IGLESIA MANANTIAL DE VIDA CUENCA

Benditas serán en ti todas las familias de la tierra (Génesis 12:3)

FUEGO DEL ESPÍRITU SANTO

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FUEGO DEL ESPÍRITU SANTO
Fuego: “Calor y luz producidos por la combustión.”
El fuego se utiliza para:
– Quemar – Calentar – Cocinar – Iluminar – Purificar, fundir, etc.
* En la Biblia el fuego aparece 428 veces
¿Has presenciado alguna vez un incendio? ¿Has tenido alguna experiencia con el fuego?

EL FUEGO EN LA BIBLIA
ANTIGUO TESTAMENTO
Para Abraham:
– El fuego era la confirmación de un Pacto entre él y Dios.
– Más tarde el fuego le recordaría el día en el que Dios le pidió el mayor sacrificio. (Gn. 15 y 22)
Para Moisés:
– Significaba su primer encuentro con Dios (en la Zarza), su llamamiento, la confirmación o el comienzo de su ministerio.
– Más tarde el fuego le recordaría la intimidad con Dios en la montaña que ardía, un nivel más alto de comunión con Dios. (Ex. 3 y 19)
Para Lot:
– El fuego le recordaba a Juicio, a tomar a Dios en serio, a no jugar con el pecado (Gn.19)
Para Israel:
El fuego les hacía recordar la protección en el desierto con la columna de fuego (Ex. 13)
Para Aarón y sus hijos:
El fuego era un recuerdo de juicio, de no jugar con lo santo, con el ministerio, de tomarse las cosas de Dios en serio (Lev. 10)
Para Elías:
– El fuego era un recordatorio de que no siempre Dios está detrás de las manifestaciones (1ª R. 19) De que Dios se mueve como quiere.
– Pero también le recordaba el respaldo de Dios, la confirmación de Dios estaba con él, de que Dios siempre está dispuesto a responder (1ª R. 18)
Para el pueblo de Israel:
El fuego estaba relacionado con la idolatría, con el sacrificio humano, de niños a Moloc.
Para Nehemías:
El fuego era un recordatorio de su visita a Jerusalén después del cautiverio, del juicio de Dios sobre su pueblo.
Para Job:
Significaba que en un momento lo podía perder todo. (Job 1)
Para Isaías:
Ver el fuego le recordaba su encuentro con la santidad de Dios. Para él, el fuego era sinónimo de purificación, de temor de Dios, de reconocimiento de su pecado, de disposición al ministerio y que Dios se toma en serio cuando le decimos “heme aquí”. (Is. 6)
Para Jeremías:
– El fuego era la prueba.
– Pero también le recordaba a la Palabra de Dios metida en sus huesos, el no poder callar, la pasión por Dios, por su Palabra, su justicia. (Jer. 20 y 23)
– Igual que a Nehemías, el fuego le recordaba a advertencia, a juicio, a que Dios cumple su Palabra, a que su paciencia a veces se agota (Lamentaciones)
Para Ananías, Misael y Azarías:
El fuego era un recuerdo de la oposición, de la prueba, pero también de la fidelidad de Dios, de su protección, su cobertura. (Dn. 3)

NUEVO TESTAMENTO
En el Nuevo Testamento, el fuego estaba relacionado con:
Juicio – Infierno – Sacrificios –
Pero también estaba relacionado con personas:
Juan el Bautista:
Fue comparado por Jesús con una Antorcha que arde y alumbra (Jn. 5:35)
Jesús:
Fue comparado con Elías, Jeremías y Juan el Bautista porque los tres eran hombres de fuego, de pasión. El fuego para Jesús estaba relacionado con el celo que le consumía al ver la casa de Dios (Mt. 16 y Jn. 2:17)
Para Juan y Santiago, hijos de Zebedeo o hijos del trueno:
El fuego era un juego peligroso (Lc. 9:54)
Para los discípulos del camino de Emaús:
El fuego les hacía recordar su encuentro con Jesús resucitado, como la Palabra les hacía arder el corazón. La pasión, lo que sucede cuando te acercas a gente de fuego, gente que arde para Dios (Lc. 24:32)
Para Pedro:
El fuego le traía recuerdos amargos cuando negó a Jesús mientras se calentaba en la hoguera del patio.
– Pero también el fuego para él le hacía recordar cuando Jesús le perdonó, le restauró mientras Jesús cocía un pez en el fuego. (Lc. 22:54 y Jn. 21)
– Más adelante para Pedro, el fuego tomaría un nuevo significado: “El Poder del Espíritu Santo” (Hecho 2)

EL FUEGO DEL ESPÍRITU SANTO
JUAN EL BAUTISTA
– Quién mejor describe a Juan el Bautista es el evangelista Lucas cuando dice:
“Sería lleno del Espíritu Santo aún desde el vientre de su madre” (Lc. 1:15)
– También en Lucas 1:17 dice que el espíritu de Elías (el profeta del fuego) sería el que estaría sobre la vida de Juan el Bautista.
– Luego sería Jesús quien hablaría de Juan diciendo que: “Que era un antorcha que ardía y alumbraba.” (Jn. 5:35)

ARDÍA
Gr.: Kaio: “incendiar, encender, quemar, luz”
– Misma palabra que aparece en Hebreos 12:18
• Ardía en Pasión por:
– Dios – el Reino – la gente – por causa del pecado y la justicia de Dios.
• No podía callar al ver el pecado, la hipocresía y exhortaba a:
– Saduceos, Fariseos, publicanos, soldados y al mismo rey Herodes.
• Ardía en pasión como Jeremías (Jer. 20:9)
• Si no oro por avivamiento me quemo por dentro.
• Si no predico santidad, hambre por la Justicia, pasión por Dios, por ver su Gloria, arrepentimiento, me quema por dentro, como a Jeremías.
Juan ardía, era un hombre de fuego porque fue bautizado por el Espíritu Santo, con Fuego, fuego que enciende, que aviva, consume.

Arder: “Incendiar”: Incendia a otros, los atrae, los motiva, los mueve, provoca cambios donde va.
• ¿Dónde predicaba Juan? En el desierto, no en plazas públicas ni grandes hoteles o estadios, pero la gente venía a él. ¿De dónde?
– Jerusalén
– Toda Judea
– Toda la provincia de alrededor del Jordán: Perea, Gadara, Betsaida, Gergesa.
A John Wesley le preguntaron: “¿Cómo puedo hacer para que la gente venga a escucharme predicar? Si el predicador está ardiendo, la gente vendrá a ver el fuego.”

ALUMBRABA
Es otra característica del fuego: Griego Faino: “Brillar, mostrar, resplandecer, iluminar”
¿Quieres resplandecer? Necesitas el Fuego del Espíritu Santo. Eres luz, pero es difícil alumbrar cuando en la lámpara no hay fuego.

HOMBRES DE FUEGO
1. John Wesley
Era un hombre bautizado por el Fuego del Espíritu Santo. Los corazones eran como cera cuando predicaba y con razón la gente al escucharle: chillaba, lloraba, caía e incluso se convulsionaban.
2. Charles Finney
Fue bautizado con el Fuego del Espíritu Santo la tarde del 10 de Octubre de 1821. Esto provocó que ese fuego se esparciera en una fábrica de hilo de 3000 operarios con una sola mirada a uno de ellos, la cual terminó en un cese forzado de los trabajadores y convirtiendo aquel lugar en una reunión de 3000 personas orando.
3. Evan Roberts
Experimentó el fuego del Espíritu Santo en un culto de oración después de orar por más de 10 años por un avivamiento. El resultado del fuego que había en él fue que todo Gales estaba bajo la convicción del Espíritu Santo. En tan sólo un año, sólo 50 personas no eran convertidas.
4. Jonathan Edwards
Hombre de fuego el cual mientras predicaba la gente gritaba de temor al ver el infierno abrirse bajos sus pies por la convicción del Espíritu Santo. En sus predicaciones la gente solía llorar y gemir por el peso de sus pecados y alcanzaban la paz mediante el perdón.
5. David Brainerd
Fue un fuego que incendió a hombres como Wesley, William Carey, Andrew Murray, Jonathan Edwards y muchos más. 3 años de ministerio fueron suficientes para avivar las vidas de miles y salvar a toda una generación de indios paganos de New Jersey por el año 1700

¿Necesitas el Fuego del Espíritu Santo? ¿Cómo está tu vida? ¿Arde la llama del Espíritu Santo en tu corazón? ¿Está apagada? ¿Transmite tu vida un despertar, un deseo de buscar a Dios en las vidas de quienes se te acercan? ¿Anhelas Poder?
¿Qué haces para adquirir el Fuego?

ADQUIRIENDO EL FUEGO
Pero, fue una promesa (Mateo 3:11) ¿Qué tengo que hacer yo?
Hay una parte que a nosotros nos corresponde para hacer que ese fuego no sólo descienda, sino que permanezca encendido y acabe propagándose allá donde vallamos.

ORACIÓN
Todos los hombres / mujeres de fuego son o han sido hombres y mujeres de ORACIÓN.
La ORACIÓN es el combustible para que el fuego arda, es el ingrediente principal.
– Spurgeon: Cuando le preguntaron a Spurgeon el secreto de su éxito respondía: “¡Trabajo de rodillas! ¡Trabajo de rodillas! “Necesitamos hombres ardiendo al rojo vivo, que irradien el fuego con tan intenso calor; que no podamos siquiera acercarnos sin sentir que nuestros corazones se están quemando; hombres como relámpagos lanzados de la misma mano de Jehová, despedazando estrepitosamente cada cosa que se opone en su camino, hasta que llegue a su blanco; ¡hombres impulsados por la Omnipotencia!”
– Finney solía decir: “A menos que tenga el espíritu de oración y súplica, nada puedo hacer. Sería incapaz de predicar con poder y eficacia si perdiera un solo día ese espíritu de oración y súplica.
– Wesley se quejaba de no poder levantarse antes de las 5 de la mañana para orar a sus 83 años.
– A los 2 intercesores de Finney, algunos testigos decían que se les escuchaba interceder por las almas a 800 metros.
– Martín Lutero Si abandonara la oración por un solo día perdería una gran parte del fuego de la fe.
La oración abre los cielos (Lucas 3:21) “Orando el cielo se abrió.”
La oración te alimenta, te engrandece, te enciende, te motiva, mueve la mano de Dios.

LA BIBLIA
– Jeremías 23:29 “¿No es mi Palabra como fuego?”
– Jeremías 20:9 “La Palabra en su interior se volvía como fuego ardiente.” (NVI)
– El corazón de los discípulos en el camino a Emaús ardía mientras escuchaban las Escrituras (Lucas 24:32)
– La experiencia de Wesley fue que al leer un pasaje escrito por Martín Lutero se le calentó extrañamente el corazón y a partir de ahí, se volvió el predicador glorioso del Evangelio.

LIBROS
La vida de Wesley, Andrew Murray, William Carey y muchos más no hubieran sido las mismas sin haber leído el “diario personal de David Brainerd”.
Mi vida no hubiera sido la misma sin todos los libros que he leído y han impactado mi vida. Cada libro que leía era como echar leña en el fuego que ya estaba ardiendo.
– Ardiendo para Dios – Buenos días Espíritu Santo
– La búsqueda de Dios – El hombre celestial
– Porqué no llega el avivamiento – Biografías de avivamientos
Autores como:
– Leonard Ravenhill, Tomi Tenney, Andrew Murray, John Bevere, A.W. Tozer, Smith Wigglesworth; Duncan Campbell, Thom Robert.
John Maxwell: “Lo que tu vida espiritual será en unos años dependerá en gran parte de la gente con la que andas y de los libros que lees”.

¿Anhelas arder para Dios, arder en fuego del Espíritu Santo?
Lucas 3:16 “Él os bautizará con el Espíritu Santo y con fuego.” (NVI)
Jesús quiere bautizarte con fuego pero ¿Qué vas a hacer tú? Deber poner tu parte.
1ª Reyes 18:30 “Elías restauró el altar del Señor que estaba arruinado.”
Para que el fuego descienda necesitas:
– Levantar un altar y lo tienes pero está arruinado, debes restaurarlo.
– Echar leña, esfuerzo, oración, la Palabra, lectura de libros, conversaciones que edifican, que avivan, etc…
– El sacrificio: tu pecado, tu tiempo, tu dinero, algo que Dios te está pidiendo.

Entonces, prepárate para recibir el fuego del Espíritu Santo. El fuego no desciende sobre altares arruinados o sobre altares vacíos.
Cuando te acuerdes del fuego, recordarás el día en el que Dios te encendió, te avivó y como Jeremías, no podrás callar, y como Jesús, tu corazón arderá en pasión, en celo por la casa de Dios, por la justicia. Y como los discípulos, sentirás como tu corazón se calienta al leer la Biblia.
El fuego viene para quemar, purificar, pero también para consumir, ¿Quieres el fuego? Prepara tu vida, tu altar, luego, debes procurar que no se apague.

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