio cardiológico

Joe Stowell

Cuando viajaba diariamente en tren mientras vivía en Chicago, siempre cumplía el «código de conducta implícito», como no conversar con un desconocido sentado a tu lado. Para alguien como yo para quien nadie es extraño, esto era difícil. ¡Me encanta hablar con desconocidos! Aunque cumplía con lo establecido, me di cuenta de que pueden descubrirse cosas sobre la gente por la sección que lee en el periódico. Entonces, observaba para ver dónde lo abría primero: ¿negocios, deportes, política, actualidad? La elección revelaba su interés.

Nuestras elecciones son siempre reveladoras. Sin duda, Dios no necesita ver qué escogemos para saber lo que hay en nuestro corazón, pero lo que ocupa nuestro tiempo y atención lo manifiesta. Como dijo Jesús: «Porque donde está vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón» (Lucas 12:34). Al margen de lo que queramos que el Señor piense de nosotros, la verdadera condición de nuestro corazón se evidencia en cómo usamos nuestro tiempo, dinero y talentos. Cuando los invertimos en cosas que a Él le importan, demostramos que estamos a tono con su corazón.

El corazón de Dios está con las necesidades de la gente y en la extensión de su reino. ¿Qué les dicen tus elecciones al Señor y a los demás?

“¿Qué dice la Biblia acerca del legalismo?”

Pregunta Cristiana: “¿Qué dice la Biblia acerca del legalismo?”

Por Pastor Carlos Vargas Valdez
Respuesta: La palabra “legalismo” no se encuentra en la Biblia. Es un término que usan los cristianos evangélicos para describir una posición doctrinal enfatizando un sistema o reglas y reglamentos, para alcanzar tanto la salvación como el crecimiento espiritual. Los legalistas creen que es necesaria la estricta adherencia literal a esas reglas y reglamentos. Doctrinalmente, es una posición esencialmente opuesta a la gracia. Aquellos que sostienen una postura legalista, pueden fallar aún en ver el propósito real de la ley, especialmente el propósito de la Ley de Moisés en el Antiguo Testamento, el cual es el ser nuestro “ayo” o “tutor” para traernos a Cristo. (Gálatas 3:24).

Respecto a nuestra disposición, el legalismo es lo opuesto a ser compasivo, y así tenemos que aún los creyentes pueden ser legalistas. En vez de eso, somos enseñados a ser misericordiosos unos con otros. “Recibid al débil en la fe, pero no para contender sobre opiniones.” (Romanos 14:1). Tristemente, existen aquellos que se sienten tan seguros acerca de su posición escatológica, que te excluirán de su círculo, antes de permitirte que expreses otra opinión. Eso, también, es legalismo. Muchos creyentes legalistas de hoy, cometen el error de demandar solidaridad incondicional a sus propias interpretaciones bíblicas, y aún a sus propias tradiciones. Por ejemplo, hay aquellos que sienten que para ser espirituales, uno simplemente debe evitar el tabaco, las bebidas alcohólicas, los bailes y el cine, etc. La verdad es que el evitar esas cosas no es ninguna garantía de espiritualidad.

Para evitar caer en la trampa del legalismo, podemos comenzar por asirnos firmemente a las palabras del apóstol Juan, “Pues la ley por medio de Moisés fue dada, pero la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo.” (Juan 1:7), y recordar el ser misericordiosos, especialmente hacia nuestros hermanos y hermanas en Cristo. “¿Tú, quién eres, que juzgas al criado ajeno? Para su propio señor está en pie, o cae; pero estará firme, porque poderoso es el Señor para hacerle estar firme.” (Romanos 14:4). “Pero tú, ¿por qué juzgas a tu hermano? O tú también, ¿por qué menosprecias a tu hermano? Porque todos compareceremos ante el tribunal de Cristo.” (Romanos 14:10).

Aquí es necesaria una palabra de precaución. Mientras que necesitamos ser misericordiosos unos con otros y tolerantes sobre desacuerdos y asuntos disputables, no podemos aceptar la herejía. Somos exhortados a contender por la fe que una vez nos fue confiada a los santos (Judas 1:3). Si recordamos estos lineamientos y los aplicamos en amor y misericordia, no caeremos ni en el legalismo ni en la herejía. “Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios; porque muchos falsos profetas han salido por el mundo. En esto conoced e Espíritu de Dios: Todo espíritu que confiesa que Jesucristo ha venido en carne, es de Dios; y todo espíritu que no confiesa que Jesucristo ha venido en carne, no es de Dios, y este es el espíritu del anticristo, el cual vosotros habéis oído que viene y que ahora ya está en el mundo.” (1 Juan 4:1-3).