IGLESIA MANANTIAL DE VIDA CUENCA

Benditas serán en ti todas las familias de la tierra (Génesis 12:3)

EL DIOS NO CONOCIDO

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INTRODUCCIÓN

Hechos 17:22  Entonces Pablo, puesto en pie en medio del Areópago, dijo: Varones atenienses, en todo observo que sois muy religiosos; (23) porque pasando y mirando vuestros santuarios, hallé también un altar en el cual estaba esta inscripción: AL DIOS NO CONOCIDO. Al que vosotros adoráis, pues, sin conocerle, es a quien yo os anuncio. (24) El Dios que hizo el mundo y todas las cosas que en él hay, siendo Señor del cielo y de la tierra, no habita en templos hechos por manos humanas, (25) ni es honrado por manos de hombres, como si necesitase de algo; pues él es quien da a todos vida y aliento y todas las cosas. (26) Y de una sangre ha hecho todo el linaje de los hombres, para que habiten sobre toda la faz de la tierra; y les ha prefijado el orden de los tiempos, y los límites de su habitación; (27) para que busquen a Dios, si en alguna manera, palpando, puedan hallarle, aunque ciertamente no está lejos de cada uno de nosotros.

 AL DIOS NO CONOCIDO. Al que vosotros adoráis, pues, sin conocerle, es a quien yo os anuncio.

 ¿Conoces a Dios? ¿De verdad? ¿Cuánto conoces de Dios? ¿Cuánto deseas conocer a Dios?

Juan 1:26  Juan les respondió diciendo: Yo bautizo con agua; más en medio de vosotros está uno a quien vosotros no conocéis.

Génesis 28:16 Entonces Jacob se despertó del sueño y dijo: «¡Ciertamente el SEÑOR está en este lugar, y yo ni me di cuenta!»; NTV

Los atenienses tenían muchos dioses a los cuales adoraban: Tenían el Altar de los Doce Dioses que era un altar y santuario, situado en la esquina noroeste del Ágora de Atenas, cerca del Templo de Ares. Estaba dedicado a los doce dioses adorados en la Antigua Grecia: Zeus Hera, Poseidón, Deméter, Hestia, Apolo, Artemisa, Hefesto, Atenea, Ares, Afrodita y Hermes.

Pero entre todos esos dioses, había una placa, un altar, a un Dios desconocido.

El deseo de Dios siempre ha sido que le conozcamos y desde el principio, ha puesto en el corazón del ser humano una necesidad innata de conocer a Dios:

Éxodo 33:13  Ahora, pues, si he hallado gracia en tus ojos, te ruego que me muestres ahora tu camino, para que te conozca,

– Jeremías 9:24  Más alábese en esto el que se hubiere de alabar: en entenderme y conocerme,

Jeremías 24:7  Y les daré corazón para que me conozcan que yo soy Jehová

Flp 3:10 Quiero conocer a Cristo…

En al A.T., la palabra que se traduce para conocer a Dios es: yadá y tiene un significado muy amplio. Dios decidió que esta fuese la palabra para describir el tipo de conocimiento que desea que tú tengas de Él. Según esta palabra: Yadá: Conocer, Dios no sólo quiere que le conozcas, sino que le comprendas, que le consideres, que le descubras, que le disciernas, que le distingas, que le encuentres, que le entiendas, que examines, que le experimentes, que le halles, que no seas un ignorante de Dios, que tengas información de Él, que le conozcas de una manera familiar, que puedas le puedas inquirir, que llegue a ser manifiesto para ti, quiere mostrarse a ti, que le notes, que le percibas, le reconozcas, que le sientas, le tengas, le veas.

 ¿Conoces a Dios? ¿De verdad? ¿Cuánto conoces de Dios? ¿Cuánto deseas conocer a Dios? Algunos dicen conocerle porque un día le entregaron sus vidas, yo deseo, necesito, anhelo conocerle cada día más y más.

UN DIOS NO CONOCIDO

Algunos, como los atenienses, adoran a un Dios no conocido. Le cantan canciones, le sirven, le rinden culto, pero no le conocen.

– El Dios de la prosperidad: Quienes buscan, sirven o predican a un Dios que no permite el sufrimiento ni la enfermedad, están relacionándose con un Dios no conocido, no conocen a Dios.

Quienes buscan, sirven o predican a un Dios que rechaza la pobreza o la escasez y que tachan de falta de fe a quienes experimentas estas cosas, verdaderamente no conocen a Dios. Adoran a un Dios no conocido.

Vivimos en un tiempo donde el Evangelio está siendo pervertido por todos lados y nos están dando a conocer a un Dios que de ninguna manera se asemeja al Dios de la Biblia.

En las Iglesias, en la televisión y por radio se predica mucho de ese Dios que cumple todos nuestros deseos, cuyo único propósito es que seas feliz, que lo tengas todo, que no te ocurra nada, que no sufras, que no te falte de nada, que te haga sentir bien.

El Dios cuyas bendiciones se compran con grandes ofrendas, o con grandes sacrificios.

El Dios a quién no le importa cuántos pecados hayas cometido siempre que tengas una buena cantidad de dinero para dar.

¡¡Pero este no es Dios ni se le parece!!

¡¡El verdadero deseo y propósito de Dios es librarte del infierno!! Pero mientras estemos aquí, Él quiere revelarse, darse a conocer, pero de una manera correcta usando la palabra Yada para definir el tipo de relación que quiere tener contigo.

Una relación familiar, cercana, íntima, estrecha, una relación que te permita no sólo conocerle, sino experimentarle, descubrirle, distinguirlo entre los otros dioses que se predican. Quiere que le entiendas, que le halles, que le notes, que le percibas, le sientas, le tengas, le veas en cada área y circunstancia de tu vida, buena y mala.

Los que han sido contaminados con las doctrinas de la prosperidad, del pare de sufrir, de humanismo, del culto al yo jamás podrán llegar a conocer a Dios verdaderamente porque serán incapaces de ver a Dios en muchos aspectos de sus vidas.

EL DIOS NO CONOCIDO. Al que vosotros adoráis, pues, sin conocerle, es a quien yo os anuncio.

¿Quieres conocer a Dios verdaderamente? ¿Dónde está Dios? ¿Cómo puedo conocerlo más?

 EL DIOS CONOCIBLE

 Romanos 12:15  Gozaos con los que se gozan; llorad con los que lloran.

 ¿Dios es Dios del gozo o del lloro? Este texto nos exhorta a gozarnos (estar felices, alegres) con los que están gozosos (alegres, felices)

Pero también nos exhorta a llorad (klaío: gemir, llorad a gritos) con los que lloran.

Dios aprueba el gozo, la alegría, Dios está en medio del gozo, y está con nosotros cuando estamos alegres, contentos y felices. Pero también aprueba el lloro, el lamento, la angustia. Dios también está en medio de esta emoción, y sigue estando con nosotros cuando estamos angustiados, y cuando nuestra aflicción puede ser tan grande que nos haga llorar, gemir a gritos.

Filipenses 3:10 Quiero conocer a Cristo y experimentar el gran poder que lo levantó de los muertos.

¡¡Guau!! ¿Y quién quiere conocer a Cristo de esta manera? Conocer y experimentar el gran poder que lo levantó de los muertos. Pero Pablo sigue diciendo…

¡Quiero sufrir con él y participar de su muerte,

 Aquellos que solamente quieren experimentar a Dios en el poder, en la experiencia pentecostal, en las señales, en los milagros, se quedarán con un conocimiento de Dios muy limitado y perderán la oportunidad de conocer a Dios verdaderamente, porque Dios también se manifiesta por medio del sufrimiento, del quebranto, del lloro.

El Dios que yo conozco, estoy conociendo y quiero conocer más y más es el Dios de Pablo. El Dios que me permite conocerle, experimentar su poder, pero que también permitirá que sufra con Él, y que participe de su muerte.

El Dios que yo conozco y quiero conocer es el Dios que libró a Daniel del foso de los leones en Babilonia (Daniel 6:22), pero que siglos más tarde permitió que cientos de cristianos murieran comidos por los leones.

El Dios que yo conozco es el Dios que libró a Sadrac, Mesac y Abed-Negó del horno de fuego, pero que también ha permitido que miles de cristianos murieran quemados. Preguntémosle a William Tyndale (traductor de la Biblia al Inglés); Jonh Hus; Savonarola, etc.

Hebreos 11:32 ¿Cuánto más les tengo que decir? Se necesitaría demasiado tiempo para contarles acerca de la fe de Gedeón, Barac, Sansón, Jefté, David, Samuel y todos los profetas. (33) Por la fe esas personas conquistaron reinos, gobernaron con justicia y recibieron lo que Dios les había prometido. Cerraron bocas de leones, (34) apagaron llamas de fuego y escaparon de morir a filo de espada. Su debilidad se convirtió en fortaleza. Llegaron a ser poderosos en batalla e hicieron huir a ejércitos enteros. (35) Hubo mujeres que recibieron otra vez con vida a sus seres queridos que habían muerto.

 Todos hemos hablado de los héroes de la fe, de sus hazañas, proezas, de cómo Dios estaba con ellos dándoles victorias, pero el texto sigue diciendo:

 Sin embargo, otros fueron torturados, porque rechazaron negar a Dios a cambio de la libertad. Ellos pusieron su esperanza en una vida mejor que viene después de la resurrección. (36) Algunos fueron ridiculizados y sus espaldas fueron laceradas con látigos; otros fueron encadenados en prisiones. (37) Algunos murieron apedreados, a otros los cortaron por la mitad con una sierra y a otros los mataron a espada. Algunos anduvieron vestidos con pieles de ovejas y cabras, desposeídos y oprimidos y maltratados. (38) Este mundo no era digno de ellos. Vagaron por desiertos y montañas, se escondieron en cuevas y hoyos de la tierra. (39) Debido a su fe, todas esas personas gozaron de una buena reputación, aunque ninguno recibió todo lo que Dios le había prometido. (40) Pues Dios tenía preparado algo mejor para nosotros, de modo que ellos no llegaran a la perfección sin nosotros.

 El mismo Dios que estaba con unos, estaba con otros ¿o era la fe de unos más importante y fuerte que la de otros?

El Dios que conozco se reveló a Elías en medio de una gran victoria en el Monte Carmelo, y lo hizo por medio del fuego. 1 R 18:24 el Dios que respondiere por medio de fuego, ése sea Dios.

Sin embargo, el mismo Dios se reveló a Elías cuando estaba escondido, atemorizado y en medio de una gran aflicción en aquella cueva y Elías dijo: Tras el terremoto vino un fuego, pero el Señor tampoco estaba en el fuego (1 Re 19:12)

Elías aprendió a conocer a Dios y sabía reconocerle no sólo en las grandes victorias, en el fuego, sino también en la aparente derrota, en la aflicción, en el silbo apacible.

Aquellos que sólo han experimentado a Dios en medio del fuego, en el ruido, en las victorias, en las señales, pero que no son capaces de reconocer a Dios en la cueva de la aflicción, verdaderamente no conocen a Dios ni jamás llegarán a conocerle de una manera profunda.

– Dios desea revelarse a tu vida, darse a conocer, no sólo como el Dios que te saca de todos tus problemas, sino como el Dios que te acompaña cuando estás sufriendo.

– Dios desea revelarse a tu vida y que le conozcas no sólo como el Dios que provee, sino como el Dios que te da sabiduría para administrarte bien.

– Dios desea revelarse a tu vida, no sólo como el Sanador de tus dolencias en ti o en tu familia, sino también como el Dios que consuela.

Juan y Pedro: ¿A qué Dios quieres conocer? ¿Al Dios de Pedro, de Juan, de los apóstoles? Es el Dios que los llenaba con el Espíritu Santo, que les daba valor para predicar y poder para sanar a los enfermos, pero que al mismo tiempo permitía que fuesen azotados por Cristo.

Jacobo fue uno de los apóstoles del círculo íntimo de Jesús. Poca gente pudo conocer a Jesús como lo hizo Jacobo. El Dios que él conocía y que quiere que tu conozcas, es el Dios que libró a Pedro de la cárcel, pero que permitió días antes que Jacobo fuese decapitado.

Pablo ¿Quieres conocer a Dios como Pablo? El Dios de Pablo era el Dios que lo capacitaba para sanar enfermos, pero que permitía que un mensajero de Satanás lo abofeteara con una debilidad para que aprendiera a vivir en la gracia. Es el Dios que lo hizo aprender a vivir en la abundancia, pero también en la escasez. Es el Dios que lo libró de la mordedura de una víbora, pero que permitió que fuese encarcelado y posteriormente decapitado.

Dios sigue y seguirá siendo el mismo lo conozcamos o no. Pero nosotros somos transformados en la medida que aprendemos a conocer a Dios en todo lugar, o circunstancia en la que nos encontremos.

RESULTADO DE CONOCER A DIOS

Cuando aprendemos a ver a Dios en todo lugar y bajo cualquier circunstancia, cada prueba, dificultad, o aflicción por la que pases se convertirá en una oportunidad para crecer, para conocer más a Dios y para dar un fruto, que de otra manera jamás darías.

– Podrán citar y experimentar las palabras de Pablo:

Romanos 8:35 ¿Acaso hay algo que pueda separarnos del amor de Cristo? ¿Será que él ya no nos ama si tenemos problemas o aflicciones, si somos perseguidos o pasamos hambre o estamos en la miseria o en peligro o bajo amenaza de muerte? NTV

– Romanos 8:38 Podrán decir como Pablo: Y estoy convencido de que nada podrá jamás separarnos del amor de Dios. Ni la muerte ni la vida, ni ángeles ni demonios, ni nuestros temores de hoy ni nuestras preocupaciones de mañana. Ni siquiera los poderes del infierno pueden separarnos del amor de Dios. (39) Ningún poder en las alturas ni en las profundidades, de hecho, nada en toda la creación podrá jamás separarnos del amor de Dios, que está revelado en Cristo Jesús nuestro Señor. NTV

 – Aquellos que aprenden a conocer a Dios de esta manera, no se sorprenderán cuando pasen por batallas, su fe no se verá menguada, en todo caso, acrecentada, como dice el apóstol Pedro:

1ª Pedro 1:7 Estas pruebas demostrarán que su fe es auténtica. Está siendo probada de la misma manera que el fuego prueba y purifica el oro, aunque la fe de ustedes es mucho más preciosa que el mismo oro. Entonces su fe, al permanecer firme en tantas pruebas, les traerá mucha alabanza, gloria y honra en el día que Jesucristo sea revelado a todo el mundo.

 – Experimentarán que Dios está cerca de los quebrantados de corazón como dice Isaías 57:15

 – Aprenderán a ver (Salmo 23) que Dios es su Pastor, y que estará con ellos cuando pasen por el valle de sombra de muerte; experimentarán que Dios infunde aliento y que prepara banquetes cuando estamos siendo angustiados.

– Experimentarán como el salmista como al andar por el valle del llanto, este se convertirá en un lugar de manantiales refrescantes (Salmo 84:6)

– Podremos conocer a un Dios que hace que todas las cosas cooperen para el bien de los que lo aman y son llamados según el propósito que él tiene para ellos. Romanos 8:28

CONCLUSIÓN

Cuando en cada circunstancia en tu vida eres capaz de decir como Jacob: «¡Ciertamente el SEÑOR está en este lugar, y yo ni me di cuenta!»; NTV experimentarás a Dios de una manera que nunca habrás conocido. Pasarás de conocer a Dios de oídas, a verle con tus propios ojos (Job 42:3).

Pasarás de sentirte rechazado por Dios o abandonado a sentirte privilegiado. Y experimentarás las palabras de Jesús  …y nadie os quitará vuestro gozo.  Jn 16:22

 Tu relación con Dios será tan fuerte, que podrás experimentar lo que dice el Salmo 125:1

Los que confían en Jehová son como el monte de Sion,

Que no se mueve, sino que permanece para siempre.

Permite a Dios que se te revele en la circunstancia en la que estás viviendo. Dios está queriendo revelarse a tu vida con una profundidad que hasta ahora no habías conocido. Déjale que Él se muestre como quiera mostrarse. Pídele que se revele a tu vida en la manera que Él vea oportuno y deja que las pruebas y dificultades tan sólo hagan tu relación con Él más fuerte, madura y duradera.

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