IGLESIA MANANTIAL DE VIDA CUENCA

Benditas serán en ti todas las familias de la tierra (Génesis 12:3)

SERVIR (Ministerio orientado a los dones)

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servir

INTRODUCCIÓN

 Hechos 6:1-7

Edificar un edificio, una casa, un monumento, etc., lleva tiempo, si se quiere hacer bien. Antes de edificar, hay que ahondar, ir hacia abajo y asegurar que los cimientos están sobre la roca y no sobre la arena. El tipo de fundamento, de cimiento va a indicar la durabilidad y la calidad del edificio, de la obra.

 Es indudable que no puede erigirse ningún edificio si no se construye previamente una buena cimentación. Es el elemento constructivo que ha de soportar el peso de todo el edificio y transmitirlo bien distribuido al terreno. Un cimiento mal construido, incapaz de cumplir tan importante misión, provocará la ruina y derrumbamiento de la obra. Es por lo tanto de primordial importancia para todo constructor saber cómo ha de proyectar y construir la cimentación adecuada a un edificio y a un terreno.

 Los cimientos de un edificio en Japón, no son los mismos que de un edificio en España ¿Por qué? Porque los cimientos de un edificio se crean dependiendo de las cargas estructurales (del tamaño y peso del edificio) y de los agentes externos a los que está expuesto el edificio (huracanes, terremotos, etc)

 Para edificar una Iglesia fuerte, sólida y que soporte los vientos huracanados de la falsa doctrina, de los ataques de Satanás, de los desánimos, de las divisiones, etc, tiene que haber un buen cimiento. Y eso, lleva tiempo, si se quiere hacer bien.

 Por esta razón, en nuestro deseo de ser una Iglesia Saludable, una Iglesia como la de Hechos 2, hemos añadido ingredientes como CONECTAR (Hechos 2:44) y CRECER (v. 42) y el siguiente ingrediente que queremos añadir es SERVIR (v. 45)

 Edificar una Iglesia sobre arena, es fácil y rápido, pero con un futuro desastroso. Promover un avivamiento rápido sin una base bíblica, sin un fundamento sólido es edificar sobre la arena.  Si lo que quisiéramos conseguir de la Iglesia, de tu vida, es sólo emocionarte, es hacer que te vaya con la sensación de que ha sido un buen culto, estaríamos edificando sobre la arena.

Pero si lo que queremos es enseñar a la  Iglesia a CONECTAR (tener comunión unos con otros como lo hacía la primera iglesia), A CRECER, A SERVIR, A IR Y A ADORAR. Si lo que nos importa es que aprendas a leer tu Biblia y la entiendas, si lo que nos importa es que aprendas a orar y conocer al Espíritu Santo, si lo que nos importa es que aprendas a adorar a Dios en Espíritu y en Verdad. Si lo que nos importa es que aprendas a compartir el Evangelio con otros, entonces estamos edificando sobre la Roca y esto va a traer mucho más fruto sobre tu vida y la Iglesia que todos los cultos de avivamiento juntos.

 Nuestro propósito con esta VISIÓN, no es que dependas de si “cae la gloria o no”, sino que aprendas a hacer que de tu interior broten esos Rios de Agua Viva. No se trata de lo que viene de fuera, sino de lo que ya Dios ha puesto en tu interior.

 Dicho esto, me gustaría hablarte hoy del tercer ingrediente para una vida y una Iglesia saludable: SERVIR.

 ¿Por qué? Porque si la unción no te lleva a servir, entonces no es unción.

 I. DESCRIPCIÓN DE SERVICIO

“Es el ministerio orientado a los dones.”

  •  El SERVICIO despierta en la iglesia, y en cada creyente una conciencia espiritual de cómo debemos aportar al reino de Dios, como debemos ministrar a nuestra comunidad, y cumplir con la Gran Comisión.

El servicio o servir te hace entender que no se trata de lo que la Iglesia puede hacer para mí, o que me puede dar la Iglesia, sino de que qué puedo hacer yo por la Iglesia, por el Reino de Dios.

  •  El SERVICIO nos libera para que ministremos a los demás, descubramos en nosotros mismos las profundidades de Dios, y también nos conecta con la gente y sus necesidades.
  • El SERVICIO nos abre el corazón a las bendiciones.
  • El SERVICIO nos abre posibilidades porque desarrollamos los dones para el ministerio.
  • CRECEMOS cuando SERVIMOS a nuestra comunidad con ministerios de compasión.
  • El SERVICIO nos hace vivir en el gozo de ministrar a los demás cuando salimos de nuestro círculo de autocompasión y del yo.

 Pablo señaló que la responsabilidad del pastor (profetas, maestros, evangelistas y apóstoles) es perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo (Efesios 4:12)

 Cuantas más personas se dediquen a servir, tanto más saludable será la Iglesia:

  •  Si la gente no se dedicaba a servir, sólo cuarenta y siete por ciento asistía al culto del domingo. Si trabajaban en algún ministerio, la asistencia subía a 89%
  • Si la gente no se dedicaba a servir, sólo 46% asistía al culto entre semana. Si trabajaban en algún ministerio, la asistencia subía a 84%
  • Si la gente no se dedicaba a servir, sólo 49% asistía a los estudios o grupos pequeños. Si trabajaban en algún ministerio, la asistencia subía a 85%
  • Si la gente no se dedicaba a servir, sólo 58% por ciento daba sus diezmos. Si trabajaban en algún ministerio, el número subía a 89% de personas diezmando u ofrendando.

 “Servir a Dios y a la Iglesia es uno de los ingredientes clave para la transformación de una iglesia que necesita una renovada vida espiritual.”

 Job 10:8 “Tus manos me hicieron y me formaron”.  Dios te creó con un propósito específico. Te creó y formó con dones, talentos, temperamentos, capacidades únicas.

 ¿Qué dones tienes? Esto determinará tu lugar en el ministerio. La Biblia habla de dones de: Fe, sanidades, milagros, palabra de ciencia, palabra de sabiduría, diversidad de lenguas, interpretación de lenguas, profecía, discernimiento de espíritu, pero además también habla en Romanos 12 de dones de servicio, de enseñanza, de exhortación, dones para repartir, para presidir o dirigir, dones de hacer misericordia.

 ¿Qué hay tu corazón? ¿Cuál es tu pasión? ¿Qué te gusta hacer? Si tu pasión es la enseñanza y además te gustan los niños tu lugar quizás sea la Escuela Dominical.

 ¿Cuáles son tus capacidades? ¿Qué sabes hacer? Si no cantas bien… ¿Se te da bien escuchar a la gente? ¿Se te da bien cocinar? ¿Se te da bien pintar, la informática, el deporte, la mecánica, coser…?

 ¿Cuál es tu personalidad? ¿Eres extrovertido, tímido? ¿Encaja tu personalidad para recibir a la gente, para estar en la puerta saludando? ¿O más bien tu personalidad encaja más bien con la oración, con la mesa de sonido, el mantenimiento….?

 ¿Cuál es tu experiencia? Estudios, tu vida espiritual, tu profesión, tus sufrimientos, todo esto te prepara para descubrir cuál puede ser tu ministerio en la Iglesia.

 II. UN LLAMADO A SERVIR

  •  Marcos 10:45 Porque el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos.
  • Juan 13:3-5  “sabiendo Jesús que el Padre le había dado todas las cosas en las manos, y que había salido de Dios, y a Dios iba,  se levantó de la cena, y se quitó su manto, y tomando una toalla, se la ciñó.  Luego puso agua en un lebrillo, y comenzó a lavar los pies de los discípulos, y a enjugarlos con la toalla con que estaba ceñido.”

“La unción te lleva a servir, sino no es unción”

“El que no vive para servir, no sirve para vivir”

“Los discípulos no sólo saben, también hacen”

 (Coge un espejo) ¿Qué ves? Lo que tu ves en el espejo, es lo que ves cuando miras a la Iglesia, porque tú eres la Iglesia. ¿Qué ves?

Yo veo evangelistas, maestros, profetas, pastores, misioneros, apóstoles, directores de alabanza, discipuladores, ujieres, ayudadores, líderes en potencia, personas con capacidad de dirigir, de repartir, de consolidar, de administrar, personas con recursos, con talentos, con dones, con capacidades que Dios mismo puso dentro de ti y que el diablo hará todo lo posible para que nunca salga ese don o esa capacidad, porque tienes la capacidad de edificar la Iglesia, de aportar para el Reino de Dios.

Dios llamó a la Iglesia a servir, si tu eres iglesia, estás llamado a servir. No es un llamado de Manantial de Vida, es un llamado del Señor para tu vida y lo que Manantial de Vida quiere hacer por ti, es ayudarte a encontrar tu don, tu ministerio, tu área de servicio, enseñarte cuáles son los dones, que ministerios hay, como desarrollarlo, etc.

Mateo 5:13 “Vosotros sois la sal de la tierra…” Tienes el propósito de edificar, de dar sabor, de aportar para la Iglesia y para el Reino de Dios. ¡¡POR ESO, SAL DE TU SALERO Y PONTE A SERVIR!!

 CONCLUSIÓN

Mateo 25:14  “Porque el reino de los cielos es como un hombre que yéndose lejos, llamó a sus siervos y les entregó sus bienes.  A uno dio cinco talentos, y a otro dos, y a otro uno, a cada uno conforme a su capacidad; y luego se fue lejos.”

 V. 19) Después de mucho tiempo vino el señor de aquellos siervos, y arregló cuentas con ellos.

 “Señor, tuve miedo, los escondí, no tenía tiempo, era difícil, tú no sabes lo problemas que yo tenía…”

 No se trata de cuántos dones o talentos tengas, sino de que vas a hacer con ellos.

 Queremos que pongas en práctica tus dones, tus talentos, si no sabes cuáles son, ayudarte a descubrirlos, y para eso tienes que comenzar a servir.

 Vamos a dar talleres de servicio, ujieres, escuela dominical, consolidación, evangelismo, misiones, voluntariado con Jabes, alabanza y adoración, talleres de evangelismo infantil con títeres y payasos, etc.

 En Manantial de Vida puedes desarrollarte, queremos que sirvas al Señor y que cuando Él regrese puedas oír las palabras: “Buen sirvo y fiel, sobre poco fuiste fiel, sobre mucho te pondré, entra en el gozo de tu Señor.”

 ¿Cuántos quieren comenzar a servir a Dios y a la Iglesia?

 

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