IGLESIA MANANTIAL DE VIDA CUENCA

Benditas serán en ti todas las familias de la tierra (Génesis 12:3)

BUSCA FIELES Y COMPROMETIDOS (Rafa Boix)

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INTRODUCCIÓN (Las últimas palabras)

Es interesante escuchar o leer las últimas palabras de las personas antes de partir, suele desvelar quiénes son en realidad o que es lo más importante para ellos.

* Dwght L. Moody: Veo a la tierra desvanecerse; el cielo se abre. Dios me llama.

* Beethoven: ¡Qué pena! ¡Qué pena! Demasiado tarde.

* Ignacio, en el circo romano, antes de ser destrozado por los leones: Soy el trigo de Cristo; voy a ser molido por los dientes de bestias feroces, para que pueda convertirme en pan puro.

* Napoleón: Me maravillo de qué mientras los sueños ambiciosos de mi mismo y de Alejandro el Magno o de César se desvanecieron en el aire, un hombre de Judea, Jesús, haya sido capaz de extender sus brazos a través de los siglos, y controlar los destinos de los hombres y de las naciones.

* Michelangelo, el escultor y artista italiano: Encomiendo mi alma a Dios, mi cuerpo a la tierra, mis posesiones a mis familiares más cercanos. Muero en la fe de Jesucristo y en la firme esperanza de una vida mejor. Sus últimas palabras en forma de exhortación a los que le acompañaban junto a su lecho fueron: Recordad durante la vida los sufrimientos de Jesús.

* Cristóbal Colón: Señor, en tus manos encomiendo mi alma.

* William Shakespeare: Encomiendo mi alma en las manos de Dios mi Creador, esperando y confiadamente creyendo, solamente por medio de los méritos de Jesucristo mi Salvador, ser hecho partícipe de la vida eterna; y mi cuerpo a la tierra, de la cual ha sido hecho.

Son palabras de confianza en Jesucristo, palabras que mencionaron reyes de Francia, de Inglaterra, Presidentes del gobierno de Estados Unidos, filósofos, poetas, descubridores.

Podemos recordar las últimas palabras del mártir Esteban o de Jesucristo mismo, pero en este día, me gustaría compartir contigo las últimas palabras del apóstol Pablo o lo que fue su última carta dirigida a Timoteo.

(2ª Timoteo 2:1-2) Contexto Inmediato:

Rondaba el año 65 a.C. aprox. El apóstol Pablo se encontraba en la cárcel de Roma desde donde había escrito varias de sus cartas a las Iglesias.

Esta epístola dirigida a Timoteo sería la última ya que Pablo sólo salió de esta cárcel para ser ejecutado, posiblemente decapitado.

Eran las últimas palabras, las últimas instrucciones de Pablo a Timoteo y a todos nosotros. ¿Cuáles serían tus últimas palabras? ¿A quiénes irían dirigidas? ¿Qué te gustaría decir o dejar en los oídos y los corazones de la gente antes de partir?

“Tú, pues, hijo mío, esfuérzate en la gracia que es en Cristo Jesús.

Lo que has oído de mí ante muchos testigos, esto encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros.”

I. LA PREOCUPACIÓN DE PABLO

Tú, pues, hijo mío

– NVI: Así que tú, hijo mío. Así qué: Teniendo en cuenta lo anterior ¿Qué pasó anteriormente? Se está refiriendo a las palabras de 2ª Timoteo 1:15

“Ya sabes que todos los de la provincia de Asia me han abandonado, incluso Figelo y Hermógenes.”

Pablo está haciendo referencia a algunos que le abandonaron, que no quisieron abrazar el compromiso, que prefirieron vivir su vida a su manera antes que disponerse para la obra de Dios. No habla de pocos, habla de TODOS los de la provincia de Asia.

¿Cuál es la razón por la cual algunos, la mayoría no abraza un compromiso real y desinteresado por servir a Dios? ¿Cuál es la razón por la cual en los tiempos de Jesús eran pocos los obreros y 2000 años después siguen siendo pocos?

– Pablo está a punto de morir, y le preocupa la realidad de que son pocos los obreros y la míes sigue siendo mucha.

 1ª Corintios 10:1

– Fueron todos, los que cruzaron el Mar Rojo. Fueron todos los que estuvieron bajo la Nube. Fueron todos los que comieron el Maná. Fueron todos los que vieron la Columna de Fuego y de Humo. Fueron todos los que escucharon la Voz de Trueno y vieron los relámpagos cuando Dios les habló desde la Montaña.

Fueron más de 2 millones de personas las que salieron de Egipto, pero de toda esa generación, sólo dos familias consiguieron entrar en la tierra prometida. Pocos.

– Fue también la preocupación de Jesús: Mateo 9:38  Rogad, (suplicad) pues, al Señor de la mies, que envíe obreros a su mies.

Jesús se presentó a más de 500 personas antes de ascender al cielo, pero sólo 120 esperaron la promesa en el día de Pentecostés. Pocos.

Mateo 22:2-14

Son muchos los invitados a las Bodas, a la Celebración, al Compromiso con Cristo. Pero las excusas, los placeres de este mundo, las comodidades, hacen que sean Pocos los que asisten. Pocos

Mateo 7:13-14

Son muchos los que llegan hasta la Puerta Ancha y entran por ella. Pero son Pocos los que llegan hasta la Puerta Estrecha y de todos los que llegan, no todos consiguen entrar. Pocos.

Esta era la preocupación de Pablo antes de morir. Hechos 19:10 dice que todos los que habitaban en Asia, judíos y griegos oyeron la Palabra del Señor. TODOS. Pero ahora, a Pablo le preocupa la realidad de que Todos los de la Provincia de Asia le habían abandonado. Pocos. Pocos obreros, pocos que continúen la obra que él había comenzado o realizado. Pocos.

Sus últimas palabras son dirigidas a Timoteo, uno de sus discípulos, quizás el más amado (hijo mío). Y Pablo quiere asegurarse de que Timoteo va a ser de los Pocos y no de los muchos.

II. LA RECOMENDACIÓN DE PABLO

“Tú pues, hijo mio, esfuérzate en la gracia que es en Cristo Jesús.”

Teniendo en cuenta esto, los pocos que abrazan el compromiso, los pocos con los que se puede contar, los pocos que están dispuestos a continuar la labor, Pablo le da a Timoteo una de sus últimas recomendaciones: “Esfuérzate en la Gracia que es en Cristo Jesús.”

A. Esfuérzate: Apodérate de la Gracia. Fortalécete en la Gracia. Así lo dice la NVI: “fortalécete por la gracia que tenemos en Cristo Jesús.

¿A qué se está refiriendo? ¿Por qué le recomienda que se esfuerce, o que se fortalezca o que se apodere de la Gracia?

Porque Pablo sabía que vendrían muchas dificultades. Dificultades que ya habían hecho que algunos, muchos, abandonaran la fe y a Pablo.

Los versículos 3 en adelante hablan de sufrir como soldado, de luchar, de trabajar con paciencia antes de ver el fruto. Le anima a que en medio de toda esta lucha, que se acuerde de Jesucristo. Que considere que Pablo mismo sufrió penalidades. Le habla de cómo Pablo las soportó por amor a los escogidos. El verso 12 sigue hablando de sufrimiento y acaba animándole a que estos sufrimientos no le lleven a negar a Jesús.

– El verso 18 continúa hablando de aquellos que desvirtúan la verdad e hicieron que algunos se desviaran.

– El capítulo 3 habla del carácter de las personas en los últimos tiempos: egoísmo; avaricia; vanagloria; soberbia; blasfemias; desobediencia a los padres; ingratitud; impiedad; gente insensible; gente implacable; calumnias; libertinaje; crueldad; aborrecimiento de lo bueno; traición; impetuosidad; vanidad; amor a los placeres más que a Dios; apariencia de piedad pero falsa.

– El capítulo 4 continúa con lo mismo: Gente que no tolerará la sana doctrina; gente llevada por sus propios deseos; gente que sólo querrá escuchar a los falsos maestros; gente que sólo querrá oír mitos y leyendas.

Continúa hablando de cuatro personas que han sido discípulos de Cristo y de Pablo, pero que le han abandonado.

Todas estas cosas, la actitud de la gente, las pruebas, la falta de agradecimiento, la falta de reconocimiento, la falta de compromiso, los ataques, la rebelión contra la autoridad, los celos por el ministerio, etc. hacen que la gente se lo piense dos veces antes de COMPROMETERSE CON EL SEÑOR O CON EL MINISTERIO.

Por esa razón, Pablo está RECOMENDANDO a Timoteo, “que se esfuerce, pero en la Gracia.” “Que se fortalezca en la Gracia”. “Que se apropie de la Gracia”.

 B. En la Gracia

¿Por qué la Gracia? Porque  la Gracia es: El favor de Dios. La capacidad de Dios. El poder de Dios manifestado en nuestra debilidad, en nuestra necesidad, en nuestra dependencia de Él.

Sin la Gracia, Timoteo no podría seguir adelante. Pablo tuvo la Gracia muy presente en su vida. Mencionó la Gracia 100 veces en sus epístolas.

– 24 veces les habla a los cristianos de Roma de la Gracia

– 20 veces les habla a los cristianos de Corinto de la Gracia

– 7 veces a los cristianos de Galacia

– 13 veces a los cristianos de Éfeso

– 3 veces a los cristianos de Filipo

– 5 veces a los cristianos de Colosas

– 6 veces a los cristianos de Tesalónica

– 7 veces se la menciona a Timoteo

– 5 veces a Tito

– 2 veces a Filemón

– 8 veces es mencionada a los hebreos de la dispersión.

141 veces en todo el Nuevo Testamento es mencionada la Gracia

* Pablo reconoce que por la Gracia es lo que es. (1ª Co. 15:10)

* Pablo entiende que lo único que necesita, que le basta, es la Gracia. (2ª Co. 12:9)

Pablo sabe que sin la Gracia, Timoteo acabaría como el resto de discípulos de Asia, abandonando el compromiso con Cristo.

Pablo sabe que sin la Gracia, no hubiera podido resistir todos los sufrimientos que sufrió y que Timoteo tampoco será capaz de resistir todo lo que se levanta contra aquellos que deciden comprometerse con Cristo.

Por esta razón, Pablo le RECOMIENDA a Timoteo, “Esfuérzate, fortalécete, aprópiate de la Gracia que es en Cristo Jesús.”

III. LA EXHORTACIÓN DE PABLO A TIMOTEO

2ª Timoteo 2:2 “Lo que has oído de mí ante muchos testigos, esto encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros.”

 Pablo está preocupado por los que están abandonando el compromiso. Lo ha visto con sus propios ojos. Le ha sido difícil contar con gente que quisiera comprometerse con la obra del Señor. Esto, le preocupaba a Pablo y a mí también me preocupa.

La razón que hemos mencionado que hacía que poca gente se comprometiera es la situación del mundo en el que vivimos. Todas las aflicciones, pruebas, distracciones, el carácter de la gente, la maldad en el mundo y aún dentro de la propia iglesia hizo que la gente abandonara su compromiso con Cristo.

Por lo tanto, Pablo da una recomendación a Timoteo: Que se esfuerce en la Gracia.

Y por último, teniendo en cuenta la falta de compromiso debido a los malos tiempos que se estaban viviendo, Pablo da una exhortación a Timoteo:

 A. “Lo que has oído de mí ante muchos testigos…”

 “Sed imitadores de mí…” 1ª Co. 11:1

¿Qué había oído Timoteo de Pablo? ¿A qué se refería? La manera en que me has visto enseñar, predicar, discipular, enviar, corregir, guiar.

B. “Esto encarga a hombres fieles…”

La palabra encargar tiene la connotación de  colocar algo junto a alguien, depositar en alguien una cosa, una carga, un mandato. ¡¡Encárgales a otros lo que yo he hecho hasta ahora. Coloca en otros la carga que yo he tenido hasta ahora.!!

El mandato, la exhortación de Pablo a Timoteo es que se reproduzca en otros. Que busque personas a las que colocar la carga, el mandato, el compromiso. ¿Por qué?

Porque son pocos los que quieren comprometerse y porque son muchos los que acaban abandonando el compromiso con Cristo y con la Gran Comisión.

A hombres fieles: Dignos de confianza, fidedignos, en los que se pueda confiar, que sean cristianos de verdad. Pablo sabía de esto. Había visto como muchos que abrazaron un compromiso con Cristo, le habían abandonado.

¿Por qué Dios llevó al pueblo al desierto? Para probar lo que había en sus corazones. Para comprobar hasta que punto estaban comprometidos con Dios.

¿Por qué permite Dios las pruebas? Muchas veces para comprobar si tu compromiso está relacionado con lo bien que te van las cosas o con una decisión de seguir a Cristo.

Es difícil encontrar personas fieles. En 1ª Corintios 4 está hablando de los que sirven a Dios y el requerimiento que Pablo hace de tales es la FIDELIDAD.

¿Cuál es la alabanza que escucharás de Jesús al llegar al cielo? Buen siervo fiel. La fidelidad es alabada por Dios.

Por eso Pablo EXHORTA a Timoteo a que busque hombres fieles a quienes encargar, colocar el compromiso por Cristo y por el ministerio.

C. “que sean idóneos para enseñar también a otros.”

Competentes, apropiados para enseñar. ¿De qué depende esto, de los dones que uno tenga? No, de la fidelidad. No se trata de tu habilidad para enseñar, para predicar o aconsejar, sino de tu habilidad para ser fiel. Esto te hace apto para enseñar. La fidelidad te hace competente, apto, apropiado/a.

Pablo está buscando en Timoteo que se reproduzca en personas cuya cualidad principal sea la FIDELIDAD.

La fidelidad es una noción que en su nivel más abstracto implica una conexión verdadera con una fuente. Su significado original está vinculado a la lealtad (de una persona para con un señor o un rey) y la atención al deber. La palabra “fidelidad” deriva de la palabra fidelitas (latín), y su significado es servir a un dios.

La fidelidad es la capacidad espiritual, el poder o la virtud de dar cumplimiento a las promesas. Prometer es una acción soberana; revela una gran soberanía de espíritu, ya que exige decidir hoy lo que se va a hacer en adelante, bajo condiciones que no se pueden prever. El que promete corre un serio riesgo porque se compromete a actuar de la forma que hoy juzga óptima en situaciones que pueden llevarle a pensar y sentir de modo distinto. El que es fiel cumple la promesa a pesar de los cambios en las ideas, las convicciones y los sentimientos, que pudiera provocar el tiempo. El que promete se adelanta al tiempo de modo lúcido y libre. El que cumple fielmente lo prometido lo hace consciente y voluntariamente. ¿Qué es lo que mueve su voluntad a mantenerse fiel? Es la decisión de crear su vida en cada instante conforme al proyecto establecido en el acto de la promesa.

También se puede decir que la fidelidad es la capacidad de no engañar, no traicionar a los demás. Es un valor moral que faculta al ser humano para cumplir con los pactos y compromisos adquiridos. La fidelidad es entonces el cumplimiento de la palabra dada.

CONCLUSIÓN

La misma PREOCUPACIÓN de Pablo por la falta de compromiso de tantos. Por el abandono de ese compromiso de los que en un principio se habían comprometido, esa misma preocupación la comparto yo en Manantial de Vida.

¿Por qué? Porque la Míes es mucha. Porque aún hay mucha gente que ha de recibir el Evangelio, que ha de ser discipulada, que ha de ser aconsejada, enseñada, guiada.

Y porque las aflicciones, las pruebas, la comodidad, la vanidad del mundo, de la vida, todas estas cosas están haciendo que muchos abandonen el compromiso que hicieron con Cristo, de servirle para siempre. Esto hizo que Pablo se preocupara. Esto me preocupa a mí y a todos aquellos que quieren seguir adelante.

La misma RECOMENDACIÓN de Pablo a Timoteo, es la recomendación que quisiera hacerte a ti: Para no abandonar tu ministerio, para no mirar atrás, para no abandonar tu compromiso con Cristo, a pesar de las pruebas, dificultades, luchas, Esfuérzate en la Gracia de Cristo Jesús. Apóyate en la Gracia, echa mano de la Gracia. No en tus fuerzas o habilidades, sino en la Gracia.

Y la misma EXHORTACIÓN de Pablo a Timoteo, me gustaría hacerte a ti. Teniendo en cuenta que tenemos esa GRACIA en la cual fortalecernos y apoyarnos. Teniendo en cuenta que es mucha la necesidad, muchas las personas que vendrán traídas por Cristo. Te exhorto a que renueves tu compromiso con Cristo, con la Iglesia y te dispongas a estar dispuesto a enseñar a otros, a guiar, a cuidar, a discipular.

Necesitamos personas fieles a Dios, al compromiso que hicieron con Cristo, con la Iglesia y con la Gran Comisión. ¿Estás dispuesto? ¿Te comprometes? ¿Abandonas tu compromiso? No mires tus fuerzas, tus habilidades, si tienes o no dones o talentos. Mira a la Gracia y sobre ella, sé una persona FIEL.

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