IGLESIA MANANTIAL DE VIDA CUENCA

Benditas serán en ti todas las familias de la tierra (Génesis 12:3)

¡¡¿CÓMO ESTÁ TU OÍDO?!!

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INTRODUCCIÓN:

Te ha pasado en alguna ocasión que no has podido ir un domingo a la iglesia y preguntas a un hermano sobre la predicación  y sólo te dicen: oh, fue muy buena, una bendición.

HOY ME PREGUNTO:

¿Qué atención le prestamos a la Palabra de Dios?

¿Cuál es la reverencia y el respeto que tenemos a su Palabra?

¿Estamos escuchando realmente?

¿Cómo puedo saber si estoy escuchando a Dios?

SANTIAGO 1: 22-25 NOS MUESTRA QUE SÓLO HAY UNA FORMA DE ESCUCHAR CORRECTAMENTE LA PALABRA Y ES SIENDO HACEDORES DE ELLA.

TEXTO:

“Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos. Porque si alguno es oidor de la palabra pero no hacedor de ella, éste es semejante al hombre que considera en un espejo su rostro natural.  Porque él se considera a sí mismo, y se va, y luego olvida cómo era. Mas el que mira atentamente en la perfecta ley, la de la libertad, y persevera en ella, no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor de la obra, éste será bienaventurado en lo que hace.” Stg. 1:22-25”

 I.- OÍDOR OLVIDADIZO (Stg. 1:22-24)

NVI “No se contenten sólo con escuchar la palabra, pues así se engañan ustedes mismos. Llévenla a la práctica. El que escucha la palabra pero no la pone en práctica es como el que se mira el rostro en un espejo y, después de mirarse, se va y se olvida en seguida de cómo es.”

 Vamos a ver qué nos dice este texto acerca del que es oidor olvidadizo.

* Se engaña así mismo

El oidor olvidadizo cree que es suficiente con oír la Palabra. Por eso Santiago dice que no se contenten tan sólo con oír, pues es un engaño.

Debemos de recordar que este texto está en un contexto en el que el autor está defendiendo que la fe sin obras no salva, es muerta, no vale para nada. El autor está defendiendo a lo largo de todo el libro que aunque la salvación no es por obras, sino por fe y por pura gracia de Dios, también es cierto que la fe debe de ir acompañada de obras, o más bien dicho, mis obras hablan de mi fe (muéstrame tu fe sin tus obras, y yo te mostraré mi fe por mis obras) el autor está queriendo hacer entender que la fe debe de tener un fruto que son obras dignas de arrepentimiento, nuestras vidas deben de mostrar nuestra fe. DE LA MISMA MANERA NO BASTA SÓLO CON ESCUCHAR LA PALABRA (No, si yo creo, y yo voy a la iglesia y escucho la Palabra y de vez en cuando leo mi Biblia) EL QUE SE CONTENTA CON TAN SÓLO ESCUCHARLA SE ENGAÑA PORQUE ESO NO VA A PRODUCIR NINGÚN FRUTO EN SU VIDA.

* Es semejante a …

Nos pone el ejemplo de alguien que se mira a un espejo, pero no presta atención a lo que mira, pues nada más irse rápidamente se olvida de cómo era.

Está describiendo un acto en el que la persona no se detiene, no presta atención, se mira pero como de refilón, o con indiferencia, sin importarle mucho lo que está mirando.

Ha oído, pero no ha escuchado, no se ha detenido, no ha prestado atención, no se ha preguntado ¿realmente me importa? ¿es esto para mí? ¿Qué puedo hacer al respecto? ¿Cómo lo aplico? ¿y si no lo aplico que me pasará?

Si el hombre del espejo no presta atención a lo que mira, no podrá ver sus defectos, y por lo tanto nunca habrá posibilidad para el cambio.

Una vez escuché una frase que me gusto, decía: “A no ser que la pena por permanecer inmovilizado sea mayor que la pena por tener que hacer un cambio, no hay posibilidad para el cambio”

Lc. 6:46-49 también hace una comparación de quien no oye con quien edifica sobre la arena, sin fundamento. El resultado es que su casa queda en ruina.

La parábola del sembrador también hable de los que oyen la Palabra pero no dan fruto, estos son lo que tienen una raíz pequeña, la palabra en ellos es de corta duración (pronto se les olvida) y  también debido a los afanes, las codicias, las riquezas (es decir aman más sus deleites que la Palabra)

Ej.: En cuanto a oidor olvidadizo tenemos un ejemplo en el pueblo de Israel.

Jer. 6:10; Jer. 7:22-28

 En el vrs. 23, la palabra en hebreo para “escuchad” mi voz, es “Shamá” que significa oír con implicación de obediencia.

 Sus oídos no estaban circuncidados, no estaban prestos a Dios. Por más que Dios tuvo paciencia y les mandó una y otra vez profetas para que les hablase y les advirtiera, ellos no quisieron escuchar. La consecuencia fue que la bendición de Dios ya no podía estar sobre ellos, fueron entregados a sus enemigos (Babilonia y otros pueblos), la santa ciudad fue destruida y todos fueron dispersados. Ruina, ruina y más ruina.

FUERON HACIA ATRÁS Y NO HACIA ADELANTE. ¡¡ES IMPOSIBLE CRECER SIN OBEDIENCIA!! EL CAMBIO, EL CRECIMIENTO, LA BENDICIÓN, LO TRAEN LA OBEDIENCIA.

II.- HACEDOR (Stg. 1: 25)

“Mas el que mira atentamente en la perfecta ley, la de la libertad, y persevera en ella, no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor de la obra, éste será bienaventurado en lo que hace.”

             * Mira atentamente

Esta expresión nos muestra a alguien que no pasa desapercibido ni permanece indiferente sino que toma atención, se interesa, se esfuerza. Habla de una dedicación, esto me recuerda a Dt.11:18-20

 Dios ordena que su palabra no sea tenida en poco, sino que tome el primer lugar en nuestras vidas, ha de formar parte de nuestro diario vivir. Es como si dijese, haz mis palabras carne de tus carnes, deja que se hagan sólidas en tu corazón, que formen parte de ti, de tus pensamientos, tus palabras, tus acciones, habla de ellas, enséñala, empápate de ella hasta que te salga por los poros!!!

* Persevera

Su palabra no ha de quedar en nosotros solo para un tiempo debido a un “toque” o a un momento de emoción, o a que hoy quiero y mañana no. El cristiano que no es oidor olvidadizo sino que es hacedor, permanece en la palabra, la palabra queda en él grabada como a fuego, es algo que no se puede borrar, algo frente a lo cual no puede cerrar sus ojos.

*Hacedor de la obra, la pone en práctica

 No se queda en la meditación solamente, sino que busca en qué manera aplicarla y se pone manos a la obra.

El “hacedor” en la parábola del sembrador ocupa el lugar de aquel que oyéndola la entiende (en el griego=actúa devotamente) Mateo; la recibe (griego=se deleita) Marcos; la retiene (griego=mantener firme) Lucas.

* 2ª Cro. 34:19; 26-27 (ejemplo de Josías)

* Gn. 26:5 (ejemplo de Abraham)

III.- BENEFICIOS DEL QUE OYE (Stg. 1:25)

 … será bienaventurado en lo que hace.

 * Sal. 1:1-3 “Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos. Ni estuvo en camino de pecadores, ni en silla de escarnecedores se ha sentado; sino que en la ley de Jehová está su delicia, y en su ley medita de día y de noche. Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, que da su fruto en su tiempo, y su hoja no cae; y todo lo que hace, prosperará”

 * Jn. 5:24 “De cierto, de cierto os digo: el que oye (akoúo= entender y obedecer) mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida”

 LA OBEDIENCIA A LA PALABRA PRODUCE VIDA Y BENDICIÓN.

* En la parábola del sembrador el que la oye y la entiende (recibe y retiene) es el que da un fruto que permanece según lucas y según mt. Y marcos un fruto a 30, 60 y 100 por uno.

 Lee la palabra, escúchala, medita en ella, escudríñala, guárdala en tu corazón, retenla en tus pensamientos, ponla en práctica, compártela. La Palabra de Dios es el mayor tesoro que nos pueden haber regalado. No sólo tiene el poder de librarte del pecado, sino que además en ella y por medio de ella podrás conocer y experimentar la revelación de un Dios poderoso, soberano, Santo y admirable, el cual quiere revelarse a tu vida, transformar tu vida, llenarte y capacitarte para que seas un canal por medio del cual revelarse a otros. LA PALABRA DE DIOS ES VIVA, ES MARTILLO QUE QUEBRANTA, ES PODER DE DIOS. No podemos permanecer pasivos ante ella, no podemos dejar escurrirse entre nuestros dedos la tremenda bendición que ella contiene y que quiere y puede derramar sobre nuestras vidas si escuchamos de verdad.

 CONCLUSIÓN:

 SÓLO TÚ PUEDES DECIDIR. Debemos de escoger (Dt. 11:26-28)  LA VIDA O LA MUERTE.

 LA PALABRA DE DIOS TIENE UN TREMENDO PODER PARA PRODUCIR VIDA Y LO SOBRENATURAL. ELLA MERECE NUESTRA ATENCIÓN, OBEDIENCIA Y RESPETO.

 (APOC. “EL QUE TIENE OÍDO, OIGA LO QUE EL ESPÍRITU DICE A LAS IGLESIAS” ¿CÓMO ESTÁ TU OÍDO?)

 

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