IGLESIA MANANTIAL DE VIDA CUENCA

Benditas serán en ti todas las familias de la tierra (Génesis 12:3)

A LA MANERA DE DIOS

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INTRODUCCIÓN

¿No podrías simplemente sanar y ya? ¿No podrías sencillamente proveerme y ya? ¿No sería más fácil para todos que hicieras un milagro y se acabó el problema? ¿No sería más fácil y rápido tener un encuentro contigo y ver mi carácter transformado de una vez? ¿Acaso no es tu voluntad que mi marido, mi esposa, mis hijos te sirvan? ¿Por qué sencillamente no los tocas y ya?

 Génesis 12:1-3“Pero Jehová había dicho a Abram: Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré. Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición. Bendeciré a los que te bendijeren, y a los que te maldijeren maldeciré; y serán benditas en ti todas las familias de la tierra.”

 En estos versículos vemos tres cosas importantes:

  1. Dios tenía un propósito con Abraham y su familia.
  2. Dios quería bendecir a Abraham y a su familia.
  3. Dios quería usar para bendición, a Abraham y a su familia.

Pero para cumplir sus propósitos en la familia, para poder bendecir a la familia, para hacer de tu familia una bendición para todos, hace falta un proceso “A LA MANERA DE DIOS”.

 Hoy vamos a ver ese proceso de Dios en la familia, pero no en la familia de Abraham, sino en la de su nieto, en la familia de Jacob, un proceso de bendición, A LA MANERA DE DIOS.

 Un proceso que comienza desde el primer día en que Jacob nace:

  • Su nombre; su comportamiento; el rechazo que sentía por parte de su padre (25:28); el robo de la bendición; la rivalidad entre hermanos; la huída de casa de sus padres; los 14 años trabajando para su tío Labán; el encuentro con el Ángel del Señor; la muerte de su esposa Raquel; la violación de su hija Dina.
  • Y es en el capítulo 37 donde comienza la etapa más dolorosa en la familia de Jacob, el trato de Dios, A SU MANERA.

 José es vendido por sus hermanos

  • Jacob: José era el hijo preferido de Jacob. Sus hermanos le dicen que José ha muerto. Pasan 22 años creyendo que su hijo había muerto. Sin posibilidad de despedirse, de enterrarle, de un último adiós. 22 años de dolor, de luto, de desesperación unidos al dolor de la muerte anterior de su esposa Raquel. La última vez que vemos a Dios hablando a Jacob es en Gn 35 antes de la muerte de Raquel. La próxima vez, en Gn 46 cuando viajó a encontrarse con José.
  • Los hermanos: 22 años sin ver a José, sintiendo la culpabilidad de haber vendido a su hermano; viendo día tras día el dolor en la vida de Jacob; creyendo que posiblemente José ya estaría muerto (que era la suerte de cualquier esclavo).
  • José: los 22 años más largos, difíciles y dolorosos de su vida. Y después de soñar que el sol y la luna se postrarían delante de él, es vendido por quienes debían amarlo; arrancado de los brazos de su padre y de su hermano Benjamín; sin posibilidad de despedirse, de un último beso. Revendido por los Ismaelitas a Egipto. Acusado de intento de violación. 13 años siendo esclavo. Dos de ellos encarcelado injustamente.

El capítulo 41 de Génesis nos muestra:

  • Los sueños de Faraón relacionados con una gran hambre sobre la tierra.
  • El comienzo de esa hambre como parte del plan de Dios para tratar con la familia de Jacob.

Génesis 45:7  Y Dios me envió delante de vosotros, para preservaros posteridad sobre la tierra, y para daros vida por medio de gran liberación.

 Preguntas:

Y ahora me pregunto yo ¿No tenía Dios otra manera de preservar la vida de Jacob y su familia sin pasar por tanto sufrimiento? ¿No podía Dios haber provisto comida de manera sobrenatural como lo hizo en el desierto con las codornices o como Jesús con la multiplicación de los panes y peces?

22 años de sufrimiento, de agonía, de desesperación, de preguntas sin resolver, de oraciones no contestadas, de silencio en el cielo, de resignación, de impotencia. “Todo eso para enviar a José delante de ellos para preservarles posteridad sobre la tierra y para darles vida por medio de gran liberación” (Gn 45:7).

Sí, está bien, sabemos que al final, Dios tiene un propósito, pero ¿es necesario todo este proceso doloroso? ¿No hay otra manera de llegar hasta allí? ¿No hay otra manera de hacerlo?

Aplicación

  • Dios tiene un plan contigo y con tu familia ¿sabes por qué lo sé?

Gál 3:14  Mediante Cristo Jesús, Dios bendijo a los gentiles con la misma bendición que le prometió a Abraham…,

Gál 3:16  Ahora bien, a Abraham fueron hechas las promesas, y a su simiente. No dice: Y a las simientes, como si hablase de muchos, sino como de uno: Y a tu simiente, la cual es Cristo.

Gál 3:22  Mas la Escritura lo encerró todo bajo pecado, para que la promesa que es por la fe en Jesucristo fuese dada a los creyentes.

            Gál 3:29  Y, ahora que pertenecen a Cristo, son verdaderos hijos  de Abraham.   Son sus herederos, y la promesa de Dios a Abraham les pertenece a ustedes.

 La promesa de Abraham, es para ti: Te bendeciré, y por medio de ti, serán benditas todas las familias de la tierra (Gn 12:3)

  • Dios tiene una manera de cumplir ese plan, es su manera, A LA MANERA DE DIOS.

Esa manera de Dios está llena de preguntas sin resolver que te has hecho; ese plan de Dios para cumplir su propósito en tu familia es un camino de oraciones (aparentemente no contestadas); es un plan que pasa por un proceso de silencio en el cielo; es un camino a veces marcado por dolor, desesperación, resignación, dudas, aceptación, altibajos emocionales y espirituales.

Y podríamos preguntarnos: ¿No podrías simplemente sanar y ya? ¿No podrías sencillamente proveerme y ya? ¿No sería más fácil para todos que hicieras un milagro y se acabó el problema? ¿No sería más fácil y rápido tener un encuentro contigo y ver mi carácter transformado de una vez? ¿Acaso no es tu voluntad que mi marido, mi esposa, mis hijos te sirvan? ¿Por qué sencillamente no los tocas y ya?

Si miramos la historia de José y su familia podemos preguntarnos ¿Tanto sufrimiento en Jacob, sus hermanos, José, era necesario? ¿No había un camino más corto y rápido para cumplir tus planes?

El camino desde Egipto a Canaan: Unos 400 km en línea recta. Aprox un mes de camino, pero tardaron 40 años. ¿Para qué? Deut 8:2 para afligirte, para probarte, para saber lo que había en tu corazón, si habías de guardar o no sus mandamientos.”

  • El trato con Jacob: Jacob tenía a José como el favorito, por ser de su esposa Raquel. Le hizo una túnica de colores, (que se daba a los primogénitos o príncipes) Gn 37:3-4. Cometió el mismo error que Isaac con Esaú. Dios necesitó un proceso de 22 años para arrancar a José del corazón de Jacob. Cuando algo se vuelve más importante que Dios en tu vida, posiblemente Dios te lo pida.

Dios le hizo la promesa a Abraham de bendecirle y usarle de bendición a todas las familias. Pero cuando nació Isaac, Dios tuvo que pedírselo:

Gén 22:2  Y dijo: Toma ahora tu hijo, tu único, Isaac, a quien amas, y vete a tierra de Moriah, y ofrécelo allí en holocausto sobre uno de los montes que yo te diré.

  • El trato con los hermanos de José: el odio, el rencor, la envidia, los celos, tenían que ser arrancados del corazón de los hermanos de José, y bastaron 22 años para que la reconciliación tuviera lugar (Gn 37:18; 45:14-15). Ellos debían convertirse en las tribus de Israel. De Leví saldrían los sacerdotes, de Judá el Cristo.
  • El trato con José: Aunque en varias veces se menciona que Dios estaba con José, y no vemos a José quejarse sino siendo fiel a Dios, no obstante es evidente que José fue tratado por Dios, pulido, preparado para ocupar el lugar que Dios tenía para él.

CONCLUSIÓN

Génesis 12:3 Bendeciré a los que te bendijeren, y a los que te maldijeren maldeciré; y serán benditas en ti todas las familias de la tierra.

 Gálatas 3:29  Y, ahora que pertenecen a Cristo, son verdaderos hijos  de Abraham. Son sus herederos, y la promesa de Dios a Abraham les pertenece a ustedes.

 Dios tiene un plan, un propósito contigo, con tu familia.

Jeremías 29:11  Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis.

(NTV) Pues yo sé los planes que tengo para ustedes —dice el SEÑOR—. Son planes para lo bueno y no para lo malo, para darles un futuro y una esperanza.

Romanos 5:3-5 También nos alegramos al enfrentar pruebas y dificultades porque sabemos que nos ayudan a desarrollar resistencia. Y la resistencia desarrolla firmeza de carácter, y el carácter fortalece nuestra esperanza segura de salvación. Y esa esperanza no acabará en desilusión.

 Romanos 8:28 Y sabemos que Dios hace que todas las cosas cooperen para el bien de los que lo aman y son llamados según el propósito que él tiene para ellos.

 2ª Corintios 12:7-9  Así que, para impedir que me volviera orgulloso, se me dio una espina en mi carne, un mensajero de Satanás para atormentarme e impedir que me volviera orgulloso. En tres ocasiones distintas, le supliqué al Señor que me la quitara. Cada vez él me dijo: «Mi gracia es todo lo que necesitas; mi poder actúa mejor en la debilidad». Así que ahora me alegra jactarme de mis debilidades, para que el poder de Cristo pueda actuar a través de mí.

Salmo 138:8 El SEÑOR llevará a cabo los planes que tiene para mi vida, pues tu fiel amor, oh SEÑOR, permanece para siempre.

 Pero recuerda, no es a tu manera, sino A LA MANERA DE DIOS.

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