IGLESIA MANANTIAL DE VIDA CUENCA

Benditas serán en ti todas las familias de la tierra (Génesis 12:3)

¡CUIDAR QUE NO SE MUEVA EL ANCLA!

Deja un comentario

Ancla-ClimaYa estamos en Otoño y creo que para la mayoría de nosotros ya se nos han terminado las vacaciones.

Este verano anduvimos navegando en una lancha por la costa brava al norte de Barcelona, y el conductor de la lancha dejó caer el ancla en un lugar estratégico para poder hacer un poco de natación.

Es interesante que nos decía el  conductor, “por favor, no saltar al agua hasta que tenga bien colocado el ancla.” Al estar el ancla bien colocada, firme y sin moverse, pudimos salir de la barca y hacer un poco de natación.

Antes de poder entrar en el agua notamos que en algunos sitios no podíamos saltar al agua porque el ancla resbalaba y la lancha no se quedaba firme sin moverse y se movía con las olas y el viento. Tuvimos que esperar hasta que se se colocara bien firme el ancla y que estuviera bien agarrada en el fondo del agua para nosotros poder entrar en el agua.

Creo que existen Principios en la Biblia que nos animan a decir “yo de aquí no me muevo”, o principios donde deberíamos dejar caer el ancla y asegurarnos que el ancla esté bien  firme en ellos. Creo que deberíamos anclarnos bien firmes en esos principios bíblicos y no dejar que los vientos de la vida o las olas de los problemas nos muevan de allí.

De hecho… a veces, las promesas de la Biblia no se cumplen en nuestras vidas, o no las estamos disfrutando porque en cierta manera no nos hemos ANCLADO en ellas. Hay versículos que nos hacen mucho bien y nos son de mucho ánimo y de mucha bendición, y decimos sí y amén y decimos esto es para mí, pero NO dejamos caer el ANCLA en ellos porque cuando vienen las aguas fuertes de la vida con el viento fuerte, nos apartan de allí y nos olvidamos de las promesas.

Esta semana he estado pensando en Filipenses 3:13-14

En la Biblia de la Traducción “Lenguaje Actual” dice:

“Hermanos, yo se que todavía no he alcanzado la meta; (¿Cuántos tenemos la meta de llegar al cielo y reinar con Cristo?) pero HE DECIDIDO no fijarme en lo que ya he recorrido, sino que ahora me concentro en lo que me falta por recorrer. Así que SIGO ADELANTE hacia la meta, para llevarme el premio que Dios nos llama a recibir por medio de Jesucristo.”

Yo se que ya hemos visto este versículo en varias ocasiones, pero lo que hoy quiero hacer es retarles a que estemos bien ANCLADOS en este versículo y a cuidar que no se mueva el ANCLA de allí.

El v.14 dice, “SIGO ADELANTE”. En otras versiones de la Biblia dice, “PROSIGO” = Continuar en alguna cosa ya empezada.

Ahora, en Inglés este versículo dice, “I PRESS ON”. “PRESS ON” en inglés conlleva la idea de “pulsar o empujar”. Empujar lo describe muy bien porque esta palabra describe la idea de que cuando empujas, en cierta manera hay una fuerza en sentido contrario que se opone.

En castellano dice SIGO ADELANTE, O PROSIGO, pero se trata de seguir adelante con la realidad de que habrá “oposición” en el sentido contrario. Y esa OPOSICIÓN se presenta de distintas maneras.

Tu quieres seguir adelante, quieres llegar al cielo para estar con Cristo, pero habrá oposición. No será fácil llegar al cielo, habrá oposición, y la lista de las cosas que se oponen es LARGA.

Debemos estar anclados en la idea de que venga lo que venga, suceda lo que suceda, no importa cuanto o cómo se me presente la oposición, o de que tamaño sea o de que color, yo voy a seguir adelante, no me voy a distraer, no me voy a desviar, yo PROSIGO hacia la meta. CONTINUO en la dirección ya empezada y estoy bien ANCLADO en esto. Mi ANCLA no se mueve de allí.

Creo que todos los que estamos leyendo esto queremos llegar al cielo.

Y sobre todo queremos llegar a escuchar en ese precioso dia cuando nos diga el Señor: “Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor.”

Si esta es nuestra meta en la vida, tenemos que preguntarnos varias cosas:

1. ¿Lo que estoy haciendo en mi vida y mi comportamiento, me está apartando y me está distanciando de mi meta de servir a Dios? ¿Alcanzaré la meta con este tipo de comportamiento?

2. ¿La manera que estoy viviendo me prohibe alcanzar la marca? ¿Estoy haciéndole caso a las distracciones? ¿Me estoy distrayendo de la meta con esto que estoy haciendo?

3. ¿Las decisiones que estoy tomando recientemente están en conflicto y  no concuerdan con lo que quiero lograr en mi caminar con el Señor?

4. ¿Mi ancla se está moviendo? ¿Se está resbalando mi ancla? ¿No tengo mi ancla bien colocada?

5. ¿Prosigo realmente y de verdad y con toda sinceridad a la meta? ¿Verdaderamente sigo adelante con lo ya empezado desde el dia que me entregué a Cristo?

6. ¿Cuáles son los obstáculos y las distracciones a las que le estoy haciendo caso? ¿Estás dispuesto a quitar los obstáculos y poner el ANCLA en alcanzar la meta, cueste lo que cueste?

No podemos decir, “Si, Señor, PROSIGO y quiero llegar al cielo y quiero llevarme el premio que Dios nos llama a recibir por medio de Jesucristo”…

…pero no voy a dejar de…

no voy a cambiar de…

no voy a quitar de mi vida…

no voy a ajustar mi manera de…

y por cierto Señor, “tiene que ser bajo mi criterio y como yo quiera y como yo diga”.

¡Esto no es para nada estar bien anclados en “PROSIGO LA META”!

¿Qué pudiera suceder si no estamos bien anclados?

1. Si no estamos bien anclados: La respuesta obvia es, ¡no llegaremos a la meta! Nos llevará el viento de la vida por donde quiera. La decisión de nuestro destino estará completamente en las manos de como sopla el viento. Mt. 7:26-27

2. Pondremos la mirada en el comportamiento de los demás y vendrá el desanimo, perderemos el vigor y el enfoque, seremos contagiados por el comportamiento de los demás y nos enfriaremos. Mt. 24:12-13

3. Nuestro caminar con el Señor se puede convertir en algo falso. Hablas de él, pero no le sigues de verdad. Honestamente No. Hay algo allí y tu lo sabes que no lo quieres soltar porque piensas que no ofendes al Señor. No estás dispuesto a decir “Señor, me vacío de mi para que me llenes de tí.” En tu corazón no hay verdadera pasión por Él y lo hablas todo muy bien y lo conoces todo muy bien y lo explicas todo muy bien, pero no hay sinceridad en el corazón. No lo crees de verdad, en tu corazón. Tu corazón está vacío. Mt. 15:7-8

4. Fluctuaremos según las circunstancias de la vida, fluctuaremos según llegan los problemas y nos llevará el viento y no seremos fieles. Nos quedaremos cortos de llegar a la meta. Nos quedaremos a medio camino. Empezaremos pero no acabaremos. Ap. 2:10

5. Nos convertiremos en personas religiosas, viniendo a la iglesia como algo rutinario. Según tu criterio, no pasa nada si vienes o o al culto. Te da igual si eres miembro o no. Cumples cuando quieras los requisitos de la Biblia. Vas a tu aire. No te sientes como que le tienes que dar cuenta a nadie. No te comprometes a creer ni te comprometes a servir. Sin pasión, sin amor. Lo hiciste cuando fuiste salvo. Cuando entregaste tu vida al Señor eras otra historia. Pero, algo ha pasado en ti y ya no eres ese mismo que ardía para el Señor. Ap. 2:4

6. No harás todo lo necesario para comprometerte con el Señor. NO tendrás la madurez suficiente para tomar una decisión seria de servir al Señor venga lo que venga o suceda lo que suceda. Servir al Señor requiere un compromiso serio y una decisión madura comprometido completamente a lo que dice la Palabra. Es una decisión que ya no se discute, y es una decisión que una vez tomada ya no es negociable. Si no estamos bien anclado podemos llegar a estar convencidos, pero no convertidos (1ª R. 18:21)

Cuidar que no se mueva el ANCLA. Seamos firmes con el lugar a donde queremos llegar. Lleguemos a la meta suprema de vivir con Cristo.

Casi siempre cuando los atletas llegan a la meta, por lo general, llegan:

1. Cansados

2. Agotados.

3. Les falta la respiración. Oxígeno

4. Tienen sed, piden agua.

5. Suelen estar sudando mucho. Tienen mucha calor.

6. Les duele el cuerpo, las piernas, la espalda.

7. Necesitan tiempo para recuperarse.

Pero están en la meta. Tienen la satisfacción de haber llegado a la meta.

Además pueden venir momentos de (aparte del cansancio, dolor…)

1. Duda

2. Desánimo. Cansancio

3. Desconfianza

4. Falta de fe.

5. Momentos difíciles muy estresantes, los golpes de la vida, las tentaciones, los obstáculos, problemas familiares, económicos, conflictos, peleas, argumentos, discusiones, etc.

Permaneces firme y fiel porque tienes tu ancla bien colocada en tu deseo de alcanzar la meta. En medio de todo esto puedes decir “PROSIGO” a la meta. EMPUJO, hago al lado todas las distracciones y me enfoco en el premio de acabar mi carrera.

Dios quiere que seamos:

1. FIRMES

2. FIELES

3. QUE PERSEVEREMOS

4. QUE HAYA EN NOSOTROS CONSTANCIA

5. QUE HAYA EN NOSOTROS FIRMEZA

6. QUE PERMANEZCAMOS

7. QUE ESTEMOS COMPROMETIDOS CON LA VERDAD

EMPUJEMOS hacia la meta. PROSIGAMOS. Aunque haya presión y fuerzas contrarias. Aunque haya oposición, vicios, tentaciones, problemas, enfermedades y distracciones. Aunque se acerquen los momentos difíciles. Aunque nos abrasen los desánimos y queramos tirar la toalla. ¡EMPUJAR!

Josué 24:15

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s