IGLESIA MANANTIAL DE VIDA CUENCA

Benditas serán en ti todas las familias de la tierra (Génesis 12:3)

OLVÍDALO YA

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INTRODUCCIÓN

Olvidar: Dejar de tener en la memoria lo que se tenía o debía tener. Dejar de tener en el afecto o afición a alguien o algo.

No tener en cuenta algo.

Hacer

 perder la memoria de algo.

Cerrar puertas se convierte en imprescindible cuando el presente no avanza. El estancamiento, a menudo se produce por aferrarse a un pasado que todavía sigue abierto en nuestros corazones.

Cerrar puertas, es como limpiar un armario lleno de ropa que ya no nos pondremos ni le daremos ningún uso. Si esa ropa ya no sirve y la acumulas, llegará un momento en el que el armario quedará tan lleno de prendas inservibles, que no habrá espacio para las nuevas que sí nos aportarán cosas positivas.

Reflexiona, dedica tiempo a “dejar ir”, a aceptar lo que no pudo ser y no se olvidó. Vacía tus cargas y deja hueco para lo nuevo que está por llegar. El pasado es historia, sirve para tomar aprendizaje, pero jamás dejes que te estanque, porque el “ahora” no tiene nada que ver con el “ayer”.

 Cristina Pérez: Psicóloga

Al comenzar cada año, muchos comienzan a profetizar sobre el año entrante palabras como: que este año va a ser el año de la bendición, el año de la conquista, el año de la cosecha, el año de ver la Gloria de Dios, etc…

Pero lo cierto es que aunque es bueno tener una actitud positiva y es bueno declarar las promesas de Dios, estas (las promesas de Dios) jamás se harán realidad a menos que decidamos arrebatarlas. Lo nuevo jamás llegará si no nos hemos desechado de lo viejo.

Esperamos a que Dios haga, cumpla, se manifieste y derrame de su Espíritu pero cuando yo entro en su presencia lo que veo es a un Dios que también está esperando, esperando que su pueblo despierte, se mueva, actúe y tome decisiones.

Isaías 43:19 He aquí que yo hago cosa nueva; pronto saldrá a luz; ¿no la conoceréis? Otra vez abriré camino en el desierto, y ríos en la soledad.

Pues estoy a punto de hacer algo nuevo. ¡Mira, ya he comenzado! ¿No lo ves? Haré un camino a través del desierto; crearé ríos en la tierra árida y baldía. NTV

 ¡Voy a hacer algo nuevo! Ya está sucediendo, ¿no se dan cuenta? Estoy abriendo un camino en el desierto, y ríos en lugares desolados. NVI

Todos decimos amén a esta promesa, pero esta promesa como muchas de ellas, está condicionada por algo que nosotros tenemos que hacer: V.18

  • No os acordéis de las cosas pasadas, ni traigáis a memoria las cosas antiguas.
  • Pero olvida todo eso; no es nada comparado con lo que voy a hacer.
  • “Olviden las cosas de antaño; ya no vivan en el pasado.

Si realmente quieres que este año sea de bendición para ti, hay dos cosas que tienes que olvidar:

  1. OLVIDA LO QUE QUEDÓ ATRÁS

Flp 3:13  Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando (perder de la mente) ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante,  prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús.

Nuestro pasado: Cada uno de nosotros tiene un pasado, (1) un pasado lejano representado por las cosas que vivimos desde nuestra niñez (o desde que tenemos memoria); (2) un pasado cercano representado por las cosas más recientes.

Nuestro pasado tanto lejano como cercano está lleno de imágenes, experiencias, palabras, sensaciones, algunas positivas y otras malas o negativas. Y lo que Dios te dice hoy es: Si quieres ver cosas nuevas y buenas sobre tu vida en este año, olvida lo que queda atrás (supéralo: aprende de ello, y úsalo para avanzar).

Efectos de vivir en el pasado: Cada uno de nosotros sabe qué cosas son las que nos están atando y no nos permiten avanzar, y aunque decidamos negarlo, ocultarlo o intentar no hacer caso, te afecta, te ata y el resultado es evidente: falta de crecimiento, de gozo, de felicidad, relaciones rotas o deterioradas, distanciamientos de la gente y de Dios, ansiedad y las enfermedades que esto conlleva, insomnio, etc.

Dios tiene cosas buenas para ti, para mí, para la Iglesia, para tu familia, pero Dios te está diciendo: Olvida lo que quedó atrás. (NTV: Olvido el pasado y fijo la mirada en lo que tengo por delante…)

 Testimonio: Quisiera darte algún testimonio, algún ejemplo, pero el mayor ejemplo eres tú mismo. Piensa en las cosas que has superado, que has perdonado, ¿Creciste al hacerlo? ¿Fue bueno dejar de recordar ciertas cosas? ¿Hubo sanidad, hubo restauración? Pues es tiempo de volver a olvidar lo que quedó atrás y comenzar un nuevo año.

  • No os acordéis de las cosas pasadas, ni traigáis a memoria las cosas antiguas.
  • Pero olvida todo eso; no es nada comparado con lo que voy a hacer.
  • “Olviden las cosas de antaño; ya no vivan en el pasado. Is. 43:18

La mayoría de cosas por olvidar o solucionar tienen que ver con: Familia, Relaciones rotas; deterioradas; distanciamiento.

José y sus hermanos

Jacob y Esaú

David y Saúl

Jesús y Pedro, y nosotros: Jn 21;  He. 8:12 y He 10:17 Dios no se acordará de nuestras transgresiones.

 Isaías 43:19 He aquí que yo hago cosa nueva; pronto saldrá a luz; ¿no la conoceréis?

Pues estoy a punto de hacer algo nuevo. ¡Mira, ya he comenzado! ¿No lo ves? NTV

 ¡Voy a hacer algo nuevo! Ya está sucediendo, ¿no se dan cuenta? NVI

 Pero para que esto ocurra, tienes que tomar una decisión importante hoy: Decide olvidar, perdonar, levantar el teléfono, acercarte. Cada una de las bendiciones de Dios están condicionadas por nuestras propias decisiones. Empezando por la salvación.

2. OLVIDATE DE TI MISMO

Luc 9:23-24  Y decía a todos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame. (24)  Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, éste la salvará.

DHH: El que quiera ser mi discípulo, olvídese de sí mismo, cargue con su cruz cada día y sígame.

Estamos demasiado aferrados a nosotros mismos, a nuestros derechos, a nuestra libertad (que no tendríamos si Cristo no nos la hubiera dado). Demasiado aferrados al dolor, a la queja, a lo que nos hicieron, aferrados a la comodidad, a la tecnología, a la pereza, al miedo, a la cobardía, al rencor, a la apatía.

Puedes quedarte con los brazos abiertos esperando que Dios te bendiga, que las cosas cambien por sí solas, que todo te salga bien, que la vida te sonría, que la suerte llame a tu puerta, pero Jesús dice:

Lc 9:24-25 Si tratas de aferrarte a la vida, la perderás, pero, si entregas tu vida por mi causa, la salvarás. ¿Y qué beneficio obtienes si ganas el mundo entero, pero te pierdes o destruyes a ti mismo?

  • Juan 1:9 Aquella luz verdadera, que alumbra a todo hombre, venía a este mundo. (Esto me habla de que Cristo se olvidó de sí mismo)
  • Juan 3:16 Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. (Esto me habla de que Dios se olvidó de sí mismo)
  • Isaías 53:3 Fue despreciado y rechazado: hombre de dolores, conocedor del dolor más profundo. Nosotros le dimos la espalda y desviamos la mirada; fue despreciado, y no nos importó. (Esto me habla de que Cristo se olvidó de sí mismo)
  • Isaías 53:4 Sin embargo, fueron nuestras debilidades las que él cargó; fueron nuestros dolores los que lo agobiaron. Y pensamos que sus dificultades eran un castigo de Dios; ¡un castigo por sus propios pecados! (Esto me habla de que Cristo se olvidó de sí mismo)
  • Isaías 53:5 Pero él fue traspasado por nuestras rebeliones y aplastado por nuestros pecados. Fue golpeado para que nosotros estuviéramos en paz, fue azotado para que pudiéramos ser sanados. (Esto me habla de que Cristo se olvidó de sí mismo)
  • Isaías 53:6 Todos nosotros nos hemos extraviado como ovejas; hemos dejado los caminos de Dios para seguir los nuestros. Sin embargo, el SEÑOR puso sobre él los pecados de todos nosotros. (Esto me habla de que Cristo se olvidó de sí mismo)
  • Isaías 53:7 Fue oprimido y tratado con crueldad, sin embargo no dijo ni una sola palabra. Como cordero fue llevado al matadero. Y como oveja en silencio ante sus trasquiladores, no abrió su boca. (Esto me habla de que Cristo se olvidó de sí mismo)
  • Isaías 53:8 Al ser condenado injustamente, se lo llevaron. A nadie le importó que muriera sin descendientes; ni que le quitaran la vida a mitad de camino. Pero lo hirieron de muerte por la rebelión de mi pueblo. (Esto me habla de que Cristo se olvidó de sí mismo)
  • Isaías 53:9 Él no había hecho nada malo, y jamás había engañado a nadie. Pero fue enterrado como un criminal; fue puesto en la tumba de un hombre rico. (Esto me habla de que Cristo se olvidó de sí mismo)
  • Isaías 53:10 Formaba parte del buen plan del SEÑOR aplastarlo y causarle dolor… (Esto me habla de que Cristo se olvidó de sí mismo)

Apocalipsis 21:1 Vi un cielo nuevo y una tierra nueva; porque el primer cielo y la primera tierra pasaron, y el mar ya no existía más. (4) Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron. (5) Y el que estaba sentado en el trono dijo: He aquí, yo hago nuevas todas las cosas. (Esto me habla de que Cristo se olvidó de sí mismo)

CONCLUSIÓN

 ¿Cómo nos va a ir este año? ¿Será diferente? ¿Me bendecirá Dios? ¿Veré la bendición sobre mi casa, mi familia, mis hijos, mi matrimonio? ¿Me usará Dios? ¿Veré su gloria? No podemos controlar muchas de las cosas que ocurrirán, pero podemos comenzar OLVIDANDO LO QUE QUEDÓ ATRÁS Y OLVIDÁNDONOS DE NOSOTROS MISMOS PARA SEGUIR (como Caleb – Num 14:24) EN POS DE JESÚS.

Vacía tus cargas y deja hueco para lo nuevo que está por llegar – Cristina Pérez

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