IGLESIA MANANTIAL DE VIDA CUENCA

Benditas serán en ti todas las familias de la tierra (Génesis 12:3)

DIOS LO HARÁ

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INTRODUCCIÓN

 Génesis 13:14 Después de que Lot se separó de Abram, el Señor le dijo: “Abram, levanta la vista desde el lugar donde estás, y mira hacia el norte y hacia el sur, hacia el este y hacia el oeste.

  • Génesis 15:5 Luego el Señor lo llevó afuera y le dijo: Mira hacia el cielo y cuenta las estrellas, a ver si puedes. ¡Así de numerosa será tu descendencia!
  • Jeremías 1:11 La palabra de Jehová vino a mí, diciendo: ¿Qué ves tú, Jeremías?
  • Apocalipsis 4:1 Entonces, mientras miraba, vi una puerta abierta en el cielo, y la misma voz que había escuchado antes me habló como un toque de trompeta. La voz dijo: «Sube aquí, y te mostraré lo que tiene que suceder después de esto».
  • Amós 3:4-8 ¿Ruge un león en un matorral sin antes encontrar a una víctima? ¿Gruñe un león joven en su guarida sin antes agarrar a su presa? (5) ¿Cae un pájaro en una trampa que no tiene cebo? ¿Se cierra una trampa cuando no hay nada que atrapar? (6) Cuando el cuerno de carnero toca la alarma, ¿no debería el pueblo estar alarmado? ¿Llega el desastre a una ciudad sin que el SEÑOR lo haya planeado? (7) De hecho, el SEÑOR Soberano nunca hace nada sin antes revelar sus planes a sus siervos, los profetas. (8) El león ha rugido, así que, ¿quién no tiene miedo? El SEÑOR Soberano ha hablado, así que, ¿quién puede negarse a proclamar su mensaje?

 Muchos hombres y mujeres vieron lo que Dios les estaba mostrando.

  • Abraham vio la tierra que Dios le daba a él y a su generación; aunque las circunstancias gritaban otra cosa.
  • También Dios le hizo levantar su mirada y ver las estrellas del cielo para comprendiera como de numerosa sería su descendencia.
  • Nehemías vio después de cuatro meses orando, la posibilidad de una restauración de Jerusalén; a pesar de que lo que le rodeaba eran ruinas, desolación y un pueblo desanimado.
  • Ezequiel fue un visionario de Dios, a pesar de que el pueblo estaba en cautiverio, Dios le mostró repetidas veces cuáles eran sus planes con su pueblo.
  • Aún Jesús advirtió a sus discípulos diciéndoles: Alzad vuestros ojos y mirad los campos, porque ya están blancos para la siega (Juan 4:35)

 De la misma manera, Dios nos ha hecho ver, no sólo a mí como pastor o al consejo de la Iglesia, sino que aún a muchos de vosotros Dios os ha hecho ver lo que Él va a hacer en Manantial de Vida y a través de Manantial de Vida en esta ciudad de Cuenca, en España y aún en las Naciones.

Apocalipsis 3:18  Por tanto, yo te aconsejo… que unjas tus ojos con colirio, para que veas.

 Texto Principal

Isaías 41:17-20 “Los afligidos y menesterosos buscan las aguas, y no las hay; seca está de sed su lengua; yo Jehová los oiré, yo el Dios de Israel no los desampararé. (18)  En las alturas abriré ríos, y fuentes en medio de los valles; abriré en el desierto estanques de aguas, y manantiales de aguas en la tierra seca. (19)  Daré en el desierto cedros, acacias, arrayanes y olivos; pondré en la soledad cipreses, pinos y bojes juntamente, (20)  para que vean y conozcan, y adviertan y entiendan todos, que la mano de Jehová hace esto, y que el Santo de Israel lo creó.”

 Este texto está describiendo a unas personas con unas cualidades específicas:

  1. Se les describe como personas afligidas y personas menesterosas.
  2. Se les describe como buscadoras. Buscadoras de agua, pero no cualquier agua, sino que buscan una agua que les calme la sed.
  3. Además, la sed que sienten es tal, que tienen la lengua seca.

 LA NECESIDAD DE LA GENTE

 Los afligidos y menesterosos v.17)

– Una persona afligida Según el Diccionario: Es una persona que siente o muestra aflicción.

Pero la connotación que la Biblia le da es de alguien “deprimido”; alguien que sufre decaimiento del ánimo, quizás por la economía. Está hablando de alguien que roza la depresión.

  • Una persona menesterosa: Falto, necesitado, que carece de una cosa o de muchas.

 Otras versiones usan palabras como: Los afligidos, humildes, pobres, necesitados o sin recursos.

 Menesterosos: Estamos viviendo tiempos donde esta clase social “los menesterosos” está aumentando. Son muchas las personas que lo han perdido todo, que carecen de recursos. Personas que vivían apoyadas en la esperanza de tener un buen trabajo, una buena vivienda, un buen sueldo, etc.

 Afligidos: Pero también habla de los afligidos, que no necesariamente tienen que tener problemas económicos. Normalmente quien lo tiene “todo”, no muestra su necesidad de Dios. También hay muchas personas adineradas, con buenos trabajos, con estabilidad, pero que por alguna razón, están afligidos.

La aflicción no entiende de clase social. La aflicción puede venir por una enfermedad, por el fallecimiento de un familiar, por un matrimonio roto, o incluso por el hecho de tenerlo todo.

Y esto es precisamente lo que parece ocurrir a estas personas: Lo tienen todo, pero se dan cuenta de que todo lo que tienen, no puede satisfacer su verdadero deseo, no puede apagar su sed, y eso les hace estar afligidos, desesperados, deprimidos y amargados.

 “Castilla-La Mancha registra 109 casos de médicos jóvenes atendidos por problemas mentales y adicciones, según OMC”

 Buscan las aguas y no las hay

Son descritas como buscadores, buscadores de algo que les satisfaga, que les calme la sed que tienen por haberse alejado de Dios o por no haberle encontrado.

 El Señor dice que estas personas, afligidas, deprimidas, menesterosas, necesitadas o sin recursos… están buscando las aguas.

 Las aguas siempre han tenido un gran simbolismo en la Biblia, y en este caso en concreto está hablando de esa necesidad espiritual que el ser humano tiene, de satisfacer esa sed interior por algo que lo haga sentir vivo, feliz y realizado.

Pero todas estas cosas con como el agua del pozo de Jacob, el pozo donde la samaritana iba a beber. Un agua que no sacia, que no calma la sed, que te hace volver una y otra vez. Que te hace poner la esperanza en cosas pasajeras, la ilusión, la felicidad en cosas que en un momento pueden desaparecer.

 Pero Dios está “permitiendo” que estas cosas comiencen a faltar, por la misma razón que permitió que su pueblo fuese hecho cautivo, “para hacer volver el corazón de la gente hacia Él”.

 El resultado para muchas personas menesterosas, que lo han perdido todo, es, “que están buscando las aguas.”

¿Cuál es la razón por la que alguien busca agua? Por necesidad, por hidratación, por refrescarse, el agua es necesaria para vivir.

El problema es que están buscando esa agua en cosas que no sacian, en cosas que son temporales.

 Al fin y al cabo, no importa si la persona es menesterosa, carente de recursos, o no. Tanto unos como otros tienen la misma necesidad de “buscar las aguas que sacian su sed”. De hecho, entre las personas más afligidas y más desesperadas se encuentran aquellos que tienen un nivel de vida más alto, que aparentemente no tienen necesidad.

 Los 13 oficios donde más se ocasionan suicidios son:

  1. El obrero semi calificado.
  2. El obrero calificado y el operador de máquina.
  3. Científicos y matemáticos.
  4. Comediantes y otros actores.
  5. Médicos
  6. Carpinteros
  7. Pintores, escultores, y artistas
  8. Fotógrafos
  9. Autores, como escritores.
  10. Bailarines
  11. Actores
  12. Músicos
  13. Dentistas

 Las personas, necesitan el Agua de Vida, están buscando se  Agua, pero no la encuentran.

 Juan 4:13-15 “Cualquiera que bebiere de esta agua, volverá a tener sed; (14)  mas el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna.

 Los afligidos y menesterosos, y cada persona que no tiene a Cristo, está clamando como lo haría la mujer Samaritana: (15)  Señor, dame esa agua, para que no tenga yo sed, ni venga aquí a sacarla.”

 Juan 7:38 ¡Todo el que crea en mí puede venir y beber! Pues las Escrituras declaran: “De su corazón, brotarán ríos de agua viva”».

 Y no las hay: Podemos entender que la gente no se sienta saciada al beber de las fuentes del dinero, del trabajo, de la comodidad, etc. Podemos entender que la gente busque esta Agua que quita la sed, pero lo que no debería suceder es que no la encuentren.

 ¡¡¿Dónde está la Iglesia?!! ¿Dónde están aquellos que han encontrado el Agua de Vida? ¿Dónde están aquellos que saben cómo buscarla?

 Seca está de sed su lengua

Esto me habla de urgencia, de desesperación, de verdadera necesidad.

  • Cada uno de los más de 3000 suicidios que hay en España me habla de gente que tiene su lengua seca de sed.
  • Cada uno de los más de 360 divorcios que ocurren en España cada día, me habla de gente desesperada, gente que tiene su lengua seca de sed.
  • Cada uno de los casi 4 millones de personas que abusan del alcohol en España nos habla de personas afligidas, menesterosas que buscan las aguas y no las encuentra.

 Cuenca, España, el mundo está viviendo en una aflicción que le está llevando a buscar el Agua que sacia, pero por alguna razón, no la están encontrando.

 LA RESPUESTA DE DIOS

Yo Jehová los oiré, yo el Dios de Israel no los desampararé v.17)

 Yo Jehová los oiré

Este oír tiene que ver con mirar, prestar atención o responder.

Dios ha oído el clamor de cada mujer de Cuenca, de cada matrimonio, de cada anciano y aún de cada joven. Son clamores silenciosos, no son oraciones religiosas hechas en una iglesia sino oraciones de desesperación, oraciones hechas en la oscuridad de la noche. Ahí fuera hay una ciudad que está clamando por un cambio en sus vidas.

 El Espíritu Santo me llevó en una visión a un Instituto de Cuenca. Yo estaba en el sótano del Instituto haciendo una campaña evangelística. Había muchísimos jóvenes aceptando a Cristo. En la visión vi a algunos jóvenes que hoy no están entre nosotros que se reconciliaban con Jesús.

De repente el Señor me hizo escuchar un sonido, era como una música de fondo muy fuerte. No podría describir que tipo de música, pero sí me acuerdo que lo que esa música me hizo sentir fue, terror, miedo, desesperación.

De repente el Señor me indicó que mirara hacia la puerta y comencé a ver a los jóvenes estudiantes que bajaban de sus clases.

Veía a esos jóvenes, chicos y chicas con sus mochilas y sus carpetas, pero lo que realmente me impactó fue que comencé a ver sus almas. Eran rostros que salían de sus pechos, rostros angustiados, clamando, gritando de desesperación.

 El Señor dice: Yo los oiré. Yo he oído ese clamor. He prestado atención y voy a responder.

 Yo el Dios de Israel no los desampararé

Desamparar tiene que ver con abandonar, dejar sin amparo ni favor a alguien o algo que lo pide o necesita. Es ausentarse.

 Como con Abraham, como con Jeremías, como con Ezequiel o el apóstol Juan, el Señor me dijo: Mira ¿Qué ves? Veo una multitud de personas que en apariencia no les importa Dios, pero veo que sus almas están gritando de desesperación.

 Dios no ha abandonado a Cuenca por muchos pecados que haya cometido. No ha abandonado esta nación ni ninguna otra.

Él no va a dejar sin amparo ni favor a una generación que está pidiendo ayuda.

Isaías 49:15  “¿Puede una madre olvidar a su niño de pecho, y dejar de amar al hijo que ha dado a luz? Aun cuando ella lo olvidara, ¡yo no te olvidaré!

 LA BENDICIÓN SOBRE LA IGLESIA

 Tenemos a toda una sociedad que está afligida, atormentada y menesterosa. Una sociedad que está buscando satisfacer su sed, pero no lo consigue. Como dice Isaías 29:8

La persona con hambre sueña con comida, pero se despierta todavía con hambre. La persona con sed sueña con beber, pero cuando llega la mañana, sigue desfallecida de sed.

 Es una sociedad que se está dando cuenta de que las cosas que antes le saciaban, ahora no lo hacen. Están buscando las Aguas Vivas, pero no la hayan, y no las hayan porque la Iglesia a pesar de ser la portadora de esa Agua, se ha sentido seca.

 Muchos aquí llevan tiempo viviendo como en un desierto sin agua. Muchos llevan tiempo sin sentir la presencia de Dios, sin ver sus oraciones contestadas. Algunas personas aquí han visto la necesidad ahí fuera, pero han sentido que no tienen nada para dar. Muchos sienten como su lengua también está seca. Muchos han sido azotados por la aflicción, por la escasez, por la opresión, por las tentaciones.

 Pero esta es la Palabra de Dios para la Iglesia Manantial de Vida, para aquellos que están esperando un tiempo nuevo de Dios:

 En las alturas abriré ríos, y fuentes en medio de los valles; abriré en el desierto estanques de aguas, y manantiales de aguas en la tierra seca. V.18)

 Quizás has sentido estar por mucho tiempo en alguno de estos terrenos o quizás en todos.

 Las alturas / áridas cumbres / alturas desoladas / colinas desiertas

Los valles: Salmo 23:4 Valle de sombra de muerte; Salmo 84:6 Valle de lágrimas o del llanto

El desierto

La tierra seca / Calcinar

  •  Pero en tus alturas áridas, desoladas o desiertas, el Señor va a abrir ríos, no un río, sino ríos.
  • En tus valles, el Señor promete abrir fuentes. Una fuente suele ser el origen de algo o el comienzo de algo. Una fuente es un fluir continuo de agua. El Salmo 84:6 habla de valles de lágrimas que son convertidos en fuentes.
  • Tu desierto se va a convertir en estanques de aguas.
  • Tu tierra seca en manantiales de aguas.

 Daré en el desierto cedros, acacias, arrayanes y olivos; pondré en la soledad cipreses, pinos y bojes juntamente,

 El Señor está diciendo que tu desierto y tu soledad se convertirán en un bosque frondoso con toda clase de árboles.

  • Cedros: viene de la palabra hebrea “ser fuerte” por la tenacidad de sus raíces.
  • Acacias
  • Arrayanes
  • Olivos
  • Cipreses
  • Pinos
  • Abetos

En lugar de desierto y soledad vivirás y verás abundancia, vida, fruto.

Cuando veas y recibas estas bendiciones, estos frutos, esta abundancia, no podrás vanagloriarte porque reconocerás que Dios “dio” cuando no había, “puso” donde era imposible.

 CONCLUSIÓN

Si el Señor nos hiciera la misma pregunta que a Jeremías “¿Qué ves?” ¿Qué responderíamos?

Si como a los discípulos, el Señor nos invitara a levantar la vista y mirar los campos ¿Qué veríamos?

 Algunos podrían decir: “Señor veo aflicción, desastre, desiertos, soledad, destrucción, frustración, sequedad.”

  •  Pero el Señor nos está invitando a “poner colirio en nuestros ojos, para que veamos” (Ap. 3:8)
  • Nos invita a ver los campos blancos, preparados, listos para la siega (Jn 4:35)
  • El Señor nos está retando a llamar a las cosas que no son como si ya fuesen (Ro. 4:17)
  • Cuando el Señor llamó a las mujeres estériles, les hizo ver que de sus vientres nacerían niños que serían profetas, jueces y sacerdotes.
  • Cuando unos veían pescadores, cobradores de impuestos, asesinos de romanos, o perseguidores de la Iglesia, Jesús vio a aquellos que llenarían el mundo del Evangelio.
  • Cuando la gente no vio nada en ti, sino que te menospreció, te desechó y te abandonó, Jesús vio en ti un sacerdote, un rey, una nación santa, un linaje escogido, un templo donde morar y glorificarse. Vio en ti un hijo redimido, un esclavo convertido en rey.

 La gente de ahí fuera, tus familiares, amigos y vecinos van a comenzar a experimentar una sed insaciable, una sed que no podrán saciar con la fama, ni con el dinero, ni la religión, ni los vicios, ni nada que puedan poseer.

 La gente que antes te menospreciaba por ser cristiano, hará como dice Isaías 55:5 gentes que no te conocieron correrán a ti, por causa de Jehová tu Dios, y del Santo de Israel que te ha honrado.

 ¿Y todo esto por qué? ¿Por qué Dios actuará así haciendo de donde no hay?

 Isaías 41:20 para que:

  • Vean: La gente que está diciendo que si no ven no pueden creer, comenzarán a ver en ti la mano de Dios. Comenzará a ver que donde había desierto y sequedad, ahora hay ríos, manantiales y estanques de agua. Como dice Juan 4:14 “dentro de tí esa agua se convertirá en un manantial del que brotará vida eterna.” Y como dice Juan 7:38 Ríos de Agua Viva que brotarán de ti por el Espíritu Santo.
  • Y conozcan: No sólo oirán o verán, sino que conocerán, como dice Juan 4:42 «Ahora creemos, no sólo por lo que tú nos dijiste, sino porque lo hemos oído en persona. Ahora sabemos que él es realmente el Salvador del mundo».
  • Y adviertan
  • Y entiendan todos,
  • que la mano de Jehová hace esto, y que el Santo de Israel lo creó.

  

Dios no es un hombre, por lo tanto no miente. Él no es humano, por lo tanto no cambia de parecer. ¿Acaso alguna vez habló sin actuar? ¿Alguna vez prometió sin cumplir? Escucha, yo recibí la orden de bendecir; ¡Dios ha bendecido, y yo no puedo revertirlo!

Números 23:19-20

 

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