IGLESIA MANANTIAL DE VIDA CUENCA

Benditas serán en ti todas las familias de la tierra (Génesis 12:3)

LAS PRUEBAS DE LA RESURRECCIÓN DE JESÚS

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Hechos 1:1-3 Teófilo, en mi primer libro te relaté todo lo que Jesús comenzó a hacer y a enseñar (v.2) hasta el día que fue llevado al cielo, después de haberles dado a sus apóstoles escogidos instrucciones adicionales por medio del Espíritu Santo. (v.3) Durante los cuarenta días posteriores a su crucifixión, Cristo se apareció varias veces a los apóstoles y les demostró con muchas pruebas convincentes que él realmente estaba vivo. Y les habló del reino de Dios.

 INTRODUCCIÓN

  • 1) Teófilo: El receptor de la carta. ¿Quién era Teófilo? En realidad no lo sabemos, porque la Biblia no da más explicaciones de él. Pero por la manera de dirigirse a él en Lucas 1:3 (oh excelentísimo Teófilo) nos indica que podría tratarse de algún magistrado jefe de alguna ciudad griega o de Asia, porque ese saludo sólo aparece tres veces en el Nuevo Testamento y es para referirse a:

– Felix: Gobernador de Judea (Hechos 23:26; 24:3)

– Fexto: Sucesor de Felix como gobernador de Judea (Hechos 26:25)

 Primer libro: el autor (Lucas) menciona su primer libro (el Evangelio de Lucas) y cómo vamos a hablar de las “pruebas” de la resurrección de Jesús, es importante remarcar cuál fue la intención de Lucas al escribir tanto el Evangelio, como el libro de Hechos: (Lucas 1:1-4)

“Puesto que ya muchos han tratado de poner en orden la historia de las cosas que entre nosotros han sido ciertísimas (se han cumplido), (v.2) tal como nos lo enseñaron los que desde el principio lo vieron con sus ojos (fueron testigos presenciales), y fueron ministros de la palabra, (v.3)  me ha parecido también a mí, después de haber investigado con diligencia (con esmero)  todas las cosas desde su origen, escribírtelas por orden, oh excelentísimo Teófilo, (v.4)  para que conozcas bien la verdad de las cosas en las cuales has sido instruido (para que llegues a tener plena seguridad de lo que te enseñaron).”

 3) Durante 40 días, Jesús, después de resucitar, se apareció a sus discípulos varias veces y… “les demostró con muchas pruebas convincentes” que él realmente estaba vivo.

RV60: Pruebas indubitables: Que no pueden dudarse.

 ¿Cuáles son esas pruebas de que Jesús realmente resucitó?

 Vamos a ver las pruebas de su Resurrección, pero antes responderemos a la pregunta:

 ¿Por qué es tan importante que Jesús resucitara?

 En 1ª Corintios 15:14-18 Pablo nos habla de la importancia de la Resurrección de Jesús y nos da 6 consecuencias desastrosas si Jesús no hubiera resucitado.

 1) No tendría sentido el predicar a Cristo. Nuestra predicación sería vana, inútil. (v.14)

2) La fe en Cristo sería vana o inútil. (v. 14)

3) Todos los testigos y predicadores de la resurrección serían mentirosos (v. 15)

4) Nadie sería redimido del pecado. Todavía seríamos culpables de nuestros pecados (v. 17)

5) Todos los creyentes que nos precedieron, habrían perecido. Estarían aún perdidos. (v. 18)

6) Los cristianos serían la gente más digna de conmiseración en el mundo. Seríamos los más desdichados; los más dignos de lástima. (v. 19)

v.20) Pero lo cierto es que Cristo sí resucitó de los muertos. Él es el primer fruto de una gran cosecha, el primero de todos los que murieron. Esto asegura que le seguiremos en la resurrección.

 ¿Por qué es tan importante que Jesús resucitara?

 Primero, testifica del inmenso poder de Dios mismo. Creer en la resurrección es creer en Dios. Si Dios existe, y si Él creó el universo y tiene poder sobre él, entonces Él tiene el poder de levantar a los muertos. Si Él no tiene tal poder, Él no es un Dios digno de nuestra fe y adoración. Sólo Él, quien creó la vida, puede resucitar después de la muerte. Sólo Él puede revertir la atrocidad que es la muerte misma, y sólo Él puede quitar el aguijón que es la muerte y dar la victoria sobre la tumba. En la resurrección de Jesús de la tumba, Dios nos recuerda su absoluta soberanía sobre la vida y la muerte.

Segundo, la resurrección de Jesús es un testimonio para la resurrección de los seres humanos, la cual es un principio básico de la fe cristiana. A diferencia de todas las otras religiones, sólo el cristianismo tiene un fundador que trascendió la muerte y quien prometió que Sus seguidores harían lo mismo. Todas las otras (falsas) religiones fueron fundadas por hombres y profetas, cuyo fin fue la tumba. Como cristianos, somos confortados en el hecho de que nuestro Dios se hizo hombre, murió por nuestros pecados, fue muerto y resucitado al tercer día. La tumba no pudo retenerlo. Él vive y ahora está sentado a la diestra de Dios el Padre en el Cielo. La iglesia viviente tiene una Cabeza viviente.

¿Por qué es tan importante que Jesús resucitara?

Porque demuestra que Dios aceptó el sacrificio de Jesús a nuestro favor. Comprueba que Dios tiene el poder de levantarnos de los muertos. Garantiza que aquellos que crean en Cristo no permanecerán muertos, sino que serán resucitados a una vida eterna. ¡Esa es nuestra bendita esperanza!

¿Cuáles son esas pruebas indudables que decía Lucas de que Jesús realmente resucitó?

 Realmente existen solamente cuatro explicaciones de que el cuerpo de Jesús no esté todavía en la tumba:

  • Que su cuerpo esté todavía enterrado en alguna tumba desconocida de Palestina.
  • Que su cuerpo fuese removido por los enemigos del Señor.
  • Que fuese removido por los amigos del Señor (sus discípulos)
  • Que realmente se hubiera levantado y ahora esté en los cielos esperando su regreso.

 Veamos la primera opción:

La historia no apoya que el cuerpo de Jesús esté todavía enterrado en algún lugar cerca de Jerusalén, ya que cuando los apóstoles comenzaron a llenar la ciudad con las enseñanzas de un Señor Resucitado (Hechos 5:28), las autoridades habrían enseñado el cuerpo de Jesús y hubieran desmentido el mito del Evangelio.

Las autoridades sabían donde fue enterrado el cuerpo de Jesús ya que ellos mismos asignaros soldados para custodiarlo. La tumba fue sellada (Mateo 27:62-66) y quedó registrado oficialmente que el cuerpo de Jesús fue puesto en un sepulcro nuevo propiedad de José de Arimatea.

La segunda opción:

Que los enemigos de Jesús (fariseos, religiosos, romanos, etc) robaran el cuerpo de Jesús, es igualmente absurdo ya que si así hubiera ocurrido, cuando Pedro predicó en el día de Pentecostés proclamando la Resurrección de Jesús, los religiosos hubieran sacado el cuerpo y el Cristianismo hubiera muerto aquel mismo día.

La tercera opción:

Que los discípulos escondieran el cuerpo de Jesús e inventaron su resurrección. Esto fue precisamente lo que los principales sacerdotes comenzaron a decir sobornando aún a los soldados cuando vieron que Jesús había resucitado.

Mateo 28:1-13

El domingo por la mañana temprano, cuando amanecía el nuevo día, María Magdalena y la otra María fueron a visitar la tumba. (2) ¡De repente, se produjo un gran terremoto! Pues un ángel del Señor descendió del cielo, corrió la piedra a un lado y se sentó sobre ella. (3) Su rostro brillaba como un relámpago, y su ropa era blanca como la nieve. (4) Los guardias temblaron de miedo cuando lo vieron y cayeron desmayados por completo… (11) Mientras las mujeres estaban en camino, algunos de los guardias entraron en la ciudad y les contaron a los principales sacerdotes lo que había sucedido. (12) Se convocó a una reunión con los ancianos, y decidieron dar a los soldados un gran soborno. (13) Les dijeron: «Ustedes deben decir: “Los discípulos de Jesús vinieron durante la noche, mientras dormíamos, y robaron el cuerpo”. (14) Si llega a oídos del gobernador, nosotros los respaldaremos, así no se meterán en problemas». (15) Entonces los guardias aceptaron el soborno y dijeron lo que les habían ordenado. Su historia corrió por todas partes entre los judíos y la siguen contando hasta el día de hoy.

Que los discípulos hubieran robado el cuerpo era imposible por varias razones:

            Primero: Los discípulos al principio no creían que Jesús hubiera resucitado. Marcos 16:11-13 nos dice que María Magdalena y dos discípulos vieron a Jesús resucitado y al ir a contarlo al resto de discípulos, ninguno les creyó. (Lucas 24:10)

            Segundo: Los discípulos estuvieron dispuestos a ser amenazados, azotados, puestos en cárcel, e incluso muertos por causa de creer en la resurrección de Jesús. Jamás se hubieran ofrecido a tales padecimientos si supieran que Jesús no había resucitado.

            Tercero: Habría sido imposible que unos discípulos asustados robaran el cuerpo de Jesús custodiado por una guardia romana experimentada y armada.

Hechos 1:3 Durante los cuarenta días posteriores a su crucifixión, Cristo se apareció varias veces a los apóstoles y les demostró con muchas pruebas convincentes que él realmente estaba vivo. Y les habló del reino de Dios.

La palabra “pruebas” traduce un término griego que fue usado por escritores clásicos para “denotar la prueba más fuerte a lo cual un sujeto es susceptible” (Alexander, 1959, p. 5).

  • ¿A quiénes se apareció Jesús Resucitado? ¿Quiénes fueron los testigos oculares, presenciales (Lucas 1:2)?
  1. Cristo se apareció a María Magdalena en el sepulcro después que Pedro y Juan habían salido (Juan 20:11-17; Marcos 16:9-11).
  2. El Señor se apareció a un grupo de mujeres discípulas que habían visitado Su tumba vacía (Mateo 28:9,10).
  3. Jesús se apareció a Pedro en la tarde el día de resurrección (Lucas 24:34; 1ª Corintios 15:5).
  4. Él se apareció a dos discípulos en el camino a Emaús (Lucas 24:13-35; Marcos 16:12).
  5. Cristo se apareció a los apóstoles en la noche de la resurrección [estando Tomás ausente] (Marcos 16:14; Lucas 24:36; Juan 20:19-23).
  6. El Señor se apareció a siete de Sus discípulos al lado del Mar de Tiberias, y preguntó a Pedro tres veces si él le amaba (Juan 21:1-23).
  7. Él se apareció en una ocasión a más de quinientos hermanos, la mayoría de los cuales estaban vivos cuando Pablo escribió la carta llamada Primera a los Corintios (1 Corintios 15:6), lo cual demuestra que la historia de la resurrección podía ser confirmada.
  8. Jesús se apareció a Santiago (1 Corintios 15:7)—probablemente el medio-hermano del Señor quien anteriormente no creía (Juan 7:3-5).
  9. Cristo se apareció a los once discípulos en el monte de Galilea donde Él les dio lo que es llamado la “gran comisión” (Mateo 28:16-20).
  10. El Señor se apareció a los discípulos en el Monte de los Olivos justo antes de Su ascensión al cielo (Lucas 24:44-53; Hechos 1:3-9).
  11. El Viviente (Apocalipsis 1:18) se apareció a Esteban, Su primer mártir (Hechos 7:55,56).
  12. Cristo se apareció al apóstol Pablo en su camino a Damasco (Hechos 9:3-6), luego, cuando Pablo estuvo orando en el templo (Hechos 22:17-21), y mientras estaba en la prisión en Cesarea (Hechos 23:11).
  13. También, el Señor se apareció al “discípulo amado”—Juan—en la isla de Patmos (Apocalipsis 1:12-20).

CONCLUSIÓN

Todas estas pruebas nos dan una sola alternativa: Jesús de Nazaret realmente sí se levantó de los muertos y está vivo sentado a la diestra de Dios tal y como dice el Salmo 110:1 Jehová dijo a mi Señor: Siéntate a mi diestra, hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies.

Y la última prueba de que Jesús realmente está vivo es: que por todo el mundo hay millones y millones de personas que han sido transformadas al permitir que Jesús de Nazaret entre en sus corazones. Millones de personas transformadas por el poder de Jesús, entre las cuales, estamos tu y yo.

Power Point:

Las pruebas de su Resurrección

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