IGLESIA MANANTIAL DE VIDA CUENCA

Benditas serán en ti todas las familias de la tierra (Génesis 12:3)

ENTRANDO EN LA GRACIA (Rafa Boix)

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TITULO

 Favor no merecido

Cuando una persona trabaja ocho horas al día y recibe un pago justo por su tiempo, eso se llama salario. Cuando una persona compite con otra y recibe un trofeo por su desempeño, eso es un premio. Cuando una persona recibe un reconocimiento apropiado por sus muchos años de servicio y sus altos logros, eso es un reconocimiento. Pero cuando una persona no es capaz de ganarse un salario, ni de ganar un premio, y ni merece reconocimiento vemos un cuadro del favor no merecido de Dios. Esto es lo que estamos tratando de decir cuando hablamos de la gracia de Dios.

Quiero hablarte de la Gracia de Dios porque el creyente de hoy vive la vida cristiana “esperando” el favor de Dios, el toque milagroso de Dios, el milagro, la manifestación. Vivimos la vida esperando algo nuevo como si lo que Dios nos hubiera dado ya no tuviera valor, ya se hubiera caducado.

El problema no es este, sino que no hemos entendido para qué sirve la Gracia. No sabemos usarla y por lo tanto vivimos la vida como la multitud frente al estanque de Betesda, esperando el “movimiento” de las aguas cuando tenían a Jesús delante y no supieron reconocerlo. (Juan 5)

El resultado es, una multitud de cristianos frustrados porque no pueden recibir eso que están esperando. Cristianos emocionales que basan su éxito espiritual en si sienten o no al Espíritu.

Cristianos que buscan a Dios como si Él se hubiera escondido, como si no quisiera dejarse encontrar, como si huyera de nosotros.

Si supiéramos qué es la Gracia, y entendiéramos para qué sirve, y qué hace en nosotros, tu vida no sería la misma, cambiaría tu manera de pensar, de hablar, de adorar, de predicar, de orar. Cambiaría tu manera de ver y buscar a Dios y tu manera de verte a ti mismo y a los demás.

Por esta razón en esta mañana vamos a ver dos cosas importantes respecto a la Gracia:

1. ¿Qué es la Gracia?

2. ¿Cómo entramos a esa Gracia?

 I.  QUE ES LA GRACIA

1. La Gracia es Salvación

Efesios 2:8 Porque por gracia sois salvos por medio de la fe.

Un hombre murió y fue trasladado al cielo. Allí se encuentra a San Pedro esperándole a la entrada y dice al hombre, “Así es como funciona. Tú necesitas 100 puntos para poder entrar en el cielo. Tú me vas a decir todas las buenas obras que hiciste, y yo te asignaré una cierta cantidad de puntos por cada cosa, dependiendo de qué tan buena fue. Cuando acumules 100 puntos, entonces podrás entrar.””OK”, dice el hombre. “Pues estuve casado con la misma mujer por unos 50 años y nunca la engañé…ni en mi corazón.” “Magnífico”, dice San Pedro. “Eso si que vale tres puntos”.“¿Tres puntos?”, pregunta el hombre. “Pues, también asistí a la iglesia toda mi vida y la sostuve con mis diezmos, ofrendas y servicio.” “Maravilloso”, dice San Pedro. “Eso por cierto que tiene un valor de un punto.” “¡Un punto!”, exclama el hombre. “Pues, ¿Qué te parece esto? Estuve trabajando entre los pobres de mi ciudad, dándoles de comer y ropa también.” “Fantástico”, dice San Pedro. “Otros dos puntos a favor de tu cuenta.” “¡Dos puntos!”, grita el hombre. Si sigo así será solamente por la gracia de Dios que podré yo entrar al cielo.” “¡BIENVENIDO!”, dijo San Pedro.

– La Gracia es creer que alguien pagó por tus pecados. Que alguien pagó tu deuda con Dios, aceptarlo y disfrutar de ese regalo.

No vamos al cielo por orar más. No vamos al cielo por venir a la Iglesia, por hacer buenas obras, por tener una vida intachable. No vamos al cielo por ser íntegros, justos o misericordiosos. Podríamos hacer y ser todas estas cosas e ir al infierno al morir. Vamos al cielo por creer que Jesucristo vivió sin pecado, pagó por los nuestros y nos invita a disfrutar de esos beneficios.

2ª Corintios 5:19 que Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados,

2ª Corintios 5:21  Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él.

2. La Gracia es el Favor de Dios sobre tu vida

Normalmente asociamos la Gracia solamente con nuestra salvación, con el perdón de nuestros pecados, pero Cristo no pecó ni había pecado en Él, sin embargo la Palabra de Dios dice:

Lucas 2:40  Y el niño crecía (crecimiento físico) y se fortalecía, y se llenaba de sabiduría; y la gracia de Dios era sobre él.

Otras versiones:

Y el niño crecía y se hacía más fuerte y más sabio, y gozaba del favor de Dios

El niño crecía y se fortalecía; progresaba en sabiduría, y la gracia de Dios lo acompañaba.

Lucas 2:52  Y Jesús crecía en sabiduría (impulsar hacia delante) y en estatura, y en gracia para con Dios y los hombres.

Jesús siguió creciendo en sabiduría y estatura, y cada vez más gozaba del favor de Dios y de toda la gente.

 La Gracia es el Favor de Dios sobre tu vida de la misma manera que estaba sobre Cristo, está sobre ti si has recibido a Cristo, si Cristo está en ti.

“Como me envió el Padre, así también yo os envío”. Juan 20:21

“La gloria que me diste, yo les he dado,” Juan 17:22

La Gracia no solo te salva, es el favor de Dios sobre ti capacitándote para gobernar, para ser cabeza y no cola, para destacar ahí donde estés.

Romanos 5:17  Pues si por la transgresión de uno solo reinó la muerte, mucho más reinarán en vida por uno solo, Jesucristo, los que reciben la abundancia de la gracia y del don de la justicia.

El favor de Dios (la Gracia) te hace reinar en esta tierra. Gobernar. Entrar en el Gobierno de Dios. La Gracia te capacita para llevar a cabo lo que Dios le dijo a Adán. Gobernar, sojuzgar, enseñorear.

 Daniel 1:20  En todo asunto de sabiduría e inteligencia que el rey les consultó, los halló diez veces mejores que todos los magos y astrólogos que había en todo su reino.

Daniel 6:3  Pero Daniel mismo era superior a estos sátrapas y gobernadores, porque había en él un espíritu superior; y el rey pensó en ponerlo sobre todo el reino.

NVI  Y tanto se distinguió Daniel por sus extraordinarias cualidades administrativas, que el rey pensó en ponerlo al frente de todo el reino.

 ¿Y quién era Daniel? Un profeta, un siervo de Dios. Pero ¿Quién eres tú?

Mateo 11:11  De cierto os digo: Entre los que nacen de mujer no se ha levantado otro mayor que Juan el Bautista; pero el más pequeño en el reino de los cielos, mayor es que él.

¡¡La Gracia es el Favor de Dios sobre ti!! Daniel era diez veces más sabio, se distinguió por sus extraordinarias cualidades. Nosotros deberíamos distinguirnos del resto de la gente porque contamos con el favor de Dios. Pero el diablo nos ha engañado para que perdamos el tiempo buscando aquello que ya nos ha sido otorgado. Su Favor. Su Gracia. Su Capacidad. Su Poder.

Mateo 5:13  Vosotros sois la sal de la tierra; Mateo 5:14  Vosotros sois la luz del mundo;… Mateo 5:16  Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.

Lucas 2:47  Y todos los que le oían, se maravillaban de su inteligencia y de sus respuestas. Mateo 13:54  Y venido a su tierra, les enseñaba en la sinagoga de ellos, de tal manera que se maravillaban, y decían: ¿De dónde tiene éste esta sabiduría y estos milagros? Marcos 7:37  Y en gran manera se maravillaban, diciendo: bien lo ha hecho todo; hace a los sordos oír, y a los mudos hablar. Lucas 8:25  Y les dijo: ¿Dónde está vuestra fe? Y atemorizados, se maravillaban, y se decían unos a otros: ¿Quién es éste, que aun a los vientos y a las aguas manda, y le obedecen? Juan 7:15  Y se maravillaban los judíos, diciendo: ¿Cómo sabe éste letras, sin haber estudiado?

Entrar en la Gracia hace que la gente se pregunte al verte o al escucharte ¿Quién es este? ¿De dónde ha salido? ¿De dónde viene esa capacidad?

* Yo no puedo, yo no sé, no tengo: La Gracia hace que puedas, que sepas y que tengas.

Hechos 4:13  Entonces viendo el denuedo de Pedro y de Juan, y sabiendo que eran hombres sin letras y del vulgo, se maravillaban; y les reconocían que habían estado con Jesús.

Hechos 6:10  Pero no podían resistir a la sabiduría y al Espíritu con que hablaba.

 3. La Gracia es Poder de Dios sobre ti

Hechos 4:33  Y con gran poder los apóstoles daban testimonio de la resurrección del Señor Jesús, y abundante gracia era sobre todos ellos.

Hechos 10:38  cómo Dios ungió con el Espíritu Santo y con poder a Jesús de Nazaret, y cómo éste anduvo haciendo bienes y sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él.

¡¡Dios está contigo!! Su Gracia, su Favor está sobre ti. Estás capacitado para destacar en tu trabajo, en tu vecindario, en tu escuela. Eres la luz ahí donde estás. La referencia a seguir.

2ª Corintios 12:9  Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo.

 1ª Corintios 1:22-24  Porque los judíos piden señales, y los griegos buscan sabiduría; pero nosotros predicamos a Cristo crucificado, para los judíos ciertamente tropezadero, y para los gentiles locura; mas para los llamados, así judíos como griegos, Cristo poder de Dios, y sabiduría de Dios.

 4. La Gracia te hace heredero de todas las Promesas de Dios

Hechos 20:32 Y ahora, hermanos, os encomiendo a Dios, y a la palabra de su gracia, que tiene poder para sobreedificaros y daros herencia con todos los santificados.

 Lucas 15:29-31  Mas él, respondiendo, dijo al padre: He aquí, tantos años te sirvo, no habiéndote desobedecido jamás, y nunca me has dado ni un cabrito para gozarme con mis amigos. Pero cuando vino este tu hijo, que ha consumido tus bienes con rameras, has hecho matar para él el becerro gordo. El entonces le dijo: Hijo, tú siempre estás conmigo, y todas mis cosas son tuyas.

 Gálatas 3:29  Y si vosotros sois de Cristo, ciertamente linaje de Abraham sois, y herederos según la promesa.

Gálatas 4:3-7 Así también nosotros, cuando éramos niños, estábamos en esclavitud bajo los rudimentos del mundo. Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley, para que redimiese a los que estaban bajo la ley, a fin de que recibiésemos la adopción de hijos. Y por cuanto sois hijos, Dios envió a vuestros corazones el Espíritu de su Hijo, el cual clama: ¡Abba, Padre! Así que ya no eres esclavo, sino hijo; y si hijo, también heredero de Dios por medio de Cristo.

La Gracia te abre la puerta para recibir todas las promesas.

II. COMO ENTRAMOS A ESA GRACIA

Juan 3:3  Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios.

Juan 3:5  Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios.

(En verdad, en verdad te digo, respondió Jesús, que quien no renaciere por el bautismo del agua, y la gracia del Espíritu Santo, no puede entrar en el reino de Dios.)

Muchos son capaces de ver en otros el Reino de Dios, las Promesas, el Favor de Dios, pero no pueden entrar, no pueden extender su mano y tomarlo, no lo están disfrutando.

Muchos cristianos ven en Cristo el Reino de Dios, como Cristo vivía, como Cristo hablaba, como se movía, como sanaba, como afectaba al mundo que le rodeaba, pero no se ven capaces de entrar y ser como Él.

Muchos lo ven en la Palabra, pero no pueden entrar, porque creen que tienen que hacer algo para ganárselo, el diablo ha sembrado durante demasiado tiempo en tu mente la mentira de que no eres digno si no oras, sino ayunas y si no vives en santidad.

John Bevere: Demasiados cristianos piensan que el increíble otorgamiento de poder de Dios sólo está disponible si oramos y ayunamos lo suficiente, o trabajamos mucho en el servicio cristiano, o vivimos  un estilo de vida lo suficientemente santo. El problema de esta visión incompleta es que no sabemos cuánto es suficiente.

De la misma manera que no podemos obtener la salvación por obras. No podemos obtener el favor de Dios por obras. Pero ¿cómo entramos a esa gracia? ¿Cómo pasamos de ser un espectador a entrar en esa Gracia?

Romanos 5:1-2  Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo;  por quien también tenemos entrada por la fe a esta gracia en la cual estamos firmes, y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios.

Gálatas 3:5  Aquel, pues, que os suministra el Espíritu, y hace maravillas entre vosotros, ¿lo hace por las obras de la ley, o por el oír con fe?

No podemos ganarnos el favor de Dios orando mucho o poco, ayunando. Su gracia está sobre nosotros, su favor, su regalo no por lo que tú puedas hacer, sino por lo que Cristo hizo y lo que hizo le otorgó una recompensa que la ha puesto a tu nombre, en tu cuenta.

¿Cómo entramos a esa gracia? Entramos por la fe. Creyendo su Palabra. Creyendo lo que Él dice de ti. Creyendo lo que Él ya ha hecho.

Juan 6:28-29  Entonces le dijeron: —¿Qué haremos para realizar las obras de Dios?  Respondió Jesús y les dijo: —Esta es la obra de Dios: que creáis en aquel que él ha enviado.

Créele a Dios. Cree en su Palabra. Cree en lo que te ha dado y vívelo, practícalo.

CONCLUSIÓN

Eres salvo. Eres su Hijo. Eres heredero. Eres capaz. Todo lo Puedes en Cristo. El favor de Dios sobre ti no depende de lo que tú hagas, sino de lo que Cristo hizo.

Imagina que formas parte de esa multitud de personas junto al estanque de Betesda. Todos están esperando “un mover” para que ocurra algo en sus vidas. Están como en una lista de espera, esperando que de vez en cuando algo sobrenatural ocurra.

¿Por qué Cristo no sanó a todos en ese estanque? Normalmente lo hacía. Porque los ojos de aquellas personas estaban sobre un mover ocasional que los distraía de ver a Cristo.

El diablo te ha hecho creer que debes esperar para ver y entrar en el Reino de Dios. Te ha hecho creer que debes esperar un mover del Espíritu para que algo ocurra en tu vida. Y cada domingo vienes esperando un mover, pero no eres capaz de ver lo que Cristo ya ha hecho, lo que Cristo ya te ha dado y lo que ya puedes comenzar a vivir.

No eres capaz de creer en lo que Él te está diciendo. ¿Quieres ser sano? ¿Cómo podré si no tengo a nadie que me meta en el agua, en el mover?

“Si alguno cree en Cristo de su interior correrán ríos de agua viva.” Un mover continuo y diario no basado en sentimientos o emociones sino en la fe en la Palabra de Dios en la Gracia en el Favor de Dios sobre ti.

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